En este conversatorio comenzamos diciendo que el patriarcado es una forma que elimina la vida, pero que al otro lado vemos, por ejemplo, la propuesta del CNI que es luchar por la vida. Recordamos que anteriormente tuvimos de invitado a José Ángel Quintero de Venezuela. Vemos que hay muchas coincidencias con México porque allá también están haciendo Zonas Económicas Especiales e igual tienen una Guardia Nacional, es como una especie de espejo. Hay todo un sistema de extracción que tiende a contener migrantes y que al mismo tiempo genera migración. En México vemos la emergencia migratoria, en el ADO ahora dijeron que ya es necesario que se muestre la identificación de que eres mexicano para poder moverte, esta política obviamente no está dirigida a europeos o gringos, hay todo un clasicismo y racismo impregnado en estas políticas migratorias y algunos o algunas les toca esa suerte, sólo por el hecho de haber nacido unos metros más abajo de la frontera.

Retomar entonces algunos puntos importantes que José Ángel nos compartió:
En cuanto al panorama de lo que pasa en lo que se nombra como Venezuela, nos dice José Ángel que no es –y no ha sido nunca– una guerra entre derecha e izquierda, sino es la guerra contra la vida, contra los pueblos, incluso a costa de los pueblos. En Venezuela hay 34 pueblos indígenas, que muchos y muchas de nosotros desconocemos, son pueblos en resistencia, que ahora están siendo exterminados no sólo por las petroleras sino por el arco minero que se quiere instalar. Ya no es una cuestión entre Maduro y Guaidó sino es una cuestión de cómo China, Rusia, Turquía, Canadá y Estados Unidos se apropian del territorio del Orinoco, del Rio del Orinoco, para extraer todos los minerales de ahí, que se usa en los celulares que tenemos. Es una situación de exterminio de los pueblos, una situación en donde en el pueblo Añú ya no pueden tener hijos debido a la contaminación que deja la explotación petrolera. José Ángel nos dice que él es como un fantasma porque su pueblo está en peligro de desaparecer, está desapareciendo si ya no pueden tener más hijos. Es un contexto de guerra frontal donde todos los días matan a jóvenes por la guardia nacional, donde la guardia nacional en combinación con las guerrillas están haciendo parte de la minería ilegal que se está instalando, están desplazando a las comunidades, no hay realmente una migración; es una huida de los pueblos a causa de esta ocupación de los grandes corporativos o empresas. Ante eso, lo que se propone desde los pueblos es recuperar el «Nosotros»; esos nosotros reales que recuperen el sentido de cómo comemos, cómo sanamos, cómo habitamos, cómo convivimos yendo más allá del sistema. Esto crea y crearía una situación diferente porque en Venezuela hay hambre ahora, pero en esencia son pueblos de pescadores, que han vivido de la pesca y que han vivido intercambiando comida con los pueblos cercanos y les quitan todo esto, les contaminan 17 mil kilómetros de rio de agua dulce ¿cómo recuperamos esos sentidos? ¿el sentido del comer, del sanar, de habitar, el sentido de vivir más allá del sistema?

Otro punto a rescatar de las conversaciones con José Ángel es el tema de que para él los Estados Nación o progresistas en Latinoamérica, murieron el día que mataron a Allende en Chile, de ahí en adelante ha sido el neoliberalismo creando Estados corporativos que sólo responden en función de las necesidades del capital transaccional y sus empresas, y de ahí los fragmentos de una realidad parecida en toda Latinoamérica. Si se supone que una es la izquierda, otra la derecha y todo lo que está en medio es la gente, los pueblos originarios, la gente común, ordinaria y no la están considerando dentro de su guerra ¿por que nosotros seguirlos considerando? Ya se acabaron los tiempos en que las ideologías se peleaban, ya no es izquierda contra derecha, capitalismo contra socialismo, eso ya fue y entonces ¿qué hay más allá de esas las identidades ideológicas? ¿quiénes somos «nosotros» y cómo vemos el mundo?

José Ángel nos decía que para él, «Nosotros» no es nada más mi colectivo o mi comunidad, sino es un «nosotros» que se entrelaza y se organiza con más gente y otras otredades. También dijo que la autonomía no es sólo “para mí libertad”, la autonomía es para los otros y las otras, esa es una diferencia radical de cómo se entiende la autonomía en otros espacios, por ejemplo en espacios urbanos, porque en estos espacios siempre es “para mí” “para mi lucha”, pero pensar la autonomía para la otredad es un avance.

Otro de los puntos importantes es la construcción de la memoria, la lucha y la resistencia para no permitir que nos borren de la memoria. Por ejemplo, en México, para contener la disidencia social se desaparece y se mata a las personas. Una de la estrategias es desvincular a la persona de los territorios, las primeras cosas que el gobierno hace es des-territorializarlos y quitarles la memoria. Nada opera en la legalidad, pero todo opera con el respaldo de las instituciones, es decir; las instituciones respaldan la ilegalidad.
Con la pérdida de la memoria, ahora estamos siendo desplazados por esta realidad cibernética, a veces se nos va despojando de los alimentos, de la lengua y estos pequeños fragmentos forman el territorio, aunque no sea fisicamente la tierra pero se nos va despojando de nuestras formas originarias y terminamos por consumir cosas artificiales, también ahí hay un despojo y no nos damos cuenta cómo hemos sido despojados de eso; cómo seguimos dependiendo tanto del supermercado y de que todo esté refrigerado.

Ante estas realidades vemos también, como decíamos al principio, propuestas que apuestan por la vida, la compañera Casandi Martínez, Ikoots de San Francisco del Mar Pueblo Viejo y Consejala de CNI nos compartió que en su comunidad hay una prepa comunitaria, donde prácticamente rompen el sistema educativo. Tienen una asamblea estudiantil comunitaria, desde ahí toman la palabra y pueden expresar cada senti-pensar. Están implementando proyectos comunitarios de autonomía, como la cria de pollos, de pescado y camarón, viveros, huertos y talleres de dibujo, pintura, videos, ludocteca, cocina comunitaria y otros. Desde adentro están practicando el respeto hacia ellas mismas, saber que el patriarcado nos ataca desde la casa, desde que una mujer no la dejan salir de noche o la diferencia de los padres hacia la hija o el hijo. También tienen radio comunitaria, la asamblea aceptó la propuesta y fue un gran logro para la prepa porque la asamblea les respaldó y respaldó la idea. Es en el contexto de la amenaza de los eólicos, la minera, el corredor transísmico, el gasoeducto, que las jovenas y jovenes están haciendo su autonomía y buscando formas de vivir y hacer gozozamente, sin un trabajo explotador sino uno que les gusta hacer.

Otros temas pendientes que seguimos comentando fue el asunto de las fronteras y la migración, por ejemplo, con el pueblo maya, que fue fragmentado prácticamente en cinco, contando la división que quedó entre Belice, Guatemala y México.

Otra de las preguntas fue ¿cuál es la diferencia entre el «nosotros» del que habla José Ángel y un «nosotros» fascista?

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