La incetidumbre se va a mantener.

Conversatorio: Caminos de la Autonomía Bajo la Tormenta.
Relatoría 1 de julio 2020.

Iniciamos poniendo sobre la mesa la situación del tren maya, no se había presentado ningún informe sobre el impacto ambiental y las consecuencias que tiene el proyecto, pero recientemente, el Estado está aceptando que la imposición de estos proyectos es una sentencia de muerte para la cultura maya.

Cuando hablamos de atropello redentor estamos diciendo que son gentes que cometen un inmenso atropello que destruyen literalmente la vida de las demás personas; de pueblos enteros, de regiones completas, convencidos de que es por su propio bien. Esto de verdad no es una cosa circunstancial, le llaman a las cosas por su nombre, eso que están haciendo es etnocidio. El tren maya implica crear una serie de pueblos es un proyecto de transformación urbana es un proyecto de urbanización es urbanizar el sureste.

La amenaza la tenemos aquí; en Oaxaca. Ni allá ni acá se trata de un tren, no es el  tren transoceánico; es un plan de un conjunto de obras de transformaciones, de acciones completas, que implican desmantelar la manera de vivir de los pueblos del Istmo, indígenas y no indígenas y se va aprovechar allá y acá lo que sin duda es uno de los motivos principales de preocupación actual para nosotros.

La lucha no es simplemente oponernos a una decisión del gobierno, no es oponernos a algo que arbitrariamente se daba en una oficina pública y se impone a la gente, sino darnos cuenta que nuestros hermanos y hermanas, nuestros compas, los que están a nuestro lado, muchos de ellos están a favor, que al fin van ocuparse de esta región y van a traerle lo que normalmente se llama desarrollo, que al fin tendremos las condiciones como las que tienen en otras partes y entonces la lucha no va a ser simplemente hacia arriba sino también aquí abajo ¿cómo evitar ver como un enemigo a quien no piensa como uno? ¿cómo vamos a poder seguir relacionándonos con ellos sin verlos como enemigos? ¿cómo logramos establecer nuevas condiciones de diálogo, que permitan ver que defendemos? Tenemos que encontrar la forma de enlazar.

Se dijo también que hay espacios que han invitado mucho más a la polarización al  posicionamiento cuasi militar, que tiene mucho que ver con lo que en el occidente se llama “el trauma”. Hay diferentes formas de lidiar con ese trauma, que no nada más es individual sino es cada vez más colectivo, en última instancia el culpable es el patriarcado. Esta nueva forma de relacionarse, tanto en lo político como en el nivel micro, en las familias o la vecindades y comunidades no es tan diferente.

También está el racismo; si nos aceptáramos, si supiéramos nuestra historia si reconociéramos nuestra identidad, difícilmente andaríamos vendiendo nuestro pasado o nuestra cultura, nuestro territorio de esa manera, tendríamos ese apego hacia la tierra.

Retomamos también algunas preguntas de la relatoría anterior: ¿qué es eso de la glocalización? el texto que compartimos de Arturo Escobar, inicia hablando sobre cómo considerar al otro que es diferente pero es igual, hasta llegar al punto de hablar de muchas comunidades de américa Latina y ahí es donde va poniendo el ejemplo entre lo individual y lo colectivo. Con los programas de desarrollo o mega proyectos, se pone el acento en la individualidad; los derechos y los beneficios son individuales, no son de ninguna manera comunitarios. Dentro de la vida comunitaria hay cierto equilibrio complejo; entre lo comunitario y lo individual. Aquí en la ciudad o en dinámicas más urbanas, siempre prevalece una cuestión más individual, que parte del ego y del reconocimiento y no del ser y quehacer comunitario. ¿Cómo hacer comunidad desde la cuidad?

Sin duda habría que imaginarnos otras formas de luchar y echar una mirada con los ejemplos que tenemos vigentes y que los tenemos hace cincuenta años, en gran parte de guerrero, en México, en el sur del país y aprender de ellas, por supuesto como los mismos zapatistas dicen: no podemos extrapolar las experiencias a todas las geografías, pero lo que sí se puede es mimetizarlas y adecuarlas a las realidades particulares de cada una de esas luchas, y otra de las grandes enseñanzas es precisamente el tema de lo local, sin duda ellos hacen mucha alusión a los círculos concéntricos, el tema del caracol, no como algo que va lento sino que tiene otra velocidad, ¿cómo construir desde lo local? que no se pierda en la articulación con otras luchas. ¿Cómo desde nuestras geografías tejemos o podríamos tejernos con otros lugares?

Se puso sobre la mesa compartir nuestros sentires a partir de la supuesta reactivación de actividades ¿cómo estamos sintiendo este supuesto “banderazo”? una compañera de Chiapas nos compartió que hubo tensión por activar la economía, pero a la vez también la situación en cuanto a los casos que se están presentando, pues están siendo mucho más constante o alta. Primero era el miedo al encierro y ahora es miedo a la salida ¿cómo se están sintiendo en cada una de las ciudades en las que están?

Va a pasar mucho tiempo antes de que pueda haber alguna certeza, esta incertidumbre se va a mantener. Realmente no hay una estrategia, decir  “quédate en casa” es decir: somos incapaces de hacer algo, entonces no salgan porque no tenemos idea de qué hacer, ni que es el virus, ni a qué nos enfrentamos, entonces es más bien asumir que no saben qué hacer y creo que no lo van a saber ni ahora ni en unos meses.

Vivimos en la incertidumbre radical es una bendición poder recuperar el sentido de incertidumbre, es una gran bendición volver a una condición realista. Pensar que uno tiene el futuro garantizado y que uno va a llegar irremediablemente al futuro es vivir engañado. Vivir de nuevo en la incertidumbre es  vivir con realismo, es volver a ser quienes somos, no pretender que somos dioses, no pretender que tenemos la vida garantizada vivir en una incertidumbre radical, esto yo siento que es un aprendizaje muy importante que nos puede dejar el covid. Uno de los sentires que están en el aire es la perspectiva de vivir con miedo a tener que salir, de una u otra manera en las próximas semanas en los próximos meses se volverá a salir a la calle ¿a partir de ahora vamos a vivir con temor de los demás? ¿a partir de ahora vamos a estar siempre con miedo cuando salimos a la calle?

Entonces esto de vivir con una forma de tomar precauciones razonables, cuando uno está saliendo afuera de su casa, es simplemente lo que tenemos que hacer, no tenemos por qué agregar miedos. Ante todo cuidar a los vulnerables, a las personas que están en condiciones de especial vulnerabilidad ¿qué vamos hacer para proteger a esas personas? que, si son esas personas de mayor edad, pero también son personas que tienen condiciones de salud delicadas que pueden ser algunos jóvenes, jovenas que tengan alguna condición de salud delicada ¿qué vamos hacer para protegerlos?

Partimos justamente de esos cuidados, hacer equilibrio; cuidarme a mí y cuidar a los demás. ¿Cómo vamos a empezar a reactivar esa vida cotidiana sin exponernos absurdamente?

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