Repensar la pandemia y evolución al círculo de estudio “Transitar la realidad”

15 de septiembre de 2020

En esta ocasión tuvimos una sesión especial, pudiéramos decir que este fue el último conversatorio de “Repensar la pandemia con Iván Ilich” -tal y como hasta ahora lo conocemos-, sin embargo, no se trata del fin del espacio, sino de la evolución al círculo de estudio “Transitar la realidad”. Así que tuvimos la oportunidad de replantearnos este espacio y de proponer temáticas para nuestras próximas reflexiones. Tenemos el deseo de no estancarnos únicamente en la pandemia del Covid-19, sabemos que esto va a seguir indefinidamente, irá evolucionando y que será importante seguirlo reflexionando, pero, queremos aprovechar este espacio para repensar las muchas otras pandemias, para tomarnos en serio la noción de que estamos en un periodo de transición hacia una realidad diferente, no sabemos cuál es, no apostamos a ver el futuro y a la construcción de utopías, pero pretendemos con esta nueva modalidad de círculo de estudio, reflexionar a fondo las tendencias profundas de nuestro presente, de cómo esto se ha venido fraguando desde nuestros pasados distintos, y cómo hemos llegado hasta el momento actual, entendiendo la problemática en un sentido más estructural y al mismo tiempo, revisando cuales son las alternativas que se están forjando y cuáles son las ideas que están viniendo a transformar la realidad. Tomando en cuenta que abordar las problemáticas actuales implica la reflexión sobre el patriarcado, el capitalismo, el fin del capitalismo y el inicio de la barbarie, un momento de peligro aunado al construir colectivo y las alternativas que desde abajo están construyendo cosas distintas.

Hemos visto cómo esta supuesta nueva realidad, parece como si no hubiera cambiado algo radicalmente, como si no hubiera un proceso radical en la vida de todos y es importante tener estos espacios en donde podamos profundizar en una forma de sentipensar la vida.  La dinámica en las calles sigue siendo la misma, parece que simplemente basta con ponerte el simulacro del tapabocas, el resto sigue igual, viviendo con la pandemia, pero reproduciendo lo que hacíamos antes de ella. A muchas personas ya no les interesa si el costo es la muerte, a estas alturas muchos ya no quieren cargar ese peso, algunos por nefasteo sin ninguna opción concreta de algo, y otros con una posición un poco más organizada. Este grupo es una comunidad que construimos con nuestra palabra, intercambiando nuestras ideas y creo que eso de alguna manera le da sentido a todo lo que puedo sentir o pensar sobre la situación en la que vivimos porque lo estamos dialogando, lo estaos pensando juntos.

Sería importante repensar en la relación de la gente respecto a los gobiernos o al Estado, en algunos lugares, la gente está acaparando los apoyos económicos, se siguen tejiendo las relaciones clientelistas. Personas que se dicen de izquierda en su momento criticaron mucho pero ahora ya no, y si bien hay gente que la está pasando difícil en términos económicos, también hay un oportunismo por parte del gobierno y de la gente, por un lado, se acercan algunas elecciones y por otro, la gente hace fiestas con el dinero que reciben, ¿cómo es esa cultura política que se está formando? El paramilitarismo es otra cara de las relaciones del Estado con la sociedad, quizá en algunos lugares se da de una forma clientelar pacífica, pero en otros se da de una forma paramilitar, y si esto se lleva al norte de México con el narcotráfico, ahí el cartel es quien está paleando las carencias que tiene la población.

Nos dicen que el neoliberalismo acabó, pero entonces ¿qué está pasando? ¿Qué papel está jugando el Estado y qué papel juega con respecto a esta pandemia?, ¿qué pasa con la subjetividad de la gente? ¿cómo la gente vive esta pandemia y de dónde se están echando mano en las cuestiones afectivas, económicas, políticas, etc.?

Qué pasa con el Estado que ya no es soberano, que ya no actúa sólo localmente, sino que, debido a la economía, hoy día es imposible para cualquier gobierno nacional cumplir su principal función en un Estado nación, la administración de la economía, ¿Qué papel juega el Estado y cómo se negociaron y administraron los fondos para el covid-19? Todas las economías actualmente están expuestas a fuerzas trasnacionales que ningún gobierno puede controlar, y en este sentido, la soberanía nacional es una pieza muy importante, La soberanía y cómo fractura eso la idea de Estado nación, no se puede decir que sea positivo, aun cuando estemos en contra del nacionalismo, no se puede decir que ésta fractura en el Estado nación vaya a ser positiva sino que precisamente por estas extensiones que hay con los mercados, con el capital globalmente, pues para los Estados nación como México es preocupante. Muchos podrían decir que la caída de la soberanía nacional por parte del Estado es algo bueno, que hemos luchado en contra de esto durante tanto tiempo y la postura o lo que vemos en la realidad, más bien implica el deslizamiento a la barbarie, y no es precisamente por la añoranza de regresar a un Estado fuerte más bien es la constatación de que tal cosa ya no es posible, y que en realidad lo que estamos viendo es al Estado dando patadas de ahogado y yéndosele todo de las manos, cayéndose todo y llevando a más catástrofes.

El Estado mexicano no es interlocutor casi de absolutamente nada con las organizaciones sociales, con las comunidades indígenas. Y el Estado mexicano como Estado- nación, no es soberano desde hace mucho tiempo, hay elementos que nos dicen que el Estado ha estado más al servicio de las grandes empresas trasnacionales capitales, para que puedan entrar a México como una supuesta inversión económica que nos podría representar un desarrollo económico cultural, social, pero no es así, se han modificado las constituciones o se han hecho reformas a ella para poder hacer que esas empresas entren al territorio mexicano y evaporen casi cualquier movimiento social y aspiración política económica organizacional de comunidades y pueblos indígenas, quienes han resistido son pocos. El ejemplo más presente en este momento es quizá el corredor interoceánico, las eólicas en el istmo de Tehuantepec, hace 30 años la gente sembraba arroz y ahora contemplan la eólica. El Estado mexicano no es interlocutor, no está a la altura de las propuestas de organización política social, hay muchos casos como los zapatistas que están resistiendo, están proponiendo otra forma de construir una humanidad, un cotidiano en defensa de la vida, pero sobre todo de lo vivo. Con la pandemia hemos visto cómo en las últimas semanas ha habido una reactivación de los grupos paramilitares que tienen que ver con la territorialización de las organizaciones sociales y sobre todo del Estado mexicano para seguir molestando y jodiendo los procesos culturales en las comunidades.

Otro de los puntos importantes para la reflexión, es la incertidumbre como algo que se quedará, hay muchos movimientos hegemónicos que apuntan a una lógica de direccionamiento social, pero sabemos que entre más certezas se podría estar más desinformado. Asumir la incertidumbre radical es parte de activarnos. “La esperanza no es la convicción de que algo sucederá, sino la convicción de que algo tiene sentido pase lo que pase, y esto de que las cosas tengan sentido o la vida”.

¿Qué está pasando con el Estado o los Estados? ¿Qué está pasando el Colombia con respecto a esos procesos que está viviendo de fuerza política? Colombia tiene unos problemas sociales fuertes, por ejemplo, la brutalidad policial. Pero, la sociedad en general no está sintiendo esa lógica de la policía brutal, sino que se centran en las revueltas que hacen los movimientos sociales y las personas que están resistiendo

En Atlanta, es imprescindible ver que las instituciones han fallado con las leyes que no importan a la familia de Trump. La corrupción siempre ha existido pero muy por debajo del agua, ahora ha salido a la luz con el manejo del covid-19 o la falta de manejo, pues han muerto casi doscientas mil personas, a pesar de haber un sistema que se pudo usar para mantener vivos a más personas. Las elecciones de noviembre en EUA definirán muchas cosas, a veces, se malentiende el hecho de no ver hacia arriba, de esperar a quien quitan y a quien ponen, nosotros tenemos que construir nuestras alternativas, pero por otro lado es cierto que a quien ponen y a quien quitan arriba repercute en muchos aspectos, incluso de manera global; el sistema sigue jodiendo, pero sigue habiendo personas resistiendo ese acoso institucional de arriba.

Quizá, teóricos e intelectuales dicen que la razón de Estado es la democracia, pero en la democracia que practicamos o que se practica en todas partes del mundo, incluyendo Estados Unidos, España o Alemania, lo que se hace en la democracia es una técnica procedimental para elegir a alguien, pero, la democracia debería ser otra y ese sería el contrapeso para darle al Estado, para tener otra propuesta diferente frente al Estado, la democracia donde el otro importe desde nuestra propia alteridad, no  un procedimiento de regla,  ¿cómo es posible que se elija un presidente de la república, con la mitad del padrón electoral?. De entrada, eso no debería ser, tendríamos que mirar hacia otros lugares, por ejemplo, las experiencias de las comunidades rurales e indígenas que tienen una forma de representación política en donde sí importa el otro en su alteridad, en muchos lugares la elección de usos y costumbres o quizá el mandar obedeciendo de los Zapatistas. Y ahora si el pueblo es soberano (si es que queremos usar el lenguaje de esa democracia procedimental). Podríamos construir formas diferentes en donde nosotros seamos lo que queremos ser en el cotidiano y en la defensa de la vida y lo vivo.  Reflexionar el Estado, no pensando que ha llegado para quedarse, sino mirar desde diferentes formas de cómo se establece el Estado, muchas personas en muchos lugares empezaron a mirar eso, ya sea desde el marxismo, desde el anarquismo, desde las autonomías.

La globalización ¿está o ya se fue? entendida con esta cuestión de régimen neoliberal, ¿en qué momento del capitalismo estamos ahorita? y ¿afectivamente cómo estamos en este momento?, personalmente cómo es nuestra relación, cómo ésta situación que nos está llevando a que ya nos cueste trabajo abrazar, cómo esto quizá ya estaba pasando desde antes, esto que la modernidad y la globalización nos trajeron y es la individualidad, y cómo la pandemia vino a potencializar estas cosas que ya no andaban tan bien.

En México, con el tema del tratado de libre comercio, en el 94 mucha gente pegó el grito en el cielo y ahora lo aceptan como si nada hubiera pasado, el discurso hegemónico de lo que fue el tratado de libre comercio pasó como si nada, hay muchos intelectuales que en el 94 fueron personas que reflexionaron en contra y que ahora lo están aceptando. Ante el discurso hegemónico es importante generar discursos contrahegemónicos.

Galeano decía: “ya no se tiene miedo al hambre sino se tiene miedo a comer”, es un tema importante porque si todo esto que sucedió estos meses acentúa la posición política de muchas personas a la desobediencia, pero ya que se hablará de transitar la realidad; se le ha quitado la anestesia a muchas que no lo tenían y que si les generó ganas de cambiar y de encontrar otro mundo y no seguir preceptos económicos y estilos de vida, sin embargo en ese transitar también hay personas y conductas que están en medio y que si vemos sigue habiendo una burbuja inmobiliaria, una antesala de que habrá hambre y  que la mayoría de cosas que comemos contienen agrotóxicos o agroquímicos, como que también hay todavía posiciones y consecuencias en este transitar, esto es una batalla que se ganará por el estómago, por el uso de la tierra, el cómo nos estamos alimentando, y si viene algo como una hambruna, ¿qué posicionamientos estamos haciendo en lo comunitario? haya Estado nación o no, más allá de las rutinas de las elecciones, ¿en lo local cómo estamos llevando todo esto?

Será importante también, discutir qué es la realidad, siempre hablamos de la realidad, pero al no saber qué es la realidad, hablamos de las diferentes realidades, la realidad es eso que creemos a partir de lo que nos ha atravesado y pensamos de facto que lo demás es diferente. Ponerse en los zapatos del otro es evadir una realidad de dolor, pero podemos ser empáticos con lo que se está viviendo

El capitalismo invade muchas cosas, nos dice como construir nuestra subjetividad, y domina sentimientos, emociones, y de ahí la idea de que debamos poseer a las personas en nuestras relaciones o que debemos ser poseídas, ¿qué hacer a nivel micro? ¿cómo construirnos desde otras perspectivas y otras interpretaciones de nuestros sentimientos y emociones?

Finalmente, otro punto importante para seguir la reflexión, es la desescolarización. Porque en la escuela es que se empiezan a reproducir todos estos valores, como la competencia o el no poder equivocarse, el tener certezas. El proceso de desescolarización también involucra el ¿cómo preparar a nuestrxs niñxs para un futuro totalmente incierto?

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