Comenzamos el conversatorio hablando de la amistad. En este mundo materialista la amistad se presenta como algo utilitario, muchas de las desilusiones o sentimientos de derrota son porque uno le pone ganas y corazón y después nos damos cuenta que buscaba utilidad de la otra parte. La reflexión es no rendirnos, el referente son los zapatistas, porque ellos constantemente –y con los comunicados– nos demuestran que a pesar de que los desilusionamos, ellos siguen confiando en nosotros. También quisimos recordar la conversación en torno al «nosotros». Hemos dicho que en las comunidades es más claro, pero en las ciudades vivimos en un entramado de colonias, donde no nos conocemos con los vecinos y estamos aún más individualizados. ¿Cómo hacemos para ir construyendo ese nosotros?

Podríamos quitar la barrera entre los que estamos en la ciudad y los que están en la comunidad. Muchas personas jóvenes hemos emigrado de las comunidades a la ciudad, pero tampoco es tan distinto. Por otra parte, sí podríamos hablar de algunas diferencias: en el contexto urbano, normalmente no faltan ocasiones y motivos de lucha, pero si contrastamos, por ejemplo, con una comunidad zapoteca, se hace necesario ver y reconocer nuestros límites. Lo urbano también tiene sus propias diferencias, no podríamos referirnos a lo urbano como algo homogéneo, porque también en lo urbano hay grados de organización, distintos tipos de lucha etc. Necesitamos organizarnos para todo porque no podemos vivir aislados, pero marcar de entrada una distancia frente a los otros nos aleja, incluso más de lo que estamos alejados en la realidad.

En los comunicados de los compas zapatistas, se habla de la rabia, desconcierto y las esperanzas que se caen. Y es así, cada seis años viene una nueva generación de banda política. Las compañeras feministas nos mostraron la rabia que se desborda, ahora sí lo rompieron y lo pintaron todo, es producto de la rabia, eso está pasando porque hubo tanta esperanza en que cambiaran las cosas y no sucedió, entonces ahora sí no va haber freno para el hartazgo.

EL hemos llamado organización a cualquier cosa, en la ciudad hay un montón de organizaciones, pero sin una orientación, se organizan para muchas cosas en la ciudad y en los barrios, para la fiesta, pero no hay una organización consciente de estar organizados para hacer cosas concretas que nos lleven propiamente a un proyecto, a una orientación de lucha ¿qué queremos decir cuando decimos organizarnos? ¿organizarnos para hacer qué? ¿para ir a dónde? ¿cómo nos organizamos políticamente para hacer una tarea concreta?

A la gente urbana nos cuesta trabajo vernos desde otro lugar, a veces no queremos perder, lo que según nosotros nos ha costado mucho esfuerzo y a veces organizar y construir significa desprenderse de cosas y supuestos logros que hemos tenido. ¿Cuánta gente está dispuesta a sacrificar lo que se supone ha logrado con su esfuerzo individual? Tal vez eso es lo que nos pasa desde las organizaciones urbanas, muchas veces las que nos organizamos somos las mujeres, no sólo para la protesta sino para las cosas cotidianas.

También en las comunidades, se están olvidando los principios organizativos de las asambleas comunitarias, hoy la asamblea está dividida, hay un interés de por medio. Mucha gente ha creído el discurso del desarrollo y se ha olvidado del principio de comunalidad, porque ya se ve el interés personal, el interés individual. Cada líder que ha ido a la Sierra Juárez, va por un interés, si no es interés político, es interés económico, de una u otra manera logran manipular a las autoridades, al comisariado de bienes comunales y muchas veces las organizaciones civiles o el propio gobierno han llegado a las comunidades para elaborar el Estatuto Comunal y ahí se permite que “la propia comunidad” pueda explotar su monte, pero no es la comunidad, sino hay un interés de alguien más. Con la modernización se busca que los jóvenes se vayan a preparar ¿para qué? Si tú te preparas vas a ser chingón para chingarnos.

Hay movimientos que se han organizado en muchas partes, los chalecos amarillos, por ejemplo, pero después se han ido disolviendo, o el movimiento del 2006 aunque en realidad no se disolvió, hubo represión, muertos desaparecidos, la gente se dispersó a causa de eso. Hubo también quienes capitalizaron el movimiento, se volvieron presidentes municipales, diputados, etc. Y justamente no se trata de eso. En Francia hay quienes quizás después vengan a contarnos qué fue lo que pasó. Independientemente de que algunos logren conseguir un propósito político específico que podría ser tomar el poder o alguna cosa concreta, pero no tienen objetivos políticos. ¿De qué se trata organizase? ¿organizarse para qué? ¿con quién?

Las compas zapatistas nos dicen que vivir es luchar, a veces separamos la lucha de la vida, pero hay quienes la miran como lo mismo habría que tomar conciencia de eso, tal vez disculparnos con nuestras luchas de antes, si no llegaron o no nos llevaron a donde queríamos ir. A veces no valoramos las formas de lucha u organización si no son como nosotros las pensamos. Desde el lenguaje también mostrar la pluralidad, de las luchas de las revoluciones…

Quizás la inmensa mayoría de la gente está organizada y no puede vivir sin organización y la mayor parte de las organizaciones más importantes y vitales son invisibles y son invisibles por una razón real, porque si fueran visibles las joden, entonces la gente las mantiene invisibilizadas, esto podría ayudarnos a entender, por qué aparentemente de un momento a otro se presentan grupos que cuando hay una posibilidad de acción se presenta. Se está planteando una posibilidad de organizarnos de alguna manera porque esto es insoportable, las comunidades están siendo destruidas y todo va mal, parece que cada vez más gente está consciente de que las cosas van mal. Si el sistema está destrozándonos, entonces se trata de cambiar ese sistema, de crear otro. Si lo que se trata es de crear otro mundo, la única manera en que podríamos hacerlo las personas reales, es cambiando nuestro mundito, no Oaxaca, no México, el Continente, el planeta, sino el mundo en el que vivimos y estamos. Si de lo que se trata es de crear otro mundo entonces surge la amistad, no se trata de hacer una organización o una ONG, sino con los amigos y amigas, nos juntamos y podemos crear otro mundo, un mundo sin jerarquía, no hay líderes, no hay unos que manden y otros que obedecen, sino que todos estamos juntos sin jerarquía, aplicamos el principio de suficiencia, sin que prevalezca el interés individual, un rasgo característico de la amistad es la gratuidad.

Quizás es verdad lo que dice Zibechi, que ya se acabaron los movimientos sociales porque los gobiernos y las organizaciones se encargaron de desaparecerlos, lo que existe ahora son sociedades en movimiento, la gente misma es la que se está moviendo. A veces hay movimientos para problemas concretos, son organizaciones naturales de la vida cotidiana, a veces hay individualismo, a veces generosidad, es la situación normal. Parece que hoy estaríamos llamando una acción política fundamental, crear una sociedad no capitalista, no patriarcal, no antropocéntrica, todo lo que hemos criticado aquí, un No con muchos Síes. No tenemos que llegar al punto de decir ¿esto realmente va a acabar con este sistema? Esa es una pregunta que no tiene respuesta y carece de sentido.

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