Nuestra Historia y Hoy

La Unitierra nació ante las reacciones radicales contra la escuela que observamos en muchas comunidades indígenas y que fueron formalmente expresadas en 1997, en el Foro Indígena de Oaxaca, cuando los pueblos del Estado declararon públicamente: “La escuela ha sido el principal instrumento del Estado para destruir a los pueblos indígenas y sus culturas”. Se trataba del reconocimiento público de una verdad histórica: el sistema educativo mexicano, como el de muchos otros países, fue creado para “quitarles lo indio a los indios”.

Por eso creamos nuestra universidad. Están con nosotros jóvenes sin diplomas; algunos nunca asistieron a la escuela. Podrán aprender las habilidades de un  oficio o campo de estudio como aprendices de alguien que las está ejerciendo  –una partera, un abogado agrario, un geógrafo, una agricultora urbana,  un constructor con adobe…

Le llamamos universidad para reírnos del sistema oficial y para reivindicar  una vieja tradición de las primeras universidades: la de que un grupo de amigos aprenda y estudie juntos, alrededor de una mesa, no para obtener  un diploma o avanzar en la pirámide educativa, sino por el mero placer  de hacerlo, por la pasión que un tema de estudio les inspira.

La Unitierra nació como una coalición de organismos civiles indígenas y no indígenas: Asesoría Técnica de Comunidades Forestales; Bibaani; Centéotl; Centro Cultural Triqui; Centro de Encuentros y Diálogos Interculturales; Coalición de Maestros y Promotores Indígenas de Oaxaca; Comité de Voluntarios para la Reforestación y la Protección del Ambiente; Coordinadora Estatal de Productores de Café; Fundación Comunalidad; Instituto de la Naturaleza y la Sociedad de Oaxaca; Opción; y Servicios del Pueblo Mixe.

Algunas de las personas que constituyen Unitierra dedican a sus actividades una porción sustancial de su tiempo y derivan de ello un ingreso. Las demás acuden a Unitierra en forma regular, para participar en alguna de sus actividades, pero sin dedicarse enteramente a ella.

No existen jerarquías formales en Unitierra. Para la organización y administración de nuestras actividades, hemos creado una asamblea quien toma las desiciones sobre el rumbo de nuestra organización. La pertenencia a la asamblea se define por las responsabilidades y obligaciones que asume con la Unitierra algun@ de quienes la constituyen.

La Unitierra ha compartido su experiencia con otras personas y organizaciones para la creación autónoma de empeños semejantes, como la Universidad de la Tierra en Chiapas, la Universidad de la Tierra en Puebla, la Universidad de la Tierra en California, la Universidad de la Tierra en San Pablo Huitzo, Oaxaca. Están en proceso de creación otras en diversas ciudades.


Organización interna

Hoy, para la articulación de los diferentes esfuerzos, se realizan asambleas generales en donde se reúnen todas las personas que participan de manera constante en algún grupo de trabajo o aprendizaje, con la función de articular los diferentes esfuerzos.

Algunas de las personas que constituyen Unitierra dedican a sus actividades una porción sustancial de su tiempo. Las demás acuden a Unitierra en forma regular, para participar en
alguna de sus actividades, pero sin dedicarse enteramente a ella.

No existen jerarquías formales en Unitierra. Para la organización y administración de nuestras actividades, hemos creado un consejo de coordinación. Se forman también comisiones o colectividades emergentes para actividades específicas.