Vivir la catástrofe y saber enfrentarla

CAMINOS DE LA AUTONOMÍA BAJO LA TORMENTA
Relatoría del 04 de noviembre de 2020

Iniciamos hablando acerca de las elecciones en Estados Unidos. En ese entonces Trump dijo que iba a defender su triunfo y no permitiría ningún fraude. Saliendo Trump de la casa blanca podría ser una fuerza política sumamente poderosa, de alguna manera es algo que se está viendo en la elección, hay un grupo de personas muy numeroso que representa por lo menos el 40% de la población que está muy firmemente apegada a lo que Trump representa, Trump no es la enfermedad sino el síntoma de la enfermedad de la sociedad norteamericana. Lo que esto representa es que Trump no es sólo racista y misógino, sino que hay un sector muy amplio, que incluye a gente muy rica y muy pobre y de todas las clases sociales, que es ferozmente racista y misógina, decidida a imponer su voluntad racista por medios violentos. Lo que cabe esperar es un escenario entre el desastre y el colapso, es que no hay una opción buena y si es catastrófico para Estados Unidos, será catastrófico para México.

Por otra lado, ha habido una nueva generación de afrodescendientes, latinos o gente de los pueblos originarios que ha estado dispuesta a replantearse todo. De pronto esa manera de mirar al mundo, lo que llaman interseccional, que son las opresiones múltiples que pueden tener los diferentes sujetos en una sociedad, cómo interactúan esas opresiones y cómo se construye más a allá de eso. Habría que plantearse quiénes son las nuevas y nuevos sujetos de lucha, es interesante que sean las mujeres afrodescendientes, latinas y de pueblos originarios, que empiezan a transformar todo.

Se abre la posibilidad de darnos cuenta de que no hay nada que nos salve, ni los sistemas, ni los liderazgos, se ve la vulnerabilidad o la fragilidad cuando el sistema colapsa. Abre la posibilidad de conversación.

No sabemos cómo los zapatistas supieron con mucho tiempo de anticipación lo que pasaba. Ellos hablan de que estábamos en la cuarta guerra mundial en 1999, hace 21 años, lo sentíamos con una linda figura retórica, pero nada real. Una de las formas de esa guerra es una guerra civil que tiene un carácter fascista, esto es un hecho cotidiano hoy en los Estados Unidos. En parte creado a través de un largo proceso, lograron crear en la minoría blanca la angustia de que los no blancos les van a hacer a ellos lo mismo que ellos les hicieron. Están realmente asustados porque piensan que ahora que ellos serán la minoría, los van a tratar igual y están realmente aterrorizados por eso. La forma de no permitirlo, dentro del pánico que tienen, es primero no dejar que lleguen más para no permitir esa mayoría de gente no blanca y lo segundo es tener a los demás totalmente jodidos, para que no haya posibilidad de que aunque sean más, estén abajo. La guerra racista es una aspecto de la guerra mundial.

Una segunda cuestión del sub es cuando dijo que estamos en un momento histórico especial y la única manera de mirar el futuro es ver al pasado. Estamos hoy ante la incertidumbre radical, estamos en una situación de absoluta incertidumbre y para empezar a ver por donde caminamos hay que empezar a ver hacia atrás para arraigarse en el presente. Lo que necesitamos hacer es cosas que tengan sentido hoy, construyendo de una manera radicalmente diferente ¿qué va a pasar después? No sabemos, pero es lo que hoy tiene sentido. Lo hemos dicho con la frase de Havel: esperanza no es la convicción de que algo va a pasar de una determinada manera, sino que algo tiene sentido independientemente de lo que pase.

La semana pasada, en Oaxaca las compañeras bloquearon el tráfico, hicieron un recorrido del Panteón General a la Defensoría de los Derechos Humanos, una de las actividades simbólicas fue dejar huellas en el piso con pintura roja, es un gestó mínimo, no va a cambiar el mundo, pero esos pequeños actos simbólicos son rebeldes, van más allá de lo cotidiano. Hubo concierto en la toma de la defensoría1. Podemos plantear el aquelarre de brujas como fórmula de la catástrofe. Frente a esa catástrofe general que nos abarca, tal vez puede ser el aquelarre de brujas, con todo lo que significa históricamente, puede ser la respuesta.

¿Qué hacemos aquí abajo? ¿qué se hace en pequeño? ¿cómo nosotros nos organizamos de otra manera? Esos son pequeños cambios y pequeñas cosas que representan una posibilidad diferente, una fuente de esperanza, posibilidades de vida concreta arraigada en el presente. Podemos empezar a hacer algo que tiene sentido en pequeña escala… ¿plantearnos cambiar al país? ¿quién podría hacerlo?

Hablamos desde la propia experiencia que hemos tenido, en Argentina, en México, en Oaxaca. Quizás entre más fácil tenemos la vida en el sentido económico, más nos limitamos a hacer las verdaderas transformaciones. La lucha también está en el cotidiano, tratar de dejar las competencias, tratar de modificar nuestras formas de relacionarnos, reunirnos sin alcohol, el diálogo es muy importante.

El nombre de este conversatorio nos da algunas pistas, pensamos que frente a la tormenta habría que pensar cómo construimos autonomía. Es buen momento para recordar cómo intercambiamos formas de ser autónomos en la comida, en los aprendizajes, en el sanar. Lo que estamos aprendiendo con los compas de las comunidades es cómo se puede enfrentar el covid y sanar, gracias a que no están colgados de sistema médico ya que no tienen servicios médicos, gracias a que son capaces de manera autónoma. Qué se hace frente al covid e las condiciones reales de las comunidades, eso es sanar de la salud eso es sanar con la autonomía.

Tenemos que estar muy conscientes de que nos ha tocado actuar en tiempos de catástrofe, eso nos ha tocado, vivir la catástrofe y saber enfrentarla, pero podemos enfrentarla llenos de esperanza, alegría y goce, haciendo entre amigos cosas que tienen sentido. Esa es la única manera de enfrentar esta catástrofe.

¿Cómo crear más espacios para juntarnos con personas perceptiblemente opuestas?

Independientemente de nuestras creencias o donde nacimos, podemos tener en común regresar a la tierra, todos venimos de ella. Ese es el secreto del mundo donde quepan muchos mundos, no se trata de hacer un sólo mundo, sino de saber que son distintos mundos y que pueden ser radicalmente diferentes, que no hay manera de entenderse. Una de las cosas más difíciles es la radical otredad del otro o la otra, que a veces ni siquiera podemos compartir ni entender, pero cómo, desde la radical otredad, podemos convivir en armonía. ¿Cómo crear ese mundo en el que quepan muchos mundos? No se trataría de tolerancia, que quiere decir, según el diccionario, sufrir con paciencia, desde la Unitierra planteamos hospitalidad en lugar de tolerancia.

1https://www.facebook.com/142987045749329/posts/3445861762128491/

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