Iniciamos el conversatorio discutiendo dos temas: la catástrofe que vivimos en el mundo y la visita que hizo AMLO a Guadalupe Victoria.

La situación que vivimos hoy en el mundo es totalmente catastrófica, no es un problema de optimismo o pesimismo, no hay lugar al optimismo. Estamos en una catástrofe ante la que se utilizan muchísimas maneras de intentar alivianarla; decimos, por ejemplo, que estamos hablando de «calentamiento global» y «cambio climático», de algo que puede discutirse, que va a pasar y esto no nos permite ver que realmente tenemos un colapso climático, es decir, que el clima que había antes ya murió y que no sabemos qué va a sustituirlo. ¡No sabemos qué tipo de clima tendremos de ahora en adelante en ninguna parte del mundo!
La situación es aún peor en términos sociales y políticos, la catástrofe social y política es mucho más grave que la climática, pero tampoco la queremos ver como catástrofe, decimos que hay algunos problemas o que hay una amenaza fascista, pero no la vemos como una catástrofe absolutamente pavorosa. Lo que tenemos encima es posiblemente el peor momento en la historia humana, así de grave, nunca antes en la historia de los humanos ha habido un momento tan grave desde el punto de vista social y político. Hubo momentos muy graves en lugares determinados, pero nunca a escala del planeta completo, nunca hubo un desastre de la categoría actual y este desastre implica primero, que todas las categorías anteriores ya no funcionan, ya no nos funciona la modernidad, la democracia, el Estado nación, el capitalismo, todas esas categorías que eran nuestros instrumentos de análisis ya no están ahí, ya no podemos seguir pensando así. Segundo, tenemos que tomar en serio este nivel de desastre, de auténtica catástrofe social y política, que hace que todos los mecanismos anteriores sean inadecuados frente a este nivel de catástrofe, tenemos que empezar a pensar seriamente cosas nuevas frente a esto. Entrar a la discusión de estos asuntos, en la convicción de catástrofe real que se hace cada vez más violenta e incontenible y que esta violencia incluye de manera muy específica y cada vez más grave violencia contra las mujeres y contra los niños, hace tiempo no veíamos en el mundo un nivel de violencia como el que estamos viendo actualmente y esto es la combinación de dos extremos: por un lado, violencia sistemática contra las mujeres y niños, pero, además, estamos ante la violencia generalizada.

Respecto a la visita que hizo AMLO a Guadalupe Victoria, es necesario explicar un poco del contexto, tal vez no es un mensaje a los zapatistas, ni una forma de iniciar un diálogo. Como lo escribe Luis Hernández Navarro, este ejido representó la esperanza en una transformación pacífica y profunda del país. Pero, después, se convirtió en emblema de la traición y represión gubernamental. AMLO publicó una fotografía en la que aparece con el entonces subcomandante Marcos –hoy Galeano– mencionando que se la habían regalado y que en esa ocasión el tema fue conseguir la paz, una paz que fue violentada en febrero de 1995, cuando el EZLN aguardaba la llegada del entonces secretario de Gobernación (y hoy secretario de Educación de la 4T), Esteban Moctezuma, pero en su lugar, llegaron miles de soldados para arrestar al subcomandante Marcos.

En una entrevista para distintos reporteros de La Jornada, cuando se cuestiona acerca de los sobrevuelos militares, AMLO responde que eso es fantasía, “Es como si yo estuviera aquí de florero, y no estoy de adorno.” ¿Qué no dice esta reacción? ¿qué tiene que ver esta respuesta con lo que se le está preguntando?
La entrevista continúa mencionando que, esta situación en Chiapas fue documentada por el Centro Fray Bartolomé de las Casas. – Pues están mintiendo, responde AMLO. – Ellos no acostumbran hacerlo, refutan los reporteros de La Jornada.
Hay dos opciones, la primera: que quien esté mintiendo sea AMLO o la segunda: que lo estén desobedeciendo. Cualquiera de las dos es desalentadora.
Las policías federales, por ejemplo, piden solidaridad y también hay grupos dentro del ejército que no están de acuerdo con las Guardias Nacionales. Una sublevación a AMLO puede ser como un golpe de estado. En Oaxaca también nos toca directamente este asunto, las guardias nacionales ya andan dando rondines. AMLO está mostrando la imposibilidad de gobernar un territorio tan golpeado y sacudido como es lo que llamamos México.
En Argentina hay un discurso muy actual – y al mismo tiempo muy viejo – que dice: “ah, entonces con los militares estábamos mejor” y esto muy terrorífico y pasa en toda la América.
En México aparentemente no habíamos tenido esa situación (en Argentina tuvieron un gobierno abiertamente militar desde el 1946), pero el sistema operaba como si fuera una dictadura, aunque no de los militares directamente.
La descomposición del Estado nacional, se traduce en la creación de bandas locales, una descomposición política del estado mexicano en grupos. México y Brasil van a ser interesantes de analizar en ese aspecto porque parte del problema es que no hay una unificación militar.

¿Qué hacemos ante un país que está en ruinas? Totalmente fragmentado, disperso, dividido, lleno de violencia, de amenazas, sin que haya una fuerza política que le de coherencia. Lo que hay son restos de partidos. Quizás sí, son floreros, pero con flores marchitas. Las elecciones las ganó Obrador por el hartazgo no por identificación, votamos contra PRI, PAN y PRD. La mayor parte de la gente ha estado votando en contra más que a favor, en Brasil no votaron por Bolsonaro, sino contra el PT. Ese mismo hecho es mundial, la mayor parte de la gente ha estado votando en contra más que a favor. Están votando por aquellas personas que se dicen antisistema. AMLO, por ejemplo, se declaró contra la mafia del poder.
Se supone que las figuras de los Estados Nación se asentaban en los partidos políticos, luego entraron en crisis y entonces habría que replantearse de nuevo qué es esto del Estado, si ya se destruyeron los partidos políticos ¿qué queda después de eso? ¿qué queda después de los partidos políticos? Lo que funcionaba dentro de los partidos era una cierta doctrina, en estos momentos ¿cuál es la doctrina de cuál partido político? Eso ya no sirve, ya no es útil y es lo mismo en todos. Si uno ve las elecciones recientes en el parlamento europeo, es lo mismo, no ganó una doctrina, una corriente, nada. Con la globalización el capital se universaliza, entonces destruye al Estado porque de alguna forma ya no lo necesita y eso ocurre tan rápidamente que con eso se destruyen también los partidos que estaban colgados del Estado, no hay realmente una cabeza política. Destruyen el Estado, pero en cambio no hay nada. Para el capital, una fachada democrática era importante para el funcionamiento del libre mercado tenía que parecer que había un libre funcionamiento de la política, cuando ya no estamos hablando del capitalismo como modo de producción, sino como forma de despojo, que es la forma principal de actuar hoy del capital, no necesita fachada democrática, necesita la violencia, necesita ejército, policía y cárteles. Quizás lo peor de la catástrofe actual es que nadie está a cargo. Al gobierno le puedes denunciar, pero al cartel no es posible.
Ya no funciona lo de derecha e izquierda, hay un aspecto para pensar en la próxima discusión: la degradación humana en todos los niveles: cárteles, maridos que golpean a sus esposas, dirigentes empresariales o políticos. Es una degradación humana muy cabrona. Hay cosas que no nos podemos explicar ¿cómo era posible que varios miles de personas que en la mañana iban a quemar judíos, en la tarde iban a oír a Bach? buenos padres, que jugaban con los niños en la tarde. Hoy hay gentes comunes y corrientes que van a su oficina y toman decisiones que implican matar a millones de personas todos los días. No son monstruos apocalípticos, son personas que parecen comunes y corrientes, es lo mismo con estos crímenes espantosos que estamos viendo, personas que hacen cosas realmente horrendas ¿cómo manejamos eso? Es un síntoma más de esta catástrofe, de una catástrofe moral a nivel muy general.

La expresión imperialismo correspondía a un estado imperialista, si ya no hay Estado, entonces ¿de quién es el imperialismo? Lo que llamamos imperialismo ¿qué es hoy? ¿son las corporaciones? ¿Son distintos grupos de intereses peleando entre ellos sin que haya alguien que esté a cargo? Toda la idea de Trump es ganar un segundo periodo pregonando la posición imperial de Estados Unidos sobre el mundo, por primera vez Estados Unidos reconocería públicamente su carácter imperialista. Esto sería el mensaje central de Trump, pero ya no es cierto que pueda hacer eso, no tiene la capacidad política económica de hacer eso.

Pero quizás algo que tenemos a favor en toda esta situación es que el pensamiento zapatista siempre ha sido muy lúcido desde cero, cuando dice “un mundo donde quepan muchos mundos”, pero vemos que esos mundos no son solamente los nuestros, sino también de los que están desmoronando el mundo. El desafío es cómo construir esos otros mundos.
Pensemos, por ejemplo, en la metáfora de construir las arcas. Hay que tomar en serio lo de las arcas porque en medio del diluvio una pequeña arca se salva. Estamos en ese momento, en un diluvio universal, las arcas son los espacios donde vamos a poder salvarnos en el desastre.

Un elemento de la metáfora del arca de Noe, es que es una cosa que no corresponde al mundo, está fuera del mundo, de la tierra, de las condiciones de vida de la tierra, frente al pavor del diluvio, la única forma es construir un arca, no es para vivir, no es el nuevo mundo, es para salir de esto, lo que supone esa metáfora es una ruptura con el mundo existente. Con el mundo existente no hay nada qué hacer, esa es la metáfora, frente al mundo existente no hay nada qué hacer. ¿Hoy cuales serían las arcas? ¿cuál sería la intensidad de la ruptura que tenemos que hacer hoy, para enfrentarnos a lo que tenemos encima?

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