Autonomía y esperanzas del presente.

Relatoría del 24 de junio del 2020. Conversatorio caminos de la autonomía bajo la tormenta.

Sigue presente en nuestra conversa las diferentes situaciones que ha provocado la crisis de los sistemas de salud, y los tres meses del llamado al confinamiento, el cual se ha cumplido o no por las diferentes realidades económicas, de des-información o de aceptación real de un virus que nos enferma y que nos puede en el peor de los casos causar la muerte.

Se pusieron en la mesa para la discusión y para compartir la palabra desde las diferentes geografías de las participantes.

*¿Como encontrar otras formas de abrazar a otras, otros, como construir nuevas narrativas? como recrear esa Amistad política que problematiza Hana Harendt, la política auténtica.

*Tres días antes de nuestra conversa asesinaron a 15 indígenas Ikoots en el Istmo de Tehuantepec, ¿que nos atraviesa? que nos mueve frente a nuestra propia construcción de realidades diferentes y amables.

*Tembló de nuevo en Oaxaca, la magnitud 7.1 o 7.5 según el centralismo del medio que informe, este temblor se sintió en muchos estados de la república mexicana, pero pareciera que solo tembló en la Ciudad de México, los medios centran su atención ahí, en el “centro” del país, y las consecuencias de este temblor se volvieron a sufrir en Oaxaca, en particular en Santa Maria Ozolotepec.

Hemos discutido mucho sobre el papel de los Estados en turno y sus instituciones, las empresas capitalistas y sus modelos de trabajo-inhumano en el contexto de la pandemia, ¿quienes están ganado con el confinamiento? Son precisamente las empresas de tecnología, las empresas que ofrecen servicios de alimentos principalmente, ¿pero esto es sano? la comida no debiera ser enlatada “como hemos transformado desde lo artificial la vida” como articulamos esfuerzos educativos para fortalecer todo un entramado.

Se platicó también de todo el aprovechamiento de las industrias farmacéuticas, y de los bulos que se generan a partir de rumores, de que si tal o cual medicamento que venden en cualquier farmacia, te cura del Covid-19 sobre esta situación “hay que acaparar todo, consumir” hasta el tema del cubrebocas, que siempre fue-es punto de discusiones encontradas, ahora el cubrebocas ya es casi una moda, pareciera que el llamado de la moda es “que ponerse después del covid” recordarnos que hay que construir formas de utilizar y reutilizar la ropa, donar, regalar, frente a una de las industrias que más daño hace en la sociedad y en los recursos naturales. Que no se nos olviden nuestras formas honestas de vida y de organización, dialogando.

Se profundizó en el tema de lo “artificial” con lo digital con las plataformas de “comunicación” simulaciones como un fetiche frente a algo que nos atraviesa, lo que nos enferma es el virus y el virus está adentro y no afuera; hasta una gripa se nos complica si entra en un cuerpo que no está saludable, que se ha alimentado mal, por generaciones.

Se habló también de romper con agendas, incluso con las de nuestras propias acciones, señalar pues de que si uno abraza una lucha por muy particular que sea tendríamos que abrazar a todas las demás para poder cambiar este país, este planeta, si yo lucho por el cumplimiento y la construcción de los derechos humanos, también tendría que abrazar la lucha por los derechos de la naturaleza, por la educación, porque si no estaríamos construyendo islas en donde solamente nuestro hacer estaría a salvo.

La defensa del territorio en San Mateo del Mar tiene que ver mucho con los megaproyectos que se quieren implementar en el Istmo, frente a esto construir otras narrativas, como evitar que pasen estas cosas, como evitar que se derrame sangre. Y pareciera que todo está validado por fetiches sociales implementados por el Estado, las consultas a modo, los estudios de impacto a modo elaborados por académicos y ex-activistas, validando proyectos que afectan a la vida toda, proyectos de muerte.

Como crear algo en estas geografías, cotidianos en los que exista la “compasión” se menciona que el racismo es aún más grande en los lugares en donde no hay mezclas, si queremos contribuir a construir otro mundo, podemos imaginarnos cada quien un espacio en donde cada vez haya menos castigo, con más compasión.

Se pone en la discusión el tema de “los otros temores” que no son precisamente el del morir, sino el temor al hambre, al no tener donde dormir hoy, el Estado con sus despensas nos puede quitar el hambre de hoy, pero nos limitara con su paternalismo. Morir en tiempos del Covid-19, pareciera que uno no tiene una muerte digna; sin rituales de duelo que acompañen a las familias, que acompañen a la muerte. Si se pudieran hacer estos rituales las sensaciones y el duelo seria diferentes.

Se comentó en nuestra conversa, sobre el pronunciamiento de las Organizaciones sociales sobre el asesinato de los compas Ikoots, y se dice que el atentado legitima al Estado mexicano, a los que “controlan el territorio a través de la política” son los causantes de la muerte, nos muestran que regresan a la idea de que en la Autonomía de los pueblos y comunidades está el “peligro” para el Estado Nación. La autonomía está siempre queriendo ser derribada, se ha intensificado en este año, es cuando más se atacan las autonomías de los pueblos, pero también tenemos esperanzas en torno a la autonomía, se está dejando la vida en torno a la autonomía, pero es un gran ejemplo de vida, la autonomía es vida y ahí seguimos caminando.

Hay diferencia entre las esperanzas y las expectativas. Las expectativas funcionan con la idea de que se puede controlar el futuro, pero del futuro nada sé, excepto que no existe y que no sé si exista para mí y para cualquiera de nosotros. Toda nuestra vida está siendo programada en función del futuro, en nombre de futuros prometidos se ha causado cualquier tipo de daños, incluyendo muchas vidas de personas, en la búsqueda de una cierta tierra prometida hemos caminado millones y millones, sacrificando nuestras vidas para llegar a esa tierra prometida, que no ha sido más que una ilusión.

Estamos en una etapa de incertidumbre radical, en la que no es posible anticipar qué va a pasar. No conocemos el futuro, pondríamos el énfasis en la transformación del presente, modificar nuestro presente cotidiano, hacer que nuestra vida tenga sentido hoy. ¿Qué puedo hacer hoy para existir de manera autónoma? Asumir plenamente la incertidumbre radical en que nos encontramos, sin angustia, sin desesperación, al contrario, con goce para recuperar la capacidad de transformar el presente.

Si nos concentramos en lo concreto y en donde podemos actuar ¿significa aislarnos? ¿Cómo una forma de localismo irresponsable que cierra los ojos a las injusticias del al rededor? ¿cuál es la opción? ¿organizarse para cambiar el mundo, el país, lo global? ¿Qué significa plantear una lucha más allá de nuestras narices, más allá del propio espacio? ¿qué es glocalización? Que es lo opuesto a globalización y a localismo.

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