Nuestros Métodos

Nuestra filosofía

Unitierra está profundamente inmersa en procesos de cambio social y político y se dedica centralmente a la exploración de opciones e innovaciones para la creación de alternativas políticas, tecnológicas y culturales.

Entendemos el aprendizaje como un aspecto de la vida cotidiana que puede cultivarse y el estudio como un ejercicio autónomo y gozoso de gente libre. Las investigaciones que realizamos, tanto las teóricas y abstractas como las aplicadas a algún aspecto de nuestra realidad, son para nosotr@s ejercicios de reflexión en la acción.

Un tema central que nos reúne y compromete es el modo convivial de vida. Aprendemos junt@s su significado en la cotidianeidad. Estamos conscientes de que afirmar con él la dignidad de cada un@ de nosotr@s y la de nuestras relaciones con otr@s y la naturaleza representa un desafío a los sistemas dominantes.

El carácter político de la convivialidad nos involucra en diversas esferas de nuestra realidad natural y social, tanto la de quienes trabajamos y aprendemos en Unitierra como la de diversas personas, grupos y organizaciones de la ciudad, el estado y el país en que estamos asentados, así como la de otros países y culturas con quienes mantenemos contacto e interacción.


 

 Método de aprendizaje

  • Aprender del mundo, más que sobre el mundo: aprender realizando las actividades que constituyen lo que se quiere aprender, como aprendices de quienes se dedican a ellas.
  • Aprender a transformar la realidad y servir a otros, particularmente a las propias comunidades y regiones de origen.
  • Someter el aprendizaje al control de quien aprende, a su ritmo propio y a sus maneras de trabajar, no al de tutores, maestros o burócratas.
  • Aprender a aprender por uno mismo: aprender a dominar los métodos de seguir aprendiendo lo que uno quiere o necesita.
  • Aprender a aprender con otros, en círculos de estudio, talleres, seminarios o conferencias.

 Método de investigación

Llamamos reflexión en la acción a nuestras actividades de investigación. La definimos como un ejercicio riguroso, disciplinado, documentado y público. No es una interpretación personal, caprichosa, improvisada, superficial o privada. Quien repitiera el ejercicio ateniéndose a sus reglas debería llegar a los mismos resultados.

Nuestros principales instrumentos de trabajo son la observación  (como experiencia de relación), el diálogo (dialéctico y dialógico),  la reflexión sistemática (con énfasis en la glosa) y la documentación  (escrita y audiovisual).

Entre las líneas de reflexión en la acción seguidas hasta ahora destacan las siguientes:

  • El tratamiento intercultural de la oralidad y su comparación con la civilización textual y la postextual;
  • la teoría y la práctica de la sociedad convivial;
  • estudio pluralista de comunidades de aprendizaje;
  • los caminos de la autonomía bajo la tormenta;
  • innovaciones tecnológicas – sanitarios secos, invernaderos caseros, dispositivos de energía solar, bicimáquinas, etc.