La desterritorialización de la conciencia –Relatoría 20.mayo.2020

En la conversación de la semana pasada, la reflexión se encaminó hacia algunas ideas nuevas, nuevos hilos para tejer un resistir al tiempo que vivimos, platicamos sobre nuestra alimentación, sobre recuperar el apetito. Nos preguntamos ¿qué es lo que comemos? ¿qué significan las palabras, autonomía alimentaria o soberanía alimentaria. ¿Qué es permanecer sanos? Hay temas de la vida que estamos re-pensando, nuevas dudas nos surgen en medio de esta insertidumbre. Nos preguntamos, cómo habitar de nuevo, cómo tejer otras maneras de habitar, sanar, alimentarse, aprender, y vivir el mundo.


Al principio una compañera nos contó un suceso pequeño, nos sirve para poner en perspectiva las campañas de salud. Cuenta que donde vive escucharon en el altavoz un anuncio, donde se dice que te quedes en casa para estar a salvo. La familia y su hijo escucharon el mensaje, notaron la carencia de sentido común, la carga de miedo que generan e infunden, por ejemplo, a su hijo lo desconcertó mucho.


Comentamos que nosotrxs encarnamos esos mensajes, esos miedos que propagan los medios, nos apropiamos de esas narrativas. Sentimos a los medios de comunicación dañinos, fomentan el aislamiento, el individualismo, el sálvese quien pueda. Y no la cooperación, y no la información verdadera que nos ayude, que no nos encierre. Las notas periodísticas están propagando el miedo y crea pánico. Dicen que quien está afuera es quien propaga la enfermedad. Que el hecho de salir te infecta. Que te aísles más. Se impone el aislamiento para que no aumenten los contagios y muertes, impidiendo el contacto humano. Hay una obediencia por el desconcierto. Vamos para el segundo mes. Bien a bien no conocemos la enfermedad.

No todos tienen acceso al sistema de salud.
Este tiempo está lleno de situaciones confusas, había crisis antes del confinamiento, primero había mucho miedo, esperábamos la muerte, ese era el escenario, dos meses después vemos que no fué así, el aislamiento fué tomado por intereses económicos. ¿Cuánto tiempo seguiremos así encerrados? hay gente que espera volver a depender del sistema. No se fomenta la ayuda, el ser empaticos. Se tiene miedo a ser solidario. Pensamos que hay un miedo a vivir, a ser habitantes del mundo. Perdimos el arte de habitar. No conocemos a nuestros vecinos. Esta situación nos reta a ver las posibilidades de relacionarse. La pantalla es una manera corta de interacción. Nos aleja de la realidad. De la realidad cercana, pertenecemos mas a la virtualidad. Hay quienes sienten desde la virtualidad en la cuarentena más carga laboral, hay también un mandato a la productividad.

El peligro no es tanto el virus, si no lo otro que desata. En 2017, cuando fue el terremoto, no solo fue la destrucción de las viviendas, también todo lo demás que trajo, ahora los riesgos son la imposición, y el autoritarismo.
Nos preguntamos que cambios han pasado desde que se declaró la pandemia. Pero se sigue impulsando la minería como una necesidad prioritaria en México, han matado a ambientalistas por defender la anturaleza, hay mujeres asesinadas a diario, hay reportes del aumento de la violencia intrafamiliar. Apenas se manifestaron personas por hambre y les dispararon. ¿Cuáles son las otras formas y circunstancias que son mas letales que el virus? Se le roba a la gente afuera de los centros comerciales sus bolsas de despensa. Hay mucho des-orden, y una especie de fe ciega que vamos a regresar a lo mismo. Pero en el corto plazo no habrá una nueva normalidad, se habla de dos, tres años de que las cosas no serán lo mismo. No quiere decir que vivamos encerrados, la normalidad será muy distinta.

Vivimos la insertidumbre radical.
Compxs de diferentes gografías nos compartes sus experiencias y nos cuenta que en Austria se ha observado un contagio masivo en industrias de la carne, el desencadenante es el clima frío. Ahora hay un levantamiento del confinamiento. La gente está afuera y guarda distancia. ¿Qué pasaría si se enccierran las personas la siguiente etapa de frio? ¿Cómo le hacemos para habitar muchas personas espacios pequeños?


En relación a la crisis de Argentina, una compxs nos cuenta que viene de antes, se señala a la pandemia como una forma de volcar la culpa del debacle económico, hay mucha deuda, está en un proceso de hiper-inflación, acá se vive con la incertidumbre de perder el trabajo, se plantea un escenario psicológico super derrotista y se está viendo el costo en termino de vidas de lo que es el virus. El escenario de Buenos Aires es de continuar con el aislamiento. En Chile se estaba viviendo un levantamiento paradigmático antes de la cuarentena. Nos es necesario pensar del por qué la conjunción de estos momentos.


Los medios imponen el miedo. La desterritorialización de la conciencia .
Si vos salí a la calle, al barrio, la vida continua, sin barbijos, sin miedo a un virus que no se conoce, por que no hay acceso a información. Hoy es el momento del apoyo mutuo, de solidaridad, con disciplina. En Villamiseria, frente a las vías del tren, el barrio miseria está frente a una institución de educación moderna y opulenta. En este barrio había un brote de una enfermedad de la piel. ¿Cual fué la estrategia? Recurrir a las compañeras de botánica y medicina natural, consiguieron recursos. Se consiguió la cantidad necesaria de medicina natural para curar a 15 niños. Nos cuenta que hay que sacarnos el miedo, salir, ver que está pasando, territorializar esa conciencia. Preguntarnos cual es el conflicto, sumarnos y no pensarlo dos veces. Las cosas están ahí. Tenemos que emprender nuevos caminos de aprehensión.


El estado ha respondido confinando y militarizando, estamos apenlando a un estado que comete terrorismo de estado, que reprime, que hace masacres, que impulsa el tren interoceánico. ¿Es a ese mismo estado a quien apelamos? El Estado no es interlocutor. Por que sentarse a dialogar con alguien que me a asesinado, violado, torturado, desaparecido. Vivimos en geografias donde el estado con sus instituciones ejerce una violencia primera, a la que no podemos responder, la guardia militar, los grupos paramilitares. En México hay una militarización que no tienen intención de despatriarcalizarce. Vivimos la realidad que el Estado nos impone. Cuantas otras enfermedades ha evadido atender el sistema de salud. Hace unos años hubo mucho denge, chinkunkuya, zika, y no hubo respuesta ¿Por qué confiar ahora en ellos? El desastre de salud es resultado del saqueo.
Sólo conocemos la realidad que habitamos, la cercanía. Es momento de confiar entre nosotrxs, y construir con las organizaciones, arrimar el hombro con otras personas que tienen otros calendarios. Pensamos que hay que confiar con quienes siempre hemos caminado, quienes dan confianza. Con ellxs se puede hacer una bifurcacion historica.
Lxs zapatistas pintan su raya con el estado. Y se dedican a construir otras cosas, otro sistema de salud, construyen su sistema de educación, no es La alternativa, construyen otra cosa, que les da un presente mejor, con previsiones de futuro.


La esperanza no va a venir de arriba, allá arriba hay desconcierto, confusión, hay poca credibilidad en las autoridades ¿Qué acciones podemos tomar nosotras y nosotros? ¿Qué cosas hacemos abajo? ¿Qué respuestas construimos? ¿Cuáles son nuestras formas de evitar el contagio? ¿Volveremos a encontrarnos en pequeños grupos? ¿Qué otras maneras de manifestarnos existen? Allá arriba, la única respuesta es que nos quedemos en nuestras casas. La idea es activarnos en nuestra comunidad, frente a un sistema en crisis, preguntamos ¿qué puedo hacer? No perderme en la angustia, pensar que el mundo se hace a pedazos, si no comenzar a andar, paso a paso, poco a poco, conforme lo que hago y lo que puedo. La apuesta por lo comunitario es una estrategia para ir enfrentando esa violencia, en las comunidades hay un cargo que es como policía, topil. Van dando rondines a ciertas horas, conocen la comunidad, es seguridad hacia lo interno.


¿Qué sería generar un tipo de alternativa a la salud? Existen otras formas de curarnos, ¿Como podríamos encontrar esas formas de sentirnos sanos? En algunas comunidades que trabajamos hay grupos de mujeres sanadoras, se procuran esa sanación, con medicina natural, con plantas. Las mujeres zapotecas tienen su propia concepción de enfermedad, dicen que es un conflicto entre la personalidad y el alma, el estomago arde cuando las rabias no salen, la diabetes da cuando la soledad duele. ¿Qué seria mantenernos sanos? ¿Qué implicaría? Otra alimentación, otra una actitud hacia la vida. Volcarnos a la prevención, para eso sirve el conocimiento de la medicina natural. Comenzar a trabajar con las plantas. Hacer tinturas y extracciones en aceite de plantas es muy sencillo. Tenemos que a practicarlo. Sembrar nuestra medicina. Fomentar el cuidado mutuo. Desde lo cotidiano. Habitar el mundo.


Podemos empezar a ser habitantes en vez de ser pasajeros temporales de esta vida, habrá que encontranos o crear comunidad. También podemos construir un nosotrxs, quienes compartimos un espacio común o un sentido común. Hay una necesidad de fortalecer una vida cerca y colectiva, existe también un nosotrxs que está lejano, y se encuentra cerca en la palabra, en la narrativa que creemos. Sabemos que el espíritu se resiste a la desesperanza. Somos redes de relaciones. ¿Quienes son las personas con quienes coincidimos? ¿Podemos caminar con nuestros amigxs? Amigxs es una categoría política. Hay amigos cercanos con quienes es posible construir el otro mundo posible aquí mismo. Podríamos aprovechar que estamos con nuestra gente, en familia.


Se apela a territorializarnos, a preguntarnos cómo estamos habitando, como cultivamos ese arte de Habitar, que nos puede hubicar en un presente y en un sitio, hay que saber en donde estamos viviendo, ubicar desde donde podemos accionar, aunque estemos en lugares diversos, empezar a cultivar el arte de vivir, que es el arte de habitar y superar estos miedos que nos impide saber que hacer y como.
¿Que tan certero es lanzar nuestros pronósticos de lo que pasará?

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Imagen de portada: de la web

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