Crear puentes de diálogo – Relatoría 21.11.18

Al inicio del conversatorio surgió la pregunta, que seguramente a más de unx nos ha rondado de ¿qué motiva a alguien a votar por Trump? Parece imposible entender qué lleva a alguien a elegir y defender a este personaje pese a las violentas acciones que encabeza, aunque no estamos de acuerdo con lo que encarna habría que preguntarnos si aquellos otros que le apoyan son tan diferentes a nosotros, ¿son nuestros enemigos por haber haber votado por Trump?. Esta conversa se extendió al compartir que muchxs de esos que opinan diferente son amigos, compañeros, vecinos, gente cercana que conocemos en otros contextos.

Se mencionó el ejemplo de una señora que esta a favor de Trump, aunque en lo cotidiano sus acciones y forma de relación no coinciden con los discursos de odio del monstruo naranja. Su forma de saber sobre lo que pasa en el mundo es desde los noticieros, desde la individualidad de su casa, donde la información esta mediada por la caja tonta, sin embargo sale a la calle para encontrar que un musulmán puede ser su amigo, que incluso su amiga más cercana no obedece al estándar blanco, entonces ¿qué la lleva a estar de acuerdo con Trump? Dentro de las posibilidades se mencionó el temor, temor a que sus nietos sean esclavizados, temor a los movimientos “radicales” de protesta, puede observar que la politíca es mucho más compleja que cuando era joven, podría querer volver a la etapa cuando parecia más segura su posición social y económica.

Considerando que todxs nos enmarcamos desde tiempos, espacios, contextos distintos ¿cómo no antagonizamos a esos otros que creen que una buena opción es Trump, el tren maya, AMLO, el progreso? Por supuesto que hay que tomar posiciones claras, como ya hemos dicho antes, estamos en una guerra, no hay medias tintas, si embargo ¿cómo hacer para que nuestra posición no nos convierta en enemigxs de quien opina distinto? Tendríamos que aprender a hablar con ellos y ellas ¿cómo creamos un puente de diálogo? ¿cómo dialogamos fuera de la idea de vencer al otro?

Otra de las preguntas que sugieron al hablar sobre organizarnos fue ¿la organización para qué o desde dónde? Los que nos llamamos desde abajo tendríamos que estar atentxs si nuestras practicas van más allá del patriarcado, la democracia formal, el capitalismo, el machismo, las jerarquias. ¿Cómo saber si la forma en la que nos estamos organizando realmente representa una ruptura con este sistema o lo seguimos reproduciendo en nuestra organización? No basta con nuestra organización local, es necesario el entramado, desde esta idea ¿cómo creamos tejidos donde podamos criarnos mutuamente no de teorias, sino de viviencias que no estén reproduciendo el mismo sistema?

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