Empezamos nuestra sesión preguntando sobre la educación y la pedagogía. La educación es un sistema individualista, implica una relación jerárquica y bien definida, tú, eres el que obedece, el que no cuestiona y el profesor o profesora es quien te enseña.

Al nombrar otros procesos de aprendizaje, no podemos caer en el descuido de encasillarles como parte del compendio pedagógico. Este último alberga la reproducción misma del sistema a través de métodos que a primera vista pueden parecer flexibles. Hablamos de un aprendizaje en el hacer y desde las prácticas radicales del aprender en colectivo, dejar a un lado la programación, desde ahí construir y decidir. Recordamos algunos aprendizajes de nuestras abuelas, de las comunidades y la forma en la que se aprende, siempre haciendo. La vida en la comunidad no es pedagogía, el aprendizaje que se da en la comunidad está fuera de todas esas esferas, aprendemos de una manera distinta a lo que plantean los principios pedagógicos. Un claro ejemplo es la asamblea como herramienta para decidir y como espacio de aprendizaje, reconocimiento y lucha.

¿Es posible una educación comunal? Pusimos el ejemplo de lo comunal como una técnica de aprendizaje colectivo que implica la recuperación de lo propio común. Lo comunal representa otro tipo de relaciones, no fundada en la jerarquía. Salió un poco aquello en lo que Comenius insistía, todo debe ser enseñado, pero en una institución educativa y sólo a través de esta, obtener un valor.

Para crear un programa de educación alternativa ¿Es necesario pedagogizar? ¿Es posible moverse fuera de lo pedagógico? Uno de los puntos importantes que se mencionaron, es que siempre es necesario reconocer los pilares que constituyen el mito educativo para así poder elaborar una propuesta distinta

Platicamos también sobre un proyecto que CEMPIO desarrolló, nido de lenguas, el cual tenía como base el cómo fortalecer la lengua vernácula. La inspiración fue un modelo que Nueva Zelanda desarrolló en los años ochenta para que los niños y niñas aprendieran su lengua, el maorí, a través de la práctica, viviendo con abuelos y abuelas.

Discutimos un poco sobre la licenciatura en comunalidad, la cual pretende que las y los jóvenes que quieran estudiarla, tengan las herramientas para reconocerse, generar un sentido de arraigo y de trabajo en su comunidad. La idea es que quienes ahora forman parte de la licenciatura, decidan qué y cómo aprende, regresen a sus lugares de origen e identifiquen los entramados que se dan en la comunidad y empezar a construir algo distinto. Nos cuestionamos un poco si esto no implicaría una suerte de homogeneidad al momento de nombrar las experiencias comunitarias, sin embargo, se hablaron de algunos ejemplos como quechuas que le nombran sumak kawsay o sudráfica ubuntu para referirse a toda la cosmovisión y prácticas que les representan

¿Cómo aprendemos de una forma orgánica y coleciva? El saber se da a través de la escucha, mediante expresiones, se va transmitiendo. Mantener la escucha activa para saber qué se está queriendo transmitir. Salió también el qué implica aprender con los sentidos. El conocer y las experiencias corporales, el cuerpo aprende.

Para finalizar, se puso sobre la mesa la cuestión del agua, ¿Qué vamos a hacer para cuidarla? ¿Qué situación vive Oaxaca con el agua?

Imagen: Foto creada por jannoon028 – www.freepik.es

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