[:es]Proyecto Milpa[:en]Milpa Project[:]

[:es]Se vive en el Imperio de la Chatarra: grandes corporaciones que están respaladas por la política pública y venden sabores, colores, texturas, venden aspiraciones, pero no comida. Se invierten miles de millones para publicitar un producto, para diseñarlo con aditivos e ingredientes, no importa que sea de muy mala calidad si su sabor es bueno. El objetivo siempre serán las niñas, niños y jóvenes, cautivarlos desde temprana edad para convertirlos en consumidores de por vida de su producto.

Una de nuestras intenciones es crear una conmoción social que genere cambios en los hábitos alimenticios, que estimule y reavive la conciencia de lo que es nuestro, la necesidad de defenderlo y la urgencia de reaccionar ante patrones de consumo profundamente destructivos y dañinos. Desde hace un año comenzamos con una campaña para visibilizar qué tanto daño nos puede causar el consumo de la chatarra, no sólo a nuestra salud sino al medio ambiente.

Nuestro principal énfasis es atraer a niños y jóvenes hacia la cultura del maíz, el amaranto, el frijol y otros cultivos locales nutritivos, tanto para interesarla de nuevo en la milpa así como para visibilizar las ventajas de todo tipo que implica consumir lo propio.

Nos encontramos colaborando con algunas comunidades de los valles centrales de Oaxaca, haciendo talleres sobre agroecología, talleres de cocina con amaranto y maíz, ciclos de cine debate, conversatorios, cápsulas de radio.

 [:en]We live in the Empire of junk food: big corporations are supported by public policies and they sell flavors, colors, textures, and even aspirations, but not food. Millions of dollars are invested to advertise a product, to design it with additives and ingredients, disregarding it’s very poor quality if it tastes good. The target will always be to captivate young girls and boys, and turn them into lifelong consumers.

One of our intentions is to create a social commotion that generates changes in eating habits, that stimulates and reawakens the awareness of what is ours, the need to defend it and the urgency to react to deeply destructive and harmful consumption patterns. A year ago we started a campaign to visualize how much damage can be caused by the consumption of junk food, not only to our health but also to the environment.

Our main emphasis is to attract children and young people to the culture of corn, amaranth, beans and other nutritious local crops, both to interest them again in the milpa and to expose all of the advantages involved in consuming their own food.

We are collaborating with some communities in the central valleys of Oaxaca, doing workshops on agroecology, cooking workshops with amaranth and corn, film debate cycles, talks, radio spots, etc[:]