El cariño es abono para la organización



Caminos de la Autonomía Bajo la Tormenta – Relatoría: Miércoles 6 de julio de 2022

Comenzamos la conversa hablando de las distintas formas de violencia que sufren las comunidades. Distintas formas coerción: gobierno, narcotráfico, empresas, organismos internacionales, ONGs y demás, con buenas intenciones, disfrazan control y violencia. Un ejemplo son los pagos por servicios ambientales en la Lacandona, que ha servido por debilitar a las comunidades y su capacidad de producir sus alimentos. Al recibir un dinero por ‘cuidar el ambiente’ dejan de cultivar sus tierras. Al dejar de cultivar sus tierras, poco a poco se olvidan los saberes de la tierra. Las nuevas generaciones al no estar expuestas a estos saberes, se desvinculan del trabajo y de la tierra. El alcohol se cimbra en las comunidades y poco a poco se pierde la autonomía. Bajo el discurso del post-capitalismo y del medio ambiente, la contrainsurgencia suave esconde prácticas que buscan integrar a las comunidades, y con su integración su destrucción.

“Como indígenas estamos cayendo en las trampas de ese desarrollo.” Los pagos por servicios ambientales y sembrando vida, han funcionado por una visión de progreso que se ha instaurado en muchas de nuestras comunidades. Sembrado vida, en lugar de sembrar vida, siembra conflictos. La seducción del dinero divide a las comunidades. Vienen las mineras y el gobierno con dinero y muchas veces una parte de la comunidad cede, aceptando cualquier cosa. Al gobierno no le importa la cultura y la visión de las personas con la naturaleza. La educación misma se ha encargado de sembrar en las comunidades esa visión de progreso y desarrollo. 

Seguimos utilizando los términos y los paradigmas intelectuales de ese sistema para explicar lo que sucede, y al hacerlo inevitablemente quedamos atrapados. El artículo de teoría queer para líquenes, muestra que no podemos ser individuos pues estamos compuestos de una gran diversidad de organismos, nuestra vida se sustenta por muchas otras vidas que interactúan gestando esto que identificamos como nosotrxs. Igualmente, nosotrxs interactuamos con muchas otras vidas para generar este sistema vivo, e influimos irremediablemente en este organismo-mundo.

Con relación a la reacción de Occidente contra Rusia, a pesar de las atrocidades en todas las direcciones es difícil hablar de fascismo. No es lo mismo hablar del fascismo en Europa pues se tienen otras víctimas y otro grado de intensidad. El mundo pareciera estarse desmembrando. La carencia de alimentos no se dará en los países ricos, sino en el cuerno de África o en África central. En aquellos lugares donde las noticias no documentan a los nadies. ¿Qué red social va a recoger, recibir, proteger, a quienes van a recaer en una situación aún más complicada tras la guerra?

Los paramilitares en nuestro territorio se siguen reproduciendo. Aunados a instalados los viejos paramilitares relacionados a los partidos políticos, y se suman otros grupos paramilitares vinculados al narco y a empresas extractivistas. ¿Por qué es tan difícil la sanación de los grupos humanos? La sanación interior es una alternativa para las comunidades. ¿De esta manera podemos entrenarnos en formas sanas y sostenibles de relacionarnos?

Cuando hablamos de los colapsos, necesitamos identificar los distintos colapsos, la estadística por ejemplo muestra que cada vez hay menos pobres en el mundo. Desde el progreso, los macroindicadores muestran que algunas cosas están mejor que otras cosas. Sin embargo la estadística es como la PGR, se trabajan los datos hasta que te digan lo que quieres. Los datos estadísticas de la economía parecieran explicar porque no ha habido un cambio revolucionario. Sin embargo, la realidad es más sombría, la gente a nuestro alrededor está viviendo en el total despojo, la gente está empeñada en sobrevivir, luego entonces, cuando se vive al filo del hambre, la enfermedad y la muerte los esfuerzos revolucionarios se vuelven un lujo. 

Lo que estamos viviendo se puede solucionar con organizaciones colectivas, con experiencias colectivas territoriales, con la recuperación de la tierra. Gustavo nos comentaba que esto que vivíamos ya no se puede llamar capitalismo, ya no es una lucha por el capital o el trabajo, hoy en día hablamos del despojo total. No tenemos tierra y la queremos trabajar. Sin embargo, algunas personas de comunidades que la tienen, la venden a los dueños del capital, se cementifica y se integra al sistema.  ¿Qué estrategias tenemos para recuperar la tierra? ¿Cómo podemos vincular a quienes quieren vender la tierra con quienes quieren trabajarla y sanarla?

Algunas comunidades en la sierra norte han encontrado mecanismos para cuidar la tierra. Por ejemplo, si no naces en las comunidades, o tus antepasados son de ahí, no puedes estar en la comunidad. Las comunidades antes de que existiera esto que llamamos el estado, el gobierno o la democracia, ellas ya tenían formas organizativas. Con estas formas organizativas han protegido sus saberes. Aun así las comunidades hemos sufrido violencias contra nuestra forma de ver el mundo, como habernos quitado la lengua.  Sin embargo, aun con otra lengua, debemos seguir nombrando las violencias. La comunidad se está constantemente transformando, sin embargo también hay continuidades en nuestros saberes que podemos usar para defender el territorio más allá del imaginario del desarrollo. ¿Cómo podemos identificar lo que desaparece y lo que se transforma?

En el caso del territorio que llamamos México podríamos reflexionar sobre el concepto de “ch’ixi” de Silvia Rivero Cusicansqui. Para construir este mundo donde caben muchos mundos sirve aprender a navegar teniendo un pie de un lado y otro pie en otro, con plena conciencia de que ambos mundos son contradictorios, de que nunca van a hacer una síntesis, que el mestizaje no es un final feliz, sino la expresión de la violación cultural que hemos sufrido. Construimos sobre el desastre. ¿Cómo ayudamos a las nuevas generaciones construir sobre el desastre que estamos dejando? Si pensamos la vida es con base a los recursos, si el recurso que hay más es la basura, como construimos sobre esta para dejar la naturaleza en paz.

Da alegría ser muy pequeña y vivir acá. Da miedo pensar que se disminuye la pobreza en un sentido capitalista, porque esto implica más cemento, más contaminación y más industria. La riqueza está en los pies en contacto con la tierra, con los árboles que nos ofrecen frutos cercanos a nuestras casas. Ante todas las guerras, todas las artes. Las artes pueden también pueden fortalecer la existencia, nutren nuestras luchas. En esas redes de ancestros, en esas redes que somos, existen muchas memorias, podemos ver los errores y dolores, pero también que sigue siendo fértil de ahí. Podemos decidir a qué mundos les damos vida. Así podemos darle vida a los datos de la estadística, o podemos darle vida a algo diferente, sin negar lo otro. En los caminos de la organización el cariño es un abono para seguirnos tejiendo.  

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