[:es]Oasis de la imaginación – Relatoría Diciembre 2018[:]

[:es]El año pasado fue un año con eventos de gran importancia para nuestra coyuntura política actual y para nuestros haceres. Comenzamos el año acercándonos a un periodo electoral polémico caminando con la propuesta del CNI y el CIG acompañando su paso por el estado de Oaxaca y charlando sobre la experiencia de manera colectiva. En este sentido, nos preguntamos, ¿funcionó la propuesta? ¿cómo tenía que funcionar? ¿qué sucedió? ¿qué nos enseña? ¿qué se tejió? ¿qué hizo falta?

Nos sentimos en un desierto de la imaginación para actuar y hacer pero recordamos que existen también oasis de la imaginación entre nosotrxs y en nuestros pueblos y comunidades, nos damos cuenta en la crianza mutua que queremos tener con ellas que muchxs nacimos sin un nosotrxs en las ciudades, que la comunalidad es algo lindo y especial para lxs de afuera pero existe el peligro de que no se aterrice y no se viva, que nos encontramos en un estado de sujetos anestesiados y organizarnos en la ciudad con estas condiciones es complicado aunque compartimos y vivimos alternativas vivas.

En marzo y abril se llevaron a cabo dos eventos organizados por lxs compas zapatistas, el Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan y el Conversatorio-Semillero: Miradas, escuchas, palabras, ¿prohibido pensar? Experiencias, compartencias y sentipensares nos conmocionaron y nos llevaron a preguntarnos, ¿qué vamos a hacer después del primero de Julio? ¿cómo es un nosotrxs sin México? Vivimos en un mundo de abstracciones, quizás en vez de tanto abstraer, podemos intentar pertenecer, estar dentro, construir un nosotrxs real y concreto. Reiteramos la centralidad de la lucha antipatriarcal compartiendo sobre ideas y experiencias para nuestra lucha cotidiana y sobre cómo comemos en la ciudad y en las comunidades, qué es eso de ser indígena, qué entendemos por salud y enfermedad, cómo es eso de poner la vida en el centro y sobre algunas maneras en las que enfermamos como sociedades o grupos.

Después de un periodo electoral silenciosamente sangriento, lleno de furor y esperanza por algunos lados y desconfianza y recelo por otros, el primero de julio fue electo AMLO como presidente de México. Nos preguntamos qué era eso del PRI y si acaso había muerto, si AMLO iba a ser lo que esperaban que fuera aunque sus primeras declaraciones como candidato electo y al presentar su gabinete nos da mejor evidencia de que es y quizás sea más de lo mismo: Zonas Económicas Especiales, desarrollo y progreso. Conversamos sobre qué es lo que queremos que no se enmarque en el estado-nación y que podamos ir construyendo de a poco, con nuestros propios calendarios sin descuidar los de arriba, cómo ir desmontando dependencias como pasa en Oaxaca donde el control del Estado vimos que aprieta distinto.

Discutimos al paso de la Caravana de Migrantes Centroamericanos cuáles son las condiciones entre nosotrxs, en el estado, en el país, en el continente y en el sistema global que se presentan para que sucedan y sigan sucediendo estos éxodos migratorios; comentamos sobre las avanzados del narco donde Oaxaca ya no sólo es territorio de paso como lo fue, sobre cómo el Estado ha entrado a las comunidades mediante lógicas como el ecoturismo, paraísos indígenas y pueblos mágicos, sobre la propuesta del INAPI y de los delegados indígenas como contrapropuesta de la de lxs compas, sobre la hospitalidad, sus límites y su relación con el turismo, sobre el estado generalizado de violencia entre nosotrxs y allá afuera y que desencadenan maneras propias de hacer justicias de diversas maneras.

Retomamos hacia el final del año esa otra idea constante de Foucault sobre el/la fascista que llevamos dentro, nos preguntamos seriamente qué es eso del fascismo, cómo lo reconocemos, cuál es el estado de las cosas para que germine, esto nos invita a seguir rumiando cuestiones como el nacionalismo, la lucha por México, la ayuda a los pobres, cómo son quienes votaron por Bolsonaro y Trump; cómo traducimos el impulso fundamental de ir contra el sistema en ganas de construir autónomamente; cómo son las consultas de AMLO, qué es lo terrible del folclor y la ceremonia de la entrega del bastón de mando y los rituales para pedir permiso a la Madre Tierra para construir el megaproyecto del tren maya y si podemos encausar de otra manera este aparente humor generalizado de rebeldía y descontento.

Nos quedan siempre más preguntas, algunas que parece que no se resuelven y que nos invitan a seguir explorando afuera, adentro y entre diversos nosotrxs y que probablemente seguirán alumbrando nuestros haceres: ¿cómo rompemos en realidad con la noción de sujetos e individuxs? ¿cómo podemos organizarnos con respeto a la diferencia? ¿cómo lo hacemos desde lo real y cotidiano? ¿cómo construimos autonomía? ¿cómo nos estamos sanando? ¿cómo hacemos con el cariño y la amistad como categorías políticas? ¿cómo hacemos para que nuestra posición no nos convierta en enemigxs de quienes piensan y actúan distinto?[:]

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