¿Qué hacer frente a la violencia? – Relatoría 5.Febrero.2020

¿Qué hacer frente a la violencia? – Relatoría 5.Febrero.2020

Estamos atrapados en el país y en el conversatorio en cuanto a la posición práctica y ética a adoptar respecto a los que está pasando, termina siempre en una especie de callejón sin salida, sí ya somo el país más violento del mundo, son 100 homicidios diarios y por lo menos 100 desaparecidos cada día. Con AMLO y antes de AMLO seguimos metidos en eso y seguimos discutiendo qué hacer ante este nivel de violencia y seguimos discutiendo qué hacemos ante este nivel de violencia, parecemos estar claros en que queremos un camino no violento, pero qué hacemos cuando la portada de PROCESO nos muestra a los niños de Guerreo, armados por la propia gente para defenderse ¿ese es el camino? o decimos, está muy mal, cómo van a hacer eso de enfrentar con la violencia a los narcos, pero entonces ¿deben dejar que los maten?, porque los están matando todos los días ¿la mejor posición es dejar que los maten? ¿eso es lo que hay que hacer? ¿la forma pacífica no violenta? … no lo sabemos. Hay varias cosas que hemos avanzado, una de ellas es resolver nuestra violencia interna, somos cómplices, tenemos parte del problema, somos nosotros mismos que cargamos la violencia internamente, pero no tenemos todavía una claridad ética ¿cuál es la postura ética apropiada ante los niños armados? ¿está bien eso o debe ser objeto de una crítica profunda? Es uno de los temas que tendremos pendientes.

Boaventura hace años tiene una postura abiertamente anti-patriarcal, anticapitalista, anti-colonial, una y otra vez habla de eso, claramente de la necesidad de des-mercantilizar la vida social y las relaciones personales, la necesidad de ir más allá del capitalismo.

Cuando en Brasil aparece Bolsonaro, Duque en Colombia y Lenin en Ecuador, hay un libro llamado “Izquierdas del mundo ¡uníos!” básicamente argumentando que viene el Fascismo y estamos en manos de las derechas por eso hay que unirnos las izquierdas para protegernos de la derecha fascista. Eso ha tenido éxito en Portugal, llevan un buen tiempo de haber ganado y gobernado en Portugal, se puede decir que Portugal está haciendo muchas cosas positivas, pero son acciones reformistas, limitadas, que no van muy lejos en la transformación, lo problemas y los desafíos que hoy tenemos en el mundo.

Una de las razones de su fama es su crítica al etnocentrismo epistemológico, que llamamos pensamiento universal o ciencia universal que es en realidad el pensamiento Europeo y lo que hace un europeo como Boaventura es decir, no, sí hay otras epistemologías, promueve lo que llama el diálogo de saberes. Habla también de justicia cognitiva diciendo no habrá justicia social mientras no haya justicia cognitiva, mientras no se reconozca que hay distintas formas de saber, distintos conocimientos y se les ponga en el mismo rango.

Muchos saberes nos pueden conversar con otros, no hay diálogo posible, ni términos de comunicación equivalentes y si hablamos de saberes ¿por qué seguir utilizando términos griegos y occidentales como epistemología? En lugar de usar un término no occidental y no etnocéntrico.

La violencia se da en espacios territoriales donde va a haber explotación minera y no solamente ocurre en México, una de las cosas que más le cuetsionamos a Boaventura es la justificación de un gobierno que establece zonas económicas especiales en territorios indígenas en donde lo que impera es la violencia, las zonas del arco minero del Orinoco en Venezuela, a inicios de este año mataron a 17 indígenas, por personas que explotan el oro y lo entregan a las empresas. Se busca matar a mujeres, eso no ocurría, entré los Uayú son matrilineales, todo se construye al rededor de la madre, por lo tanto, tocar a una mujer podía producir guerras entre clanes. Intervienen los Estados, conjuntamente con las corporaciones. El rio Orinoco es el que le da agua a todo el país, es el 70% de agua del país.

La violencia está en relación con la explotación minera y con la intervención de las corporaciones. Los Estados-Nación ya no existen, lo que existe son Estados Corporativos, llámense de izquierda o de derecha van a actuar en función de las corporaciones, incluso las fuerzas armadas se corporativizan para actuar como bandas criminales, igual que aquí, Colombia o Bolivia.

¿Qué hacer?

No sé, si se actúa contra el ejército, ya se sabe lo que va a pasar, la fuerza es incomparable, pero cada comunidad está buscando cómo resolver. Este es el momento de la creación, tenemos que ser muy creativos, el caminos es hacer comunidad, donde estemos, pero no es fácil, porque hay que curarse de muchas cosas que no son fáciles de curar, pero es el camino y es duro pero hay que intentarlo.

Peguntábamos cómo buscar formas de interpelar al otro, pero sin caer en la confrontación.

Históricamente el orden neoliberal ha contado un relato de que somos un país diferente al resto, sobre todo a partir de los años 90’ donde hay un crecimiento económico a partir de una devastación de extracción de cobre, se empieza a hablar de que somos lo jaguares de América Latina, que no solo permea al orden neoliberal sino también a la llamada izquierda. Una especie de orden que vine con la propia confomación del Estado Nación, de que es una país ordenado. El 18 de octubre en Chile pudimos ver que en menos de una semana esta idea del oasis y del país diferente al resto se va la mierda, el presidente saca un estado de excepción y el ejército se va la calle, a partir de ese proceso nos hemos cuestionado la discusión sobre la violencia porque es el Estado Chileno, que se supone era diferente al resto. Mucha gente y generaciones que no vivieron la dictadura decía ¿cómo puede asar esto? En poco tiempo pasó todo, personas desaparecidas y torturadas en un tiempo muy corto. Y eso, lo que vivió el pueblo Chileno era lo que ha vivido el pueblo Mapuche. La agudización de la violencia por parte del Estado, entender las trayectorias y las configuraciones de las violencias que se dan en cada lugar, en lugar de dar recetas sobre cuál es la receta adecuada o no. La movilización callejera ha sido algo que también ha logrado remover la estructura del poder en el país, como las luchas por el agua y el territorio. El pueblo mapuche nos ha enseñado que también son importantes formas de recuperación directa, frente al sueño de la institucionalidad y el buen funcionamiento del Estado en Chile.

Hay gobiernos que parecen de izquierda pero con impuso neoliberales y son los más peligrosos, porque se venden con un discurso de izquierda, pero todos los proyectos son neoliberales.

Muchos coincidimos en que una forma radical es la organización desde abajo y no desde arriba, mirar las estructuras de arriba es un poco dejar de ver lo que se está haciendo abajo, en el caso de América Latina y lo que dice Boaventura, él dice eso que es hegemónico arriba, abajo debe haber unas redes contra-hegemónicas, en el problema es que para construirlas es un punto casi imposible, aquí los zapatista lo han intentado hacer de muchas formas.

Hay dicotomías con la visión de arriba y hacia abajo, si se mira hacia arriba en el Estado no hay posibilidades, pero si se mira hacia abajo la capacidad de acción en conjunto es muy pequeña, también tendríamos que pensar una visión global. Es el Estado un monopolio del poder, todos le cedemos al Estado la capacidad de acción y el Estado la monopoliza. ¿Cómo transformar la realidad? Algunos dicen que sería una lucha por el sentido común, pensando en lo que hacemos todos los días.

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Unitierra

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