La esperanza será el resultado de construir nuestro presente.

Conversatorio Caminos de la Autonomía bajo la tormenta. Relatoría del 8 de julio del 2020

Para comenzar el conversatorio planteamos que la agenda de actividades de AMLO en el país, va contra las restricciones y recomendaciones que se implementaron por la pandemia del Covid-19, nos demuestra que al salir a comunidades y pueblos de México minimiza las recomendaciones de seguridad que el sistema de salud “implementa”.  Por otro lado vemos que si cumple con hacerse la prueba del Covid-19 en su visita al presidente Trump, como parte de las condiciones de esta visita. También mencionar que esta agenda de visitas a comunidades demuestra que los proyectos de muerte implementados por el Gobierno Federal, van, con todos los dispositivos de poder y represión para hacer a un lado a los pobladores de las comunidades.

Se nos comparte para la reflexión la forma en que se está regresando a las actividades laborales presenciales, en particular en el terreno de los servicios de hospedaje, atendiendo todos los protocolos de seguridad, sin abrir áreas comunes, “como ser amables” en un lugar en donde se tiene que mantener la cercanía, ¿como regresar al trabajo, sin tener ansiedad, sin pensar en todo momento que estoy expuesta a infectarme?

Estas situaciones “nuevas” que nos cuestionan nuestro hacer de siempre, es decir regularmente somos hospitalarios, y tenemos ese don, de abrazar y ser amables, como regresar a nuestros trabajos y visitar a la familia, a nuestras madres y abuelas, sin tener o provocar un miedo a trasmitir el virus, pareciera que nos están “condicionando” a tener que pedir nuestra cartilla “libre de Covid”. ¿Como van a ser estas “nuevas” formas de encontrarnos? Como no llegar a un acercamiento irresponsable. ¿Como abrazarnos sin contaminar? Como reactivar nuestras convivencias en el nosotros responsable y cariñoso, o en los acuerdos a los que lleguemos con los que convivimos, pero esos acuerdos apuntan también a un distanciamiento con otros, abrir el corazón además de las puertas es lo que nos puede dar caminos para abrazarnos sinceramente con quien incluso teníamos diferencias, y no dejar pues que el “estar juntos” lo sustituya lo electrónico, las plataformas para reunirnos on line.

Haciendo una reflexión desde las geografías brasileñas, una compa nos narra que hay muchas tensiones en el “saber” quienes son los que se protegen y los que no se protegen, en Brasil, pareciera que los que no se protegen en términos de uso de cubrebocas, son los que son “pro-gobierno”, ya que mucho de la política o manifestaciones públicas de Bolsonaro, fueron de minimizar los efectos del Covid-19 sobre la población, llegando a términos de mofarse de la situación y de no atender con los servicios de salud a la población y en particular a la población mas vulnerable, es decir, a los empobrecidos, a los afro, a las comunidades indígenas, a los espacios rurales. Hace una semana Bolsonaro dio positivo para Sars-Cov-2, es decir tiene la enfermedad Covid-19.

¿Cómo se vive en México ese cotidiano? Creemos que no hay que ver como enemigos a los que no se protegen, los que no usan cubrebocas, el no protegerse “pareciera también un acto de resistencia cotidiana” en México, hay ignorancia también en el protegerse o no, son actos políticos simbólicos también de portar o no cubrebocas, actos políticos que también se reflejan en aceptar las medidas de seguridad del confinamiento y de las instituciones de salud.

Se pone en la mesa de discusión como el Covid atraviesa nuestras otras luchas, frente a “la otra pandemia” en México, la violencia materializada en asesinatos, violencia machista, feminicidios, asesinatos a luchadores sociales. En estos tiempos “pandémicos” se han recrudecido la violencia y no hay acciones de parte del Estado que encaminen a una solución de esta “otra pandemia”, las mujeres morimos en las casas, nos asesinan en espacios domésticos, nos asesinan en el “lugar equivocado”, hay mas muertes de mujeres, feminicidios que por la enfermedad del Covid-19 y no se implementan ninguna acción para contrarrestar y terminar de raíz esto. Solo vemos simulaciones por parte del Estado mexicano.

“Estamos en el tren que no llega a ningún lado”, nos comparten, “regresar a la normalidad es regresar a la pobreza de antes”. La preocupación real de los pobladores en algunas comunidades es la llegada del temporal de lluvia, si no llega dicen “me meto en dinámicas que no podré pagar en el futuro” se prevé un colapso en la “nueva normalidad”, las formas para vivir el futuro. ¿Cómo hacemos la propia vida? ¿Es digna esta una manera de vivir? en estos escenarios, en estos tiempos ¿Cuales son las opciones reales que tenemos? ¿Cuáles son las opciones reales que construimos?

Tocamos el tema del lenguaje, de las interpretaciones del propio oficio, si seguimos muy de cerca las revelaciones del lenguaje, podremos encausarlas en la importancia de redefinir el lenguaje, con el que nombramos lo que nos pasa, lo que nos pasó, y lo que queremos que nos pase. Me cansa -dice una compa- escuchar y la forma de enunciar la palabra incertidumbre. La incertidumbre nos deja sin imaginar el horizonte que deseamos. Podemos interpelar al hablar de la incertidumbre contraponiendo la esperanza; en la esperanza no esta la convicción de que algo va a suceder. La esperanza será el resultado de construir nuestro presente.

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