Colectiva por la Paz y Noviolencia en el Conversatorio 20.Nov.2019

Colectiva por la Paz y Noviolencia en el Conversatorio 20.Nov.2019

En el conversatorio pasado nos acompañaron las compañeras de la Colectiva por la Paz y Noviolencia, quienes nos compartieron su experiencia de caminar la paz. La creación de este colectivo estuvo motivada por los procesos de violencia y relaciones de poder que identificaban en los espacios universitarios, en donde identificaron que la violencia más común es el acoso sexual y la segunda el abuso de poder por parte de profesores.

A partir de esta provocación comenzamos a hablar acerca de la violencia.

Muchas veces, para solventar la violencia se propone la seguridad, pero una de las premisas es que la seguridad da miedo. El espacio público se ha modificado también por la idea de seguridad, cerrando calles y volviéndolas callejones o poniendo alambre de puás en nuestras casas. Otro de los lemas conocidos ha sido: la policía no me cuida nos cuidamos entre amigas, ¿cómo cuidarnos entre nosotras y nosotros? Las policías y dispositivos generar los entornos donde prospera la violencia y a su vez la clandestinidad.

Retomando las discusiones que hemos tenido sobre el uso de las palabras y sus significados, también podríamos hablar respecto a la palabra paz, porque desde que se inició la guerra contra el narcotráfico, la frase más usada fue “por la paz” o la seguridad que es usada como sinónimo, entonces, a partir de ahí la venta de cámaras, más empleos de guardias de seguridad en todos lados. Quizás la palabra paz no alcanza y habría que hablar de justicia.

Por otra parte, con la justicia se puede caer en la misma trampa. Si definimos qué es justo y qué no es justo nos preguntaríamos también quienes son del club de los injustos, quién los define y qué hacemos con ellos.

La seguridad en sí misma como invariante humana es natural y quizás todos la necesitamos, el problema es cuando la seguridad se define en base a una normatividad externa. Cuando hay alguien que define de fuera qué es seguro y que no es seguro, esa referencia absoluta es lo problemático no la seguridad o inseguridad en sí misma. La idea de seguridad se construye junto con un discurso del miedo. Es fácil pensar en seguridad porque parece que es lo que nos demandan. Podríamos darle la vuelta con la idea del cuidado.

En el tema de la paz se habla de un valor universal, cuando se habla de paz se habla de correlación de fuerzas entre dos partes. Existe también una paz que significa pacificación, por ejemplo en Colombia el proceso de pacificación fue un re-acomodo en las fuerzas para dar paso a de los asesinatos de las fuerzas beligerantes que existen allá. He pensado en procesos en las comunidades donde hay conflictos fuertes y más que paz, hablaríamos de un mecanismo de resolución, pero ¿cómo serían esos nuevos procesos?

Están el tipo de violencias con los que uno puede considerar pares, en las violencias cotidianas, pero también están las violencias con fuerzas de afuera, que a veces son muy duras.

Muchas veces cuando se entra en el diálogo institucional es para romper y coptar los procesos desde un la representabilidad del Estado. Las instancias que entran en diálogo con las instituciones son las que echan abajo las cosas, corrompen y desde las que se construyen lugares de poder.

Para algunos la única noción que llegamos aceptar de paz es la de la frase “que nos dejen en paz”, que no vengan a querenos aliviarnos de nada ni curarnos de nada, ni resolver ningún problema de ningún tipo. Algunos hemos llegado a la conclusión de que no hay nada qué hacer con las gentes de arriba en todas partes, lo mismo un policía, un rector o una maestro de clases, es la misma estructura en la que no se puede hacer nada y que no hay ninguna esperanza de avanzar mucho. En esa lucha que tenemos planteada pensamos que no podemos hacerla dentro de esos marcos, necesariamente atrapados en el principio central de la violencia que para nosotros es el principio patriarcal de la jerarquía.

Hemos pasado el Estado Nación al Estado de Seguridad pero tampoco resultó suficiente ahora están en la fase de la sociedad de control y eso es lo que estamos tratando de enfrentar y vamos a encontrar más y mas violencia en todos los aspectos de nuestra realidad, a nuestro al rededor.

En este estado de cosas infinitamente violento sentimos que no vale la pena desgastarse en estas protestas, tratando de corregir o enmendar a los perpetradores de la violencia. Por ejemplo, aunque haya profesores lindos, están programados para la violencia de dar su clase, de proponer un curriculum, de suponer que la gente no sabe y que está desanimada y que entonces notros que sí sabemos vamos a llevarles la herramientas para animarlas movilizarlas y que hagan las cosas, eso no nos ha funcionado hay muchas experiencias que han demostrado que eso no tiene sentido, que las actividades están con la propia gente.

No tenemos una definición de lo que es la paz, es justo lo que reflexionamos constantemente, más allá de caminar la paz, muchas veces nos preguntamos como enfrentar esta violencias que vivimos. Procuramos dar pasaos contra la apatía o luchar contra el desánimo social y sobre todo retomar la importancia de cuidarnos entre nosotros.

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Unitierra

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