Aprendizaje: Donde circula la Vida – Relatoría 30.Octubre.2019

Durante el conversatorio tuvimos la visita de compañeras de Colombia, quienes nos compartieron la noticia del asesinato de cinco compañeros indígenas en el municipio de Toribio, en el Cauca: la autoridad indígena Cristina Bautista y los guardias indígenas Asdruval Cayapu, Eliodoro Inscué, José Gerardo Soto y James Wilfredo Soto. Nos contaron también que en Colombia han ocurrido más de 100 asesinatos a la guardia indígena, las y los integrantes de la guardia se declaran defensores autónomos del territorio.

Al igual que en México, están atacando tanto a las comunidades indígenas como a las campesinas, quienes están en los territorios cuidando la tierra y la vida. ¿Cómo nos unimos entre todos y todas las que estamos pensando un tejido distinto? Un tejido de vida, que nos permita vivir como seres humanos, que nos permita vivir dignamente para poder proponer otro modo de vida.

¿Cómo contamos nuestras historias, con nuestra narrativa? Las historias y la narración del sí a la vida, del buen vivir. El capitalismo y sus modelos han logrado que la sociedad se despolitice ¿hasta dónde estamos comprometidos nosotros mismos? ¿Cómo arrimamos el hombro para construir esa otra vida mejor? Hace falta cuidarnos entre nosotros y nosotras, cobijarnos. A veces, en la defensa del territorio, nos olvidamos de nosotras mismas y nosotros mismos y quizás tendríamos que iniciar también ahí. Hemos hablado del cariño y la amistad como categoría política.

La gente ya está harta, no aguanta lo que está pasando pero tampoco sabe qué hacer. Hemos estado formados con un cierto esquema, hemos estado hechos de una determinada manera y de pronto, cuando este mundo parece estarse cayendo, no sabemos qué hacer sino darle otra vuelta. Por ejemplo, en Colombia, cada que avanzamos un paso parece que retrocedemos dos, parece que no hay plataforma para ir más allá. Otro de los ejemplos son los avances para reconocer –la vieja reivindicación de– el derecho a la educación, cuando desde la política neoliberal se está destruyendo el sistema educativo de alguna manera. Lo que se llama reforma educativa es una forma de destruir la educación pública, que se creó por el derecho a la educación. ¿Estamos en condiciones de luchar hoy por el derecho a la educación? ¿sería una lucha nuestra? ¿deberíamos seguir luchando por eso?

¿No significa en la práctica y en el mundo real, que estamos luchando para que a nuestros niños y niñas los eduquen el señor Trump o Bolsonaro? ¿Esto es lo que queremos? Porque esto es lo que implica el derecho a la educación; que el gobierno tiene la obligación de educar a toda la gente, porque ese derecho está establecido en la constitución ¿y cómo es ese gobierno? pues es este gobierno neoliberal, con este tipo de personajes y este tipo de orientaciones. Si sentimos que es algo inaceptable luchar por el derecho a la educación con estas consecuencias, entonces ¿cuál sería la lucha hoy? ¿en qué consistiría?

Ante estas provocaciones hubo distintas respuestas, en principio se dijo que luchamos por el tipo de educación que queremos, ya que las escuelas imponen y quitan el sentido de pertenencia. Pero si seguimos esa idea, entonces de inmediato tendríamos que pensar y definir también qué tipo de educación se quiere y quién la va a dar.

Hemos hablado también de sustituir los sustantivos por los verbos, es decir, salir de la educación y regresar al aprender, porque devuelve el poder al sujeto de buscar los contenidos de lo que quiere saber y necesita para orientarse por el mundo, sin embargo, si no estuviera la escuela institucionalizada ¿cuál sería la alternativa? quizás no hay un espacio que permita automáticamente que germinen las propias capacidades y potencialidades o aún no estamos en ese momento. En el contexto urbano no hay estos espacios tan fértiles dónde poner a alguien que quiere aprender y orientarse, queda muy abierta la alternativa, por ejemplo, si tenemos las ganas de aprender estando en un contexto urbano ¿quién llena este espacio? quizás es internet y entonces empiezo a buscar por otros lados: busco buena comida, encuentro comida chatarra; en lugar de diversión encuentro el gimnasio; en lugar de amistades, Facebook y en lugar del amor pornografía. En este escenario no sería que la educación dejó de existir sino simplemente la educación pasó a internet.

De hecho, los niños y jóvenes están todo el tiempo en el celular gracias a la escuela, no es algo ajeno a la educación, forma parte del proceso educativo. No es algo en contradicción, forma parte del sistema educativo actual. En este sentido cabría también preguntarnos ¿de dónde viene la educación? y ¿a quién siempre le ha servido? Los trabajos están enfocados para el servicio del Estado, acompañados del diploma que vienen de la educación, entonces es donde tenemos que re-plantearnos para qué tenemos esta necesidad de ser educados y educar.

Hay poblaciones, personas y comunidades que viven sin educación, pueblos que no acceden a la educación y sin embargo con muchos conocimientos por vivir en el contexto. Como seres humanos nuestra naturaleza es aprender, siempre estamos en aprendizaje, se aprende de la tierra y de los animales, es un proceso circular para tomar los elementos de nuestro contexto, nuestro territorio y nuestra realidad. En los pueblos tenemos maneras de nombrar los lugares de aprendizaje, le llamamos por ejemplo: donde circula la vida.

Siendo citadinos no tenemos un territorio o algo a lo que nos sintamos allegados para defender porque todo está impuesto, sin embargo, de pronto tenemos limitaciones en el pensar y en el sentir, por ejemplo ahora nos limitamos por estar en la ciudad, pero también en la ciudad hay propuestas para poderse pensar y organizar. En este punto nos preguntamos si ¿tendríamos que saber qué hacer ya? O más bien ¿es una construcción comunitaria? Sin embargo, ¿cómo nos estamos preparando para construir? No sólo debemos pensar en un modelo, porque también caeríamos en la homogenización, sino en diversos modelos ¿cuál y cómo sería esa preparación para construir?

Finalmente continuó la pregunta: ¿cómo existiría una sociedad en la que no podamos educar y ser educados? ¿En la que no podamos transmitir? porque transmitir se relaciona con querer aprender, así como con la necesidad de enseñar a otro, y a su vez con la idea del avance continuo o del desarrollo personal, y en ese sentido, si existe esa necesidad de ser mejor hay también una espinita en ti de que no eres suficiente o de que las cosas no están tan bien. En una sociedad en donde no hubiera esa necesidad de transmitir, entonces quizás sólo estaríamos bien y pensaríamos que somo suficientes en el presente.

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