¿Cómo sería una condición humana no destruida por el patriarcado?

CAMINOS DE LA AUTONOMÍA BAJO LA TORMENTA – 7 de abril 2021
Imagen: Universidad de los Andes

Muchos de nosotrxs consideramos que las aportaciones de Yásnaya son muy importantes, así que comenzamos reflexionando brevemente sobre dos de sus textos, que incluimos en el recopilatorio. Sus ideas sobre la naturaleza, en las que invita a pensarnos como una parte de ella. Los movimientos ambientalistas, en el mejor de los casos hablan de los cuidados de la naturaleza. Pero incluso estas perspectivas, ven a la humanidad como si estuviera separada de ella. El ambientalismo del que habla Yásnaya, es un ambientalismo en el que somos una parte más dentro de la naturaleza. Por ejemplo, las abuelas cuando van al bosque le piden permiso al bosque para entrar o tomar algo de él, en este sentido hay una relación vivencial y de respeto con la naturaleza. Por ello la gran importancia de la preservación del ‘núcleo duro’, que son estas formas de relación con la naturaleza completamente distintas a la occidental.

El sometimiento de la naturaleza y el sometimiento de las mujeres se han dado de manera conjunta. El patriarcado se encuentra en todas partes. Incluso en las culturas indígenas. Algunas veces romantizamos a las culturas mesoamericanas, pero seguramente existían asimetrías de poder y jerarquías también ahí. También hay que recordar que todas las culturas eran muy diferentes. Lo que nos recuerda la importancia del lenguaje, ya que recurrimos a distintas categorías específicas de la actualidad para clasificar otros mundos, colonizando el mundo con el lenguaje. Y por tanto la importancia de reinventar el lenguaje.

En las lenguas de algunos pueblos hay muchas metáforas, por ejemplo un padre llamaba a su hija, ‘tú eres mi tortolita’ ‘tú eres una gotita de jade’. En Mixteco por ejemplo la palabra ‘mundo’ no existe, su utiliza ‘ñu shivi’, que refiere a espacio hasta donde alcanza ver la mirada, hasta el horizonte. Para aprender una lengua indígena sirve primero romper las cosmologías. Por ejemplo, para curar a alguien del espanto o susto se necesita entender el contexto, ya que está lleno de aspectos vivenciales que no pueden ser explicables en palabras. Hay muchas cosas del mundo que van más allá de las palabras. Yásnaya también nos ha enseñado a expresarnos desde la diversidad, y porque cuando hablamos de lo que interpretamos o hacemos, debemos hablar de UNA manera de muchas que existen.    

¿En qué consiste hacer un lenguaje masculino o femenino? ¿Está solamente en ponerle las ‘as’ al final de las palabras? En la hipótesis de que la mujer inventó el lenguaje. Se dice que las mujeres inventaron las palabras con un carácter simbólico y lo que hizo el patriarcado fue darle a las palabras significado. Hablar con símbolos, en femenino, significa que cada persona puede pensar las cosas de manera diferente, que hay diferentes interpretaciones. Mientras que el lenguaje masculino define contundentemente, esto es así y así debe ser para todxs.

Illich decía que existían sexo y género y que ambas son construcciones sociales. Illich decía que había un reino del género, que se cuidaba y cultivaba por las partes. Perder ese reino significó una perdida ontológica. Decía que el género estaba destruido y que no había forma de reconstruirlo. Lo que tenemos hoy en día es una sociedad sexuada. Pero para Illich hay una necesidad de destruir el sexo. Pero, ¿cómo se vería la sociedad? ¿Cuál sería este arte contemporáneo del vivir? Illich lo desconocía.

¿Cómo es una condición humana femenina no destruida por el patriarcado para Illich? Esta sería encarnada, es decir tiene contacto con su sentido; hay un sentido común de la realidad, no un sentido individual; y tendría sentido de la proporción, de la escala, de los límites. Decía Illich que en nuestra sociedad sin género, con sexo, la mujer siempre va a ser menos  En algunas otras sociedades como las indígenas, donde si todavía hay algo género (desde esta perspectiva) si se ha podido evitar la opresión, se han logrado generar un equilibrio. 

Se ha borrado la complementariedad entre personas. En el campo y los pueblos es posible ver como las parejas se acompañan sembrando, unx hace el hueco el otrx lo cubre. También es posible ver como los hombres cuidan la vida de un modo y las mujeres de otro. En la visión moderna se perdió la idea de la complementariedad, incluso se llega a pensar el mundo sin hombres. El mismo sistema se ha apropiado de las ideas de género que vienen del ferminismo, para manipularlas, para generar una lucha de géneros que se descontextualiza.

Decía Illich: ‘En el blanco y negro de una foto, hay una multiplicidad de grises’. Pasa lo mismo con el género. No porque un hombre haga una cosa que normalmente es asociada con el rol de la mujer, deja de ser lo que es, o viceversa. Seguramente en el pasado los hombres cocinaban y las mujeres eran cazadoras. Con relación a la manera que se establecen los roles actualmente, algo que nos puede dar una pista de como transitarlo, tiene que ver con lo cheje. Esto es, que aunque hay somos diferentes, incluso irreconciliables, aun así nos movemos juntos, y desde ahí surge algo nuevo. La palabra decidencia también nos puede servir para navegar las decisiones sobre nuestros géneros. Es decir día a día podemos ir decidiendo que queremos ser y como queremos ser.

Con las nuevas generaciones es posible ver como incorporan las reflexiones de género a mayor profundidad. Como comienzan a cuestionar muchos aspectos que nosotrxs, de otra generación, dábamos por sentado. En este sentido, es esperanzador ver que estas nuevas generaciones vienen con una nueva perspectiva de cómo vivirse y relacionarse. Algo muy importante es cómo están pensando el amor. Amores distintos que escapan a relaciones de poder.

Por otro lado, y desde otra perspectiva, puede pensarse que lo que están viviendo lxs jóvenes, no es género ni sexo, sino que entran a la categoría cibernética. Recordemos que para Illich pasamos de la era de las herramientas, a la era actual la de los sistemas. En este sentido los niñxs pasan más tiempo que nunca frente a la computadora y parecen ya ser parte de estos sistemas. Un ejemplo para entender esto es el automóvil. Cuando manejamos un automóvil entramos a un sistema de reglas, de esta manera ya no se mueve uno libremente, ya no eres auto-móvil, sino que eres parte del sistema. Puede ser que con los niños suceda algo similar, pues han vivido todas sus vidas en esos sistemas computarizados. Lo podemos experimentar actualmente con la pandemia, viendo como las relaciones de vieron moldeadas por la tecnología.

Lo queer parece cuestionar el mundo unisexual de Illich. ¿Las nuevas categorías sexuales añaden a la diversidad? o ¿clasifican y fortalecen más la idea de un sexo o género? Para Illich debería abolirse el sexo, no tratar de hacer algo con él. Ya que el sexo clasifica, ordena y jerarquiza. Es difícil imaginar un mundo sin estas clasificaciones.

¿Qué es un hombre y una mujer? En un taller en el campo con unos chavos se les pidió que dibujaran a un hombre y una mujer, y el resultado mostraba roles muy diferenciados. Mientras que en un taller en la ciudad, en una secundaria, los roles era más similares. Los roles fueron una categoría inventada en 1920s, para poder clasificar y diferenciar sexos. ¿Qué cosa sería no tener roles?

¿Cómo podemos interpretar el rol de las mujeres con relación al trabajo? ¿Qué pasaba antes del capitalismo y la colonia? ¿Cómo se va construyendo el patriarcado con relación al capitalismo? Son cuestiones que habremos de abordar en posteriores conversaciones.

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