¿Es el fin de la política? – Relatoría 24.10.2018

Comenzamos la sesión con algunos temas sobre la mesa; ¿es el fin de la política?, el papel de los maestros ahora ante la reforma educativa y La caravana de migrantes

Al perder las diputaciones, algunas senadurías y el recorte de personal que está haciendo el pri, la situación parece una especie de jauría comiéndose entre ellos mismos. ¿Habrá cambiado la forma de hacer política de todos estos años? ¿cambió la estructura del pri? El pri no ha muerto, se está transformando en Morena.

El comunicado de los compas del CNI fue claro al decir con morena nada, ni con ningún partido. A pesar de esto hubo quienes creyeron en Morena, la balanza se equilibró en tanto a quien estaba con CNI y quien con morena, ante esto hubo una baja de compas que se fueron con Morena, pero este suceso fue bueno, pues en la guerra no se puede ser neutral, no se puede dar el beneficio de la duda, o construyes la autonomía o te vuelves colaboracionista del sistema, esta fue la postura del CNI, no se puede tener un pie en el gobierno y otro en el CNI porque te puedes caer en un momento, no puedes estar bailando.

Decir que murió esa forma de hacer política, o incluso decir que murió la política cuesta trabajo creerse, pues justo con la cuarta transformación se regenera o se le da continuidad a ese modo de hacer política, a esa forma que hemos estado buscando que muera. Si es que hay cambios son esfuerzos muy diminutos y siempre en función de la lógica del estado, como si el estado fuera una entidad que solo se pudiera llevar hacia la izquierda o hacia la derecha. Nuestros esfuerzos son muy pequeños y en este sentido nos toca cerrar filas, cuidar, reforzarnos y preguntarnos con quiénes caminamos. La cuestión del tren maya viene también a dividir más a los que están de un lado y del otro, las asambleas deben definirse, decidir si seguir o no seguir, porque la cuestión no es si nos gusta o no nos gusta, la cuestión es resistir y construir la autonomía.

El Encuentro de Artes y Saberes por la Autonomía que se llevó a cabo días antes, abrió una convocatoria explícita contra cualquier forma de partido para el espacio urbano, la propuesta justo era el reconocimiento de los esfuerzos de abajo que quisieran encontrarse y que no creyeran que del estado vendrán las soluciones para sobrevivir lo que estamos viviendo y las soluciones a nuestros problemas de vida. La política no está muriendo, el encuentro nos afirma que siguen naciendo nuevas formas de hacer política, otras formas distintas desde abajo, a la izquierda, y haciendo cosas concretas.

Respecto al tema de la caravana migratoria, esta cuestión ha derivado diversas muestras de violencia, pero hay un rebase de la palabra a un acto cuando las autoridades fumigan. Esta situación manifiesta que para este sistema habemos personas que no les servimos para nada, que somos desechables y que para ellos es mejor que nos moramos. No olvidemos tampoco que 7 de cada 10 mujeres de la caravana son violadas. Si bien las expresiones a partir de la caravana han mostrado solidaridad, también han demostrado lo contrario. ¿De dónde proviene el repudio a los migrantes? ¿se trata de gente urbana que no esta brigada a las zonas comunitarias?

La disparidad monetaria ha provocado el deseo de vivir fuera de México, pero esto es valorar la riqueza tan solo términos de la fuerza de una moneda. Hay pueblos que se organizan para evitar la migración, haciendo cajas de ahorro como una alternativa a la economía para que los hijos de migrantes no se vayan después. Pese a esto en algunas comunidades se nota la migración, y existen terrenos completos abandonados. Hay mitos también sobre los migrantes, se cree que quien se va a estados unidos regresa con malas costumbres.

En la mayoría de los pueblos de la sierra se conserva el tequio y los cargos a pesar de irse del pueblo. En donde son más estrictos hay dos opciones, apoyar o no apoyar, entonces, si ya no quieren regresar, su predio pasa a ser comunal. Hay otra conciencia colectiva del pueblo donde una mesa directiva reconocida por la asamblea organiza y negocia el por ciento del tequio anual, lo que le da a un ciudadano activo derecho a todo, pero el que no está dentro de esta organización y no coopera nada es mal visto cuando vuelve y es multado.

Pero ¿qué significa ser ilegal?, que significa que yo necesite un pasaporte para ir a otro lugar? ¿Qué no soy libre? ¿Por qué las mariposas vienen desde Canadá y pasan por todos lados y yo si necesito una visa para ir a esos países? Los compas hondureños necesitan una visa para entrar a México, y eso a veces es tan complicado como conseguir una visa gringa.

Nadie es ilegal, pero ¿hasta dónde se puede llevar esta idea? Si la llevamos profundamente significaría que nadie tendría estas ideas que se arraigan con la nación, de qué significa ser mexicano etc. Pero, si nadie es ilegal, ni extranjero, y todas estas ideas de pertenencia hacia un país no existieran ¿cómo sería vivir algo así en la realidad? Estamos demasiado inmersos en la idea de nación que no nos damos cuenta hasta donde llevamos esta idea misma, no cabe en nuestra mente la idea de tanta libertad porque estamos demasiado amaestrados en este sentido. Pero, si alguien que es de Oaxaca o se se define que es de Oaxaca, esta idea también se empieza a poner en cuestión si tratamos de romper fronteras. En las mismas ciudades existen fronteras, que a veces no nos damos cuenta de que existen, entre colonias cambian los contextos, no somos libres, y ante eso nos maltratamos entre nosotros.

A veces migrar hacia la ciudad amestiza, y olvidamos totalmente la forma de vida de la comunidad. Los pueblos originarios siempre se han considerado como los atrasados, de los que hay que huir, pareciera que entre más te acercas al norte más te vas progresando, todos los que estamos al sur, en general al sur de algo, tenemos las de perder en todos los sentidos. Pero, esta idea, además de llevar a pensarnos más jodidos que los de arriba nos lleva a pensarnos más arriba que los de más abajo. Estas ideas tienen mucho que ver con las imposiciones de progreso y desarrollo, tema que está regresando con la cuarta transformación.

Los Raramuris no tienen un territorio, no creen en la idea de territorio porque toda su vida es caminar, son recolectores y no tanto siembran, hablan de territorio solo cuando quieren defender un espacio sagrado, ese es el territorio para ellos, puede ser un camino y si hay que defenderlo, lo defienden.

Si somos comunidad, si somos seres que estamos caminando, dejemos de crear categorías, de llamar migrantes, somos caminantes, pero ¿cómo podemos hacer comunidad y echar raíces en el lugar que estemos sin individualizarnos?, ¿cómo podemos hacer un nosotros donde estemos sin importar las fronteras imaginarias?.

 

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