«CONSTRUIR LAS PACES DESDE EL NOSOTROS» El conflicto en un sistema patriarcal, capitalista y antropocéntrico. Aclaración de conceptos: segunda sesión.

Relatoría 24 de mayo 2021 – Unitierra Oaxaca

Primera parte: los individuos y “nosotros”

Nombrar el conflicto como falta de armonía o como desequilibrio, fueron algunas de las cuestiones que surgieron en la sesión anterior. Para esta sesión habría 2 preguntas iniciales: ¿cómo hacemos para que las diferencias no se conviertan en conflicto? Y ¿cómo encontramos posibilidades creativas para encauzar la diferencia? También dijimos que valdría la pena mencionar fue la diferencia de transformación y resolución de conflictos.

Wolfgang Dietrich dice que la paz es una condición normal, en la teoría pero no en la realidad, porque en la realidad vivimos en un régimen basado en el conflicto, la contradicción. Vivimos bajo permanente agresión, que es por el mercado o el Estado, nos están agrediendo y exponiendo a cosas que no queremos y que son fuente de todo género de conflictos.

A lo mejor los que se dicen que viven en conflicto permanente son los que se creen individuos porque están peleando por el individuo que creen que son. Cosa que no se pasa entre “nosotros”. Quienes se sienten que son siempre un nosotros, que son formas de nosotros, que se pasan nosotreando la vida, frente a los que se consideran que son individuos. Que los que somos “nosotros” no nos pasamos peleando. Entonces quizá esto valdría la pena para una distinción.

Dentro del nosotros también puede existir este conflicto interno, pues lo estoy viendo desde un punto de vista psicológico, de repente pienso en que uno quisiera lograr alguna meta pero existen conflictos con otras necesidades que pueden ser comunitarias y que no se pudiera lograr esa otra meta por el momento, o que estuviera comprometida por las relaciones exteriores, no exactamente que se den dentro de una comunidad. Hay vectores que determinan también los conflictos y uno de ellos puede ser interno también, como parte de nuestras propias necesidades internas que pueden estar formadas con un nosotros pero también determinadas por las propias necesidades, pueden ser fisiológicas o psicológicas o colectivas. Bajo el supuesto que eres un individuo.

Otra perspectiva de este punto es que cuando estás en la comunidad sabes que no cumplir con tu responsabilidad comunitaria también va a afectarte a ti mismo y allí está el “nosotros”. Porque negarte a hacer algo que es para la comunidad es afectar también a la comunidad y afectar a la comunidad es afectarte a ti misma o mismo. Entonces no hay esta idea fija en una cuestión individual, siempre que te piensas te piensas siendo parte de la comunidad, siendo un “nosotros”.

Por otra parte, se comentó que hay bastantes evidencias que la forma natural de la convivencia humana es pacífica y no conflictiva. Aunque el conflicto siempre se presenta. Porqué es un equilibrio, digamos, bastante frágil. Siempre se olvida que la vida es algo frágil y la red de nodos es algo frágil.

Todavía muchos piensan, que la pelea y la confrontación son lo natural. Como dijeron los viejos griegos con su idea de Eirene, que la paz es solamente un necesario periodo de descanso entre las guerras, y lo más normal es la guerra y la paz solamente algo para recuperarse, para descansar y para rearmarse para continuar las guerras. La nueva teoría de la evolución, no darwiniana o spenceriana, descubre que el mecanismo subyacente de la convivencia no es la competencia, sino la cooperación.

En México, donde estamos actualmente parece que en lo real no es así. No hay un estado pacifico, al contrario, hay mucha gente que hemos preferido dejar de ver noticias porque todos los días hay una asesinada o una desaparecida, o lo que pasó con los estudiantes apenas en Chiapas y luego lo que pasa con los de Oaxaca. Lo deseable sí sería esa armonía en México, pero todos los días vemos lo contrario.

Que demuestra que el conflicto sí existe, y que es una parte de la convivencia social. Si parto de que el conflicto es la fuerza subyacente natural en nuestra relación, la siguiente pregunta es si como mexicanos o austriacos o seres humanos siquiera somos capaces para un convivencia pacífica, y si sí, bajo qué condiciones.

Creo que sí, ciertamente no solo en México sino en todo el planeta hay conflictos por todos lados. Es una condición del sistema en que vivimos, que es un sistema fundado en la competencia, que es un sistema individualista, y que justo nos lleva que la constante sea el conflicto justo ¿no? Porque nos han planteado como seres individuales en donde lo importante es el deseo propio. La falta de coherencia nos pone en conflicto. Y sí creo hay conflicto interno porque a veces también en nosotros puede haber esos momento de incongruencia en que no sabemos cómo actuar, en ese ser individual, totalmente. Pero al final lo colectivo y comunitario también están formados por estos seres individuales que se suman como parte del colectivo. Entonces creo un tema importante es lo de la congruencia, que en este sistema capitalista, antropocéntrico y patriarcal el conflicto va a ser una constante, porque se plantea desde el ser individual, desde la competencia, y por lo tanto siempre va a estar allí el conflicto. Lo que tendríamos que cuestionar no es el conflicto, sino el sistema. Cómo salimos del sistema, como salimos de esta mentalidad individualista, de esta mentalidad de competencia.

Por una parte se asume como condición humana la condición predominante de un sistema. Y al otro lado decimos que no es la condición humana, sino es la condición que se impone en millones y millones de personas y de alguna manera se trata de imponer sobre todas nosotros y nosotras, pero no somos eso. Una forma de decir es que podemos sentirnos individuos, creernos individuos, actuar como individuos, pero no podemos serlo siendo humanos, porque lo humano es otra cosa. No somos individuos, no podemos ser individuos. Pero esto no quiere decir que no haya singularidad. Creo lo que hemos dicho que somos nodos de redes de relaciones, que no es ser individuo pero es un ser singular. Somos redes de relaciones. Y el nosotros de una comunidad es todas esas redes que son la gente de allí, singulares y únicas, están entrecruzadas, y así se constituye un nosotros. Entonces el yo singular de este nodo de una red de relaciones es al mismo tiempo un nosotros, porque mis redes están entrelazadas. Esto se ve mejor que nada con los tojolabales. De

verdad no tienen la palabra “yo” ni la palabra “tú”, no pueden decir yo, su lenguaje no les permite decir yo. Su ser profundo es un nosotros y allí tenemos una especie de condición humana, pero muy distinta entre cualquier tipo de pueblo.

Una comunidad no es un conjunto de individuos. Un conjunto de individuos quizá pueden desindividualizarse para formar una comunidad y esto está pasando. Pero la condición es que se desindividualizan para poder ser comunidad. Los que están en una comunidad no son individuos. No es un grupo de individuos separados. Son nodos de redes de relaciones, son redes de redes, esto es una comunidad. Y estas redes vienen a veces de mil años, cada una de ellas está aludiendo a algo que viene de muy atrás que se enredó hace mil años y que así formó esta comunidad. Esto no se hizo ayer, no se hizo conmigo, se hizo antes que yo. Entonces somos un nosotros que tiene una tradición que nos entrelazó.

No logro entender porque tener deseos distintos sea conflicto. La vez pasada el ejemplo de los niños que quieren jugar cosas distintos, ¿porque llamar a esto conflicto? Es conflicto si los dos se ponen necios y se pelean dando manotazos al otro, eso ya es un conflicto. Es conflicto que si uno deja que se convierta en conflicto.

Ahora hay conflictos en los que no importa qué hagamos, en el que hayamos sido convertidos en mercancías y tenemos que ganar dinero no es algo que depende de nosotros. Estamos todo el tiempo viviendo con conflictos. Aparecen los conflictos porque nos imponen esos elementos. Individualizarnos que nos lleva a la competencia y a la agresión. Tratar de ganar. Someternos como mercancías. Creyéndonos individuo inevitablemente se está peleando, no puede hacerse de otra manera, porque está peleando por su ser individual.

Tenemos diferencias y sin embargo estamos interconectados, o interdependientes o como se quiere llamar, pero esa tensión es algo muy frágil. Solo si esta tensión está en un equilibrio, no la tensión en su sentido negativo sino la tensión que mantiene el equilibrio, como dos personas que se toman a las manos y se dejan caer hacia atrás. No somos lo mismo pero dependemos de algún equilibrio, sino uno de nosotros va a caer o los dos. Un equilibrio sería una situación donde el flujo dinámico de la vida se está dando y donde no hay interrupción, donde no hay bloque en algún momento.

Segunda parte: ¿cómo aceptamos no entrar en conflicto cuando claramente no es soportable una relación?

Pienso en las clases obreras que claramente están en conflicto en esta relación desigual y abusiva de las transnacionales. Pienso por ejemplo en Amazon, que hoy en día es la gran explotadora. Y cómo quienes trabajan en Amazon no entran en conflicto con Amazon, bueno algunos sí lo han hecho pero no es lo que predomine. Por qué no entrar en conflicto y declararme en conflicto y no evitarlo. Y no se puede producir este equilibrio porque hay una incoherencia con la vida. Amazon lo que nos está planeando es la incoherencia con la vida, está explotando la vida, no solo hacia el individuo. Y nadie se conflictual con Amazon, cuando no solo los empleados sino el resto de la

humanidad deberíamos entrar en conflicto con esos grandes corporaciones. Pero compramos ciegamente con Amazon o los que trabajan en Amazon hasta se sienten afortunados porque tienen un empleo. Y muchos en esta época están muy agradecidos por Amazon para evitar ir a una tienda. En esas relaciones abstractas el conflicto es más diluido, más difícil plantearnos los conflictos en esas relaciones.

A veces, como sabemos algunos en esta mesa, intentamos procesar y encauzar las diferencias por años y fracasamos, y entonces nos divorciamos de nuestra pareja. Teniendo hijos y todo, se presenta un drama y una tragedia personal, pero no hubo más remedio que disolver esa relación. En este caso aunque se hicieron miles de esfuerzos para encauzar la diferencia para que el conflicto fuera solo una diferencia y no se pudo. Y llega el momento en que inevitablemente hay que recortar esa relación que está causando un inmenso daño para todo el mundo, para toda la gente involucrada. Entonces eso es un caso en donde una diferencia o un conjunto de diferencias llevaron a un conflicto y no fue posible transformar ese conflicto de una manera que realmente disolviera esa diferencia, que fuera posible la convivencia pacífica entre esas dos personas.

Hay otro tipo de casos, donde tenemos que buscar el conflicto, no cerrar los ojos y no querer ver en conflicto de por medio. Trabajar en Amazon o en cualquier empresa capitalista es vivir en el conflicto. Y si estoy allí tengo que reconocer el conflicto, vivir el conflicto, y resolverlo. Hay cosas que estén a mi alcance y que puedo resolverlas, puedo luchar por aumentos salariales o mejores condiciones laborales, pero no puedo resolver en mi empresa el problema del capital. Creo el ejemplo que nos dio Munir que conté al final de la última sesión, esa mujer que puso su bebe en manos de los jóvenes que estaban golpeados por los militares, resolvió el golpeteo pero no el conflicto entre Israel y Palestina, está fuera de su alcance. Pero están golpeando y encuentra una fórmula de resolver este conflicto en particular. De una manera muy creativa y riesgosa al poner en riesgo su bebé, improvisar esa solución resolvió ese problema en particular. Esto pasa todos los tiempos y todos los días en esta sociedad.

Hay cosas que más o menos podemos transformar en un contexto concreto, pero el fondo del asunto sigue allí. Al capitalismo no lo resolvemos de un día para el otro. No lo resolvemos en general. Lo resolvemos en nuestras relaciones. Unitierra lucha desesperadamente por no ser presa de relaciones capitalistas aquí dentro. Que nosotros nos relacionemos entre nosotros de una manera no capitalista, que no nos veamos como mercancías, que no haya patrón, que no seamos contratados por alguien. Todo eso son luchas desesperadas que hacemos por salir de ese contexto, por no estar viviendo bajo esas reglas capitalistas que nos meten a cada paso de todas las maneras.

Comentando las redes de los nodos, me parece muy cierto lo que dicen, que en el interior de estas redes se empieza a generar una especie de mimesis de relaciones, se empiezan a reproducir los mismos patrones, hay una cultura que se va reconstruyendo, muy dinámica, muy en interacción con un medio que está definiendo factores contextuales como es el capitalismo. Y estas redes van a generando su propio rigor al interior del sistema y cómo estas redes de relaciones generan una

cultura para resolver las diferencias, y cómo lidian estas redes de relaciones de alguna manera con las diferencias y cómo también pueden permitir esa paz negativa, que suprime la diferencia y que suprime el conflicto. ¿Qué hacer con los capitalsitas? ¿cómo me relaciono, lo voy a odiar? Cómo puedo echar mano también de las redes que están alrededor para relacionarme con esta persona y que esta persona a su vez tenga su espacio en el mundo, pero a la vez yo puedo confrontar esa forma de esa persona de relacionarse con ese mundo que también lleva a opresiones.

Yo diría que una de las reglas más importantes sería cómo no transformar estas diferencias en odio, en sentimientos agresivos. Podemos estar decididos a acabar con los capitalistas sin odiar a los capitalistas. No estoy viendo como me madreo a Bill Gates, sino como le quito sus 120 mil millones de dólares, que no tenga ni un centavo de poder económico o político. Se trata de liquidar las relaciones sociales que están involucradas, sin la necesidad de alimentar el odio por esas personas que personifican la estructura capitalista.

Yo creo en este lugar donde estamos y en la experiencia de la Unitierra tenemos que aprender mucho de las comunidades. El día de hoy miles de comunidades de Oaxaca se están madreando adentro. Están madreándose entre sí y se están matando adentro, tienen montones de conflictos de todo género entre ellos que no pueden procesar ni resolver ni transformar ni nada, esto está pasando todos los días. Y a pesar de esto podemos estar viendo que comunidades que lograron defenderse de la penetración de la sociedad moderna capitalista y católica y todo lo demás, que lograron seguir siendo ellas mismas y siguen teniendo una forma de procesar sus diferencias que las tienen todo el tiempo sin que lleguen a conflictos. Y tenemos que aprender de ellos. Y que hay comunidades que por cientos de años logran no tener conflictos, ni entre vecinos ni dentro de la comunidad. Y están registradas esas experiencias y están vivas. Pero es cómo tiene la comunidad mecanismos para evitar que diferencias muy importantes se conviertan en conflicto. Siguen siendo simplemente diferencias, pensamos distintos, queremos distintas cosas para la comunidad pero seguimos platicando hasta lograr el acuerdo, acuerdo que viene del corazón, el corazón ya nos dijo que hay este consenso, como generamos este consenso desde el corazón. No solamente por el argumento sino desde el corazón. Y hay montones de comunidades que están en esto, y sí muchas de ellas hoy están dañadas. En muchas de ellas penetraron otra serie de cosas y están peleando internamente y tienen conflictos con vecinos y esto estamos viviendo.

En varios de los conversatorios ha salido cómo se inventó Oaxaca. Oaxaca no tenía ninguna existencia. Y por cientos de años, por muchos siglos pueblos sumamente diferentes, con lenguas diferentes, con tradiciones diferentes, que iban en distintos lugares encontraron una forma de relacionarse fundamentalmente pacífica. Lo que se llamó Guelaguetza era exactamente eso, un mecanismo simbólico para representar una vez al año la relación armónica entre todos los diferentes. Por eso vinieron a regalarse las cosas que cada quien hacía para simbolizar la armonía entre ellos. La nueva Guelaguetza que es otra cosa. Es una fuerza externa que quiere homogeneizar, que trata de resolver las diferencias y no de encauzarlas y dice ahora todos se alienen de esta

manera. Es el capitalismo, es el Estado, es una fuerza externa, que destruye los mecanismos internos que impiden los conflictos.

Si me puedo imaginar una utopía con un país sin conflicto ya no va a haber nada para resolver ni transformar. Resolver o transformar hace solo sentido si se repiten con cierta periodicidad las cosas.

Resolución seria entonces como acabar, terminar con algo no deseado que puede ser violencia, o de otras maneras destructivas. Lo más apropiado es acabar o frenar esto lo más antes posible. Esto es resolución. La cosa con la resolución, como dijo Gustavo la vez pasada, es que es frecuentemente una manera de cooptación, es un cambio para que todo sigue igual.

Y ahí entra la importancia de la transformación, sería la segunda parte. No solamente se trata de cómo acabo con algo no deseado, sino como construyo algo así como una infraestructura de la buena convivencia que previene que las mismas cosas se repitan una tras otra vez. Por lo menos si se repiten, por lo menos no con violencia. Son esos dos elementos: resolver una cuestión inmediata urgente, pero no solamente eso, sino a la vez construir relaciones que aguantan los futuros episodios con que nos vamos a topar. Sin que el conflicto que se presentan en un futuro también toma un camino destructivo o violento. Entonces esto sería de mi parte sobre la definición y la complementariedad entre resolución y transformación de conflictos.

Me gustaría considerar otra posibilidad, otra noción de resolución de conflictos pero todavía estoy atado a una noción que implica que resolución de conflictos es cuando una de las partes impone su voluntad sobre la otra. Se acabó el conflicto pero no es que se creó una situación deseable, simplemente uno ganó y el otro perdió entonces ya no hay conflictos. El gobierno está resolviendo conflictos todo el tiempo, todos los días, miles de conflictos, de esa manera jode, porque yo soy el fuerte y así se resuelven los conflictos. Hace veinte años que tuvimos esta discusión aquí en Unitierra con la gente de los pueblos indios, del foro estatal indígena, al crearse unitierra dijimos una cosa que suena muy sencilla, pero es muy complicada: “resolver un conflicto es cuando una parte es más fuerte que la otra e impone su voluntad”, el conflicto queda resuelto, que eso es resolver un conflicto, no se llega a una solución satisfactoria pero el conflicto se acabó, que es lo que hace el gobierno todo el tiempo.

La falta de conflicto puede ser entendida como una validación tacita de este status quo, de hecho la falta de ese conflicto explícito se entiende también como la incuestionabilidad de todos esos sistemas superpuestos que nos pueden hacer daño, como el capitalismo por sistema económico, estado nación en el ámbito político, o la democracia representativa. A mí me viene una lectura de indignados, no recuerdo el nombre del autor, pero es el que fundó el movimiento de los indignados en España, básicamente un ex partisano de lucha contra el fascismo del siglo pasado que decía que el problema con esta sociedad es que está adormecida, anestesiada, y es incapaz de sentir y de reaccionar a esos estímulos elementales. De tal manera el indignarse de hecho es una virtud porque es el ser de nuevo humano. Él decía todo lo que logramos nosotros en el siglo pasado fue básicamente porque supimos ser seres que reaccionaban con indignación. Por eso el título del libro Indígnense porque eso es lo que tiene que pasar y creo que todo el tiempo esto ha sido, en mi caso

particular, como la tónica de este discurso de una falsa educación y falsa paz y falso concepto social y decir que no estoy de acuerdo.

Indignación quiere decir afirmar la propia dignidad. Entonces no implica odio, no levantarse con odio, sino afirmarse en su dignidad y entonces afrontarse a una situación insoportable. Y esto implica dos niveles. Uno lo que llamábamos conciencia de clase, uno se afirma en su dignidad y luego puede agravarse el conflicto. Creo que tenemos que traer, y nos toca la próxima vez, el ejemplo para esto muy concretamente que es el Zapatismo. El Zapatismo es por 25 años el campeón de la no violencia en México y son un ejército que se levantan en una insurrección violenta. Podemos creerles cuando dicen que nunca pensaron que iban a ganar, como tomar la ciudad de México era simbólico. Pero lo que querían era sacrificar esa generación para que despertara la sociedad. Eso hablaríamos la próxima vez. Que significa una fórmula que parece en extremo violento, un ejército que se levanta con armas y se convierte en el campeón de la no violencia en el país.

Tercera parte: el conflicto en el sistema capitalista patriarcal y la convivencialidad desde el “nosotros”

Creo que hay dos esferas que hemos abordado. Una de ellas es de lo que Gustavo abordó como una condición inherente al sistema capitalista patriarcal en que vivimos. Hay un montón de conflicto constantes, un montón de mecanismos o de una cultura de violencia, de individualización, de competencia que esta inherente en ese sistema. Hay un conflicto constante o un conjunto de mecanismos que generan conflictos constantes en ese sistema. Esa es una esfera.

Hay otra esfera en donde hay una cultura distinta. Y esa esfera va hacia la escala de lo comunitario y hacia la escala de estas otras maneras en que las personas nos estamos relacionando, porque ya no queremos relacionarnos desde ahí, desde lo que este sistema nos impone y queremos relacionarnos de formas más convivenciales o de maneras distintas. Y que para esta esfera la diferencia no es un conflicto sino la diferencia es algo que puede enriquecer, es algo que puede nutrir esa convivencialidad. Y que de pronto si no hay acuerdos en esas diferencias pues es cuando estalla el conflicto. Creo que también en esa primera esfera del sistema capitalista patriarcal es en es necesario indignarse ante esas formas y no esquivar el conflicto sino decir que sí, hay un conflicto y es vidente y ¡quiero que me dejes de estar chingando! Entonces creo que en ese sistema vale la pena incluso apelar al conflicto y hacerlo evidente, mostrarlo.

Una tercera cuestión es que, para mí, la vida es fortaleza, cuando veo esos miles de años que la tierra ha sobrevivido un montón de catástrofes pienso en la vida como fortaleza. Cuando dicen que el mundo se va acabar, el mundo va a seguir, quienes vamos a acabarnos somos los seres humanos. La vida misma va a seguir. Y la vida, que no somos solo los seres humanos, tiene un montón de fuerza. Entonces creo que la vida no es fragilidad al menos para mí, sino es fuerza, es un montón de fuerza. Pero luego viene esta otra fuerza externa, violenta, superviolenta, que destruye.

Una cuarta cuestión es hablar del odio, hay un montón de violencias en varios territorios, pero muchas personas no vuelven el conflicto algo personal, son muy conscientes de que es una cuestión comunitario-territorial. No lo individualizan sino lo siguen concibiendo desde un nosotros, desde la comunidad. Podríamos acabar con todos los racistas y no acabaríamos con el racismo. Entonces, más bien ¿cómo transformamos esas relaciones? que no sean de competencia, que ya no sean relaciones de individuos, que seamos tejido y que no seamos esa relación de competitividad. Cómo se genera ese consenso desde el corazón. No se trata de ser pacifistas. Me iría entonces a no proyectar ese odio individual, pero sí a generar esa respuesta creativas desde el corazón.

El centro es la vida, reproducir la vida, cuidar la vida. Esa cuestión es lo que nos tiene aquí platicando. Y quizá con Zapatistas y Vida, podemos llegar a la cuestión quizá más difícil en este país. Algunos tenemos la sensación de que es incluso más racista que los Estados Unidos, que esto ha sido un país inmensamente racista. El racismo en EEUU es muy evidente y claro y todo el mundo critica como tratan a los negros. Aquí no se ve, porque es decentito y envuelto, pero es un racismo absolutamente feroz, criminal. Y creo que tenemos que enfrentarlo porque es el sustrato, yo diría es anterior y más profundo que el capitalismo, ha hecho más daño que el capitalismo, y sigue haciendo más daño que el capitalismo. Sí, tenemos el problema del capitalismo pero tenemos el problema del racismo que es un sustrato más profundo que corresponde al patriarcado etc. pero ya veremos de lo que se trata.

Y quizás todavía agregar algo porque no fue muy amplio todavía en lo de la resolución y la transformación de conflictos. La transformación de conflictos contempla como útil a veces el aumento del conflicto. Por supuesto hay contradicciones que llevan a un conflicto. Y el conflicto es necesario en este caso, el conflicto puede ser como un motor para el cambio, sin garantía de éxito. Pero que se moviliza allí alguna energía social, un encabronamiento si quieres, para querer cambiar algo, eso también puede ser parte de la transformación de conflictos. El reto es la manera en cómo fomentamos y nos comprometimos y acompañamos ese cambio.

En respuesta a la idea que el conflicto es necesario para cambiar ciertas situaciones injustas o aceptadas no tengo la experiencia para decir si sí o si no. pero me pregunto si hay situaciones donde igual se pueden lograr cambios sustantivos cuando suficiente gente busca sus propias alternativas. Me imagino que igual hay situaciones donde es más difícil buscar las alternativas y no sé si es posible para todos.

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