“EL PROBLEMA” DESDE LA PERSPECTIVA DE IVÁN ILLICH

21.6.2021

En esta sesió iniciamos hablando sobre el problema, basándonos en la visión de Iván Illich, quien ubica el término en la categoría de palabras amibas, que tienen múltiples connotaciones pero no significan nada, son palabras vacías y no se pueden definir. Otra palabra de estas seria la energía. Un técnico diría E=m*c2, pero no es lo que buscamos. Iván dice que un problema es una situación que cualquier profesional puede convertir en problema. Y es el profesional quien da siempre la solución para un problema. Hay que huir de esto, dice Illich, como de la peste. Depende en una pareja a quien se presenta, si es un psicólogo va a diagnosticar un problema psicológico, la solución es una sesión de terapia. Si es un abogado diría otra cosa… por eso la sugerencia de Iván no usar esta palabra. El conflicto se está acercando a una palabra amiba, pero sí todavía tiene una significación precisa. Aunque hay varias definiciones de conflicto, parece posible llegar a una definición clara.

Iván recordaba que el uso de la palabra problema viene de las matemáticas. En matemáticas si hay un problema con una definición muy precisa y muy claramente todo problema matemático tiene una solución y nada más una. El alumno tiene que encontrar la solución de este problema matemático. Con lo que acaba Iván es diciendo que en la vida real hay múltiples salidas y no una y que no es cierto que hay un solo camino. Hay una dificultad en una pareja, pero no hay solamente una salida como la terapia. No puede definirse así. Hay múltiples oposiciones, y hay que evitar la visión profesional que ve solamente una salida.

El reto es imaginarse otras vías de manejar una diferencia, cómo aumentar la imaginación. Uno de los compeñeros recordó lo que dice Lederach citando a Bruno Bettelheim: la violencia es una falta de imaginación.

Sin embargo, también se cuestionó esta perspectiva. Y se dieron estos casos concretos:

  • Uno sería el caso de los zapatistas. Su decisión de organizar un ejército y levantarse no sucedió porque no se les ocurrió otra cosa, por falta de imaginación. Han probado durante 20 años todos los caminos imaginables y todo les había fallado y estaban muriendo como moscas, entonces lo usaban como último recurso. Incluso pensaban que todos iban a morir, que no es cierto que no van a ganar a la guerrilla. Sino sentían que una vez que se levantaron y les mataron la sociedad iba a reaccionar y va a resolver el tipo de problemas que tenían. No siento que allí había falta de imaginación. En fin, creo vale la pena pensar más lo de la violencia, cuáles son las condiciones que provocan la violencia para ver si realmente se opta por la violencia por falta de imaginación o hay otras razones que llevan a la violencia.  Y creo lo de los zapatistas nos permite pensar una noción de mediación muy distinta a la habitual. Creo tenemos múltiples casos en que los mediadores han fracasados, y se hace una gran mediación con un inmenso aparato, y finalmente no funciona o se logran acuerdos que no funcionan. Y mediaciones que funcionan, como la Comisión Nacional de Mediación que creó el obispo Ruiz en Chiapas y que sin duda funcionó. Su función era limitada a facilitar el dialogo entre las partes, no pretendían mediar, arreglar el conflicto sino que facilitar que las partes dialogaran en lugar de usar las armas, a partir de un cese de fuego. Y esta función cumplió la CNM brillantemente y logró la confianza de las dos partes, creando un espacio de interlocución que inspiraba confianza a las dos partes. Es un caso típico en el que un mediador puede cumplir la función porque ni el EZ confiaba en el gobierno ni el gobierno confiaba en el EZ, entonces no podían sentarse directamente por falta de confianza entre ellos. Para dialogar la función de la CNM fue sumamente importante. Al obispo sí confiaron ambas partes, el obispo crea condiciones para que puedan sentarse a dialogar las dos partes.
  • Otro de los ejemplos posría ser el de los asaltantes: cuando me asaltaron en la Ciudad de México en la puerta de mi casa en la noche,  un señor chaparrito muerto de susto porque le temblaba la pistola, fue más asustado que nosotros y que en cualquier momento se disuelta un tiro, y cuando estábamos allí estaba sacando el anillo de mi padre para dárselo, y dijo que su hijo estaba muriendo y no tenía ni un centavo para darle medicina , su único camino que le quedaba era esto para salvar a su hijo. No es falta de imaginación, fue mucha imaginación.

Ante este ejemplo, otro de los participantes mencionó que le recordaba la entrevista de David Cayley a René Girard que trató de conflictos. Si un asaltante utiliza una pistola para despojar a alguien, tiene que ver también porque en el contexto ya existía la posibilidad, se va abriendo esta posibilidad de hacer esto.

Para mí la violencia, conectando con lo que ya hemos hablado acá, es una forma bastante específica de resolución de conflictos, trato de resolver algo, trato de deshacerme de algo, pero ¿qué es lo que se resuelve realmente? Creo es una pregunta clave y no solamente lo que la violencia significa para la gente directamente, sino también qué significa para las siguientes generaciones, todo el tema de trauma. ¿Cómo poder imaginarnos a tiempo este algo diferente, que no sea la violencia?

LA GUERRA

Es útil traer a colación el texto de Rita Segato. Cuando ella habla de la guerra dice que la guerra es el último recurso ante la pérdida del dominio. Quizás un poco parecido a lo que quizá estamos conversando con violencia. Hay un afán de algo que se quiere lograr. Habla de la guerra, primero en su carácter informal, no como antes que era una cuestión estratégica, ahora es informal. El segundo punto es que no hay un destino a largo plazo sino se trata de una forma de hacer las cosas, independientemente del objetivo.

Recuerdo un conversatorio del año pasado de diferencia la violencia, la agresión y la defensa. Valdría la pena de darles sus características distintas.

Para abonar perspectivas, está el Manifiesto de Sevilla donde justo habla de las violencias como una parte aprendida y la diferencia entre violencias y agresiones. La agresión es la pulsión que te mantiene en la vida, como hasta en niveles psicológicos, y no tiene la intención de daño. Por ejemplo en la Comunicación No-violenta se habla de esta pulsión que te mantiene y que es la diferencia a la violencia. La violencia sí tiene intención de daño, es aprendida, por eso se habla de la educación para la paz porque se ha educado muchas veces en la violencia. Pareciera que lo revolucionario entonces tiene que ver con violencia porque no se ven todos los procesos incluso de acuerdos y negociaciones donde hubo momentos o prácticas de paz, como si la paz pasara invisible. Por eso hablamos de un paradigma se visibilizó y estudió la guerra y la violencia mucho más que la paz, que son estudios más recientes. No solamente la erradicación de la violencia, sino cómo dar otras respuestas y ampliar otras respuestas a lo que origina un conflicto.

En otros textos, Rita establece una distinción muy clara lo que era la violencia patriarcal normal la que tiene 5,000 años, que es una violencia que se ejerce desde el ímpetu patriarcal, y lo que está caracterizando ahora la guerra contra las mujeres, que no es esa normalidad patriarcal, sino es una guerra especifica. Creo caracteriza muy muy bien este origen de esta guerra, valdría la pena discutirlo, hay muchos enfoques para discutirlo. Pero la discusión básicamente sostiene las elites dominantes quienes están y han dominado están contra la pared, se les acabó el veinte. Como ya no tienen otro remedio de ejercer el dominio anterior, recurren a la violencia.  Es una violencia insensata porque no es una violencia que consigue recuperar la situación que tenían. No restablece la situación de explotación y de dominación que estaban manejando. Es una violencia que les permite mantener sus despojos, mantener sus agresiones, mantener un cierto estado de cosas, pero no restablecer la forma de explotación. Un modo de producción se convirtió en un modo de despojo. Ya no puedo obtener mi acumulación a través de producir, entonces a madrazos, te quito lo que tienes, arrebato lo que puedo arrebatar, pero no restablezco el sistema de dominación en que estábamos y donde yo podía dominar de una manera socialmente aceptable. 

Lo que está diciendo Rita es que estamos en un momento en que se desató ese demonio, ya no consigue los propósitos originales, consigue algunos, pueden despojar, pero hay un elemento de insensatez en esta violencia que se está ejerciendo contra las mujeres. Porque puede tener ya ningún propósito de inmediato. Es una guerra no declarada, una guerra informal. Es una cosa mucho más grave que la normalidad patriarcal, esto que está desafiando a las mujeres y que hace mucho más complicado ver qué se hace frente a esta guerra. Esto es lo más difícil, yo allí en los últimos paginitas del libro no logro estar de acuerdo con ella porque pareciera como si hubiera algún acomodo o posible apelar a las autoridades y obtener algunas leyes o algo y eso no me suena, no me parece que tenga ninguna viabilidad. No hay ningún país que en este momento deonde la guerra pueda detenerse mediante las leyes. Se han dictado las leyes y valen un carajo. No se cumple ninguna de esas leyes en esta guerra. Este libro es muy muy pertinente para nuestra discusión que define muy precisamente el tipo de situación en que estamos. Este es el rollo que estamos enfrentando cotidianamente. Se soltó el demonio y no hay manera de detenerlo, no hay por dónde. Está fuera del control de los que lo soltaron y lo están haciendo. Ha creado la normalización de la violencia como forma natural de respuesta. Específicamente entre jóvenes se han creado en un contexto en que lo normal es que apelan a esta violencia, esta es la forma que no solamente aparece aceptable y adecuada sino lo normal para enfrentar las dificultades que enfrentan. Es decir una forma de ser joven y caminar en este mundo es hoy, para muchos jóvenes, ser violento.

La guerra es la expresión de la violencia sistematica por excelencia. Incluso allí hay diferentes miradas. Las guerras en el contexto de Nicaragua, El Salvador o Chiapas han sido una cosa diferente que la guerra perversa de la que estamos hablando acá. La guerra en aquellos contextos ha tenido un tinte heroico, de justicia social, de lograr alguna vida mejor a través de la aplicación de la violencia para que ya no haya violencia. ¿Estamos hablando de esta guerra si hablamos acá de la guerra, o hablamos de algo diferente? Eso es lo que Rita Segato describe, esta guerra distinta a la lucha heroica. No es ese tipo de guerra con un propósito. Podríamos dar otro nombre a esta guerra, este estado de violencia permanente en que estamos, a lo mejor merece otro nombre para distinguir los múltiples tipos de guerra que hay. Pero en fin, es un estado que Rita Segato lo llama guerra y que describe con muchísima precisión.

Dentro de esta guerra hay una agresión sexual hacia la mujer, hacia los niños, entonces en esta guerra se vuelve algo muy normal esa agresión sexual, incluso se decía que es como un arma letal. Esta violencia, expresada en agresión sexual, empieza con que muchos hombres consumen porno, donde empieza todo esto de las relaciones sexuales frías. ¿Dónde quedan las caricias, donde queda el amor, donde queda la ternura dentro de todo esto?

También sería importante distinguir entre crisis civilizatoria y la violencia estructural que genera. Me gustaría usar el término de Quijano o de Lugones o de la colonialidad de género y del saber o del sentir con Maldonado Torres y todos ellos, etc, hay una violencia estructural que ha existido por muchísimos siglos, y sigue persistiendo y es el patriarcado, que genera todo lo que ya sabemos, el capitalismo, la imposición del poder, el epistemicidio, el ecocidio. La resistencia que creamos, que puede ser agresiva, necesita serlo por defensa. Eso ya no es violencia, eso es resistencia y defensa digna. El patriarcado ya entró en crisis, entonces desesperadamente utiliza otras estrategias violentas, la interiorización de los machos agresores que están reflejando este comportamiento ya institucionalizado e internalizado, como un arma que logra persistir a través del individuo y del grupo y de la sociedad y de todo un sistema que sigue existiendo como violencia estructural. Se propuso discutir más adelante a qué llamamos hoy violencia estructural y si todavía está allí.

¿Cómo evitar llegar a estas violencias? Y cómo buscar caminos diferentes, antes, porque una vez estando allí es muy complicado. Es un momento estratégico para que sigamos la resistencia. Y va a tener que manifestarse de diferentes maneras, unas por la paz, la negociación…

OTRAS VÍAS A LA VIOLENCIA

La pregunta que está detrás es si alguien cree si en un contexto de convivencia social sostenida la violencia ha servido, en cualquier sociedad, en cualquier cultura. Obviamente sirve a corto plazo, no es tan descabezada la violencia, claro sirve para cooptar, para forzar, para exigir algo momentáneo. La otra pregunta es de qué tipo de violencia hablamos. Cuando jalamos el niño violentamente hacia atrás antes de que corre en un coche, desde fuera puede verse como un acto violento.  Pero es una violencia protectora.

Una gran proporción de las violencias logran su propósito y se acredita la violencia como algo legítimo y eficaz. En el caso de los zapatistas tendríamos el uso muy exitoso de la violencia, lo uso cuando hace falta y lo dejo cuando no hace falta. Pero tengo la capacidad de usarlas si se requiere. Esto mismo podemos decir de los ejercicios individuales de la violencia. El problema es ese, la violencia funciona y tiene resultados y se crea un antecedente, y entonces muchísima gente dice: este es el camino eficaz para las dificultades que enfrento. Lo más difícil no es convencerles que esto va a fracasar, sino convencerles de que hay otras vías mejores. Creo que pueda haber circunstancias, la experiencia misma lleva a pensar de lo que funcionó en un contexto ya no funciona en otro. Los 50 grupos guerrilleros que hay en México hoy están fuera de tiempo, son obsoletos, no es lo que hoy puede tener éxito. Pero en general es muy difícil explicarle a la gente que la violencia no es el camino eficaz de conseguir lo que quieren.

Por otra parte, otra de las participaciones retomó el movimiento de Gandhi. No obtuvo ningún otro movimiento en la historia humana con la participación que logró Gandhi, eran cientos de millones de personas que participaban con él, y su movimiento, toda su lucha terminó en 50 años de violencia permanente en la India. Hay quienes dice que fue cómplice de su asesinato porque era el fracaso de su movimiento, el veía que su movimiento había logrado exactamente lo contrario de lo que había estado buscando. Que había provocado la división de la India y la violencia permanente entre los hindús. Otro aspecto del propio Gandhi es cuando dice que la violencia es el recurso de los débiles, que la no-violencia es el mejor instrumento político, el mejor medio para conseguir fines políticos, cuando se es el fuerte. Una de las cosas que creo es muy importante para este discusión es cuando Gandhi acaba de sufrir un atentado, entonces su hijo le pregunta: si alguien viene de tratar de asesinar ¿debo predicarle no la violencia y dejar que te mate? Y entonces se ríe Gandhi y le dice: si la suprema virtud es la no violencia, el peor de los vicios es la cobardía. Y lo que tienes que hacer es la violencia, la violencia es el arma de los débiles. Si tu estas en situación de débil tienes que usar la violencia y defenderte. Si yo estoy predicando la no-violencia a los hindús, es porque no veo porque 300 millones de hindús tienen que tener miedo a 150,000 británicos. Los hindúes son los fuertes y porque son los fuertes deben usar la no violencia.

Para Gandhi el fracaso no era la independencia de la India que buscaba, dijo no quiero crear un estado nacionalista como nos impusieron, quiero otra cosa, quiero el Hind Swaraj etc. etc.

En méxico, quienes lucharon para la independencia fueron sobre todo pueblos indígenas y lograron increíbles avances en los 150 años siguientes. Si comparamos la violencia que sufrían durante la colonia, la forma en que estaban oprimidos por los españoles y por la estructura de poder que había en la colonia, y lo que consiguen en los primeros 50 años de independencia es absolutamente espectacular el resultado exitoso de su movimiento violento. No estaban construyendo un país, estaban quitándose de encima la violencia espantosa que tenían encima. Yo diría, si consideramos los primeros efectos de la revolución mexicana se ve lo mismo: el tipo de opresión que sufrían los peones desposeídos por las haciendas porfirianas y lo que consiguen después de una participación inmensa de todos los millones que lucharon en la revolución mexicana con mucha participación para quitarse este de encima, se lo quitan de encima. En los dos casos hay un restablecimiento del orden patriarcal, no es el resultado inmediato, sino que después por una seria de factores y circunstancias se establece un orden patriarcal y a veces por gentes buenas. Benito Juarez dicta los leyes con que de nuevo se despoja a los indios y vuelven las haciendas porfirianas, entonces es un hombre bueno que supuestamente representa los indios y que está comprometido con la justicia social y con todas las cosas buenas del mundo, pero echa a perder todo. Y lo mismo podemos decir de don Lázaro Cárdenas. Las cosas se iban más o menos arreglando, se estaban cambiando las fuerzas, estaban las fuerzas de la elite desesperada porque veían que todo se les escapaba de las manos, y el gran general Cárdenas, el que adoraba a los pueblos indios y a los campesinos echa a perder todo. Serian dos experiencias muy concretas que los buenos que nos echan a perder todas los cosas que hemos conseguido de una manera violenta.  Y esta es parte de nuestro problema, podemos dar uno y otro y otro ejemplo, como a nivel personal y colectivo la violencia tiene éxito y la no violencia fracasa. Los ejemplos que se ponen, Mandela y Luther King. Aparentemente ganó Mandela y fue presidente y todo esto y la violencia desatada en Sudáfrica es permanente hasta hoy. Y Luther King logra el cambio en los derechos civiles y es peor el racismo que nunca. El movimiento no violenta en EEUU es una prueba espectacular de este fracaso, no del éxito de la no-violencia.

Quizás la pregunta no sería por el éxito de la violencia o la no violencia. No estamos discutiendo si escogemos la violencia o la no violencia. No es este nuestro problema. Una de las cosas que estamos discutiendo es qué hacemos frente a la guerra, que no es solamente defensa. Creo hay que complejizar esta respuesta. Estamos en una guerra, una guerra informal violentísima. Ya no es la normalidad patriarcal, es algo peor, es algo más fuerte, eso creo sería muy importante. ¿Qué hacemos? Y no es tanto si vamos escoger la violencia nosotros o no, conseguir armas y recibir entrenamiento o no. No es esto que estamos planteando.

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