Es inaceptable la nueva normalidad – ¿Cómo serán nuestras formas de la rebelión?

Conversatorio Caminos de la Autonomía bajo la Tormenta
Relatoría 26 de agosto 2020.

En la conversa de la semana pasada, reflexionamos temas que nos están atravesando debido a la pandemia, a la cuarentena y la crisis que vemos en el horizonte, hablamos sobre la educación y la emergencia que representa la imposición de la tele educación, hablamos que esto es darle mucha importancia a la realidad virtual, que junto con pegado vienen las máquinas y la vida artificial. Pensamos que debemos resistir, buscar nuevas maneras de convivir y existir. La esperanza de la autonomía está en los muchos abajos que se niegan a aceptar la normalidad y la nueva normalidad. Nuestra esperanza es ir caminando las nuevas veredas para seguir viviendo.

Comenzamos la conversa reformulando que afortunadamente en Oaxaca por la marginación y la pobreza, una parte de lxs niñxs no se someterán a la tele-educación, gracias a que no tienen ni televisión, ni luz e internet. Revaloramos en esta situación la propuesta del PTEO del magisterio oaxaqueño, es una apuesta por la vida y cultura comunitaria, propone acercar a los niñxs con los abuelxs, para que aprendan de los mayores, se apuesta por hacer crecer los nidos de lenguas, es una alternativa frente al horror de la teleeducación. El actual secretario de educación, es un hombre que pasó muchos años al servicio de las televisoras, y hoy con júbilo celebra el regreso de la televisión para educar. Introducir la tecnología de la educación, es una modernizacion conservadora que todos tienen que aceptar, pero que ataca la autonomía y las relaciones que hay entre las personas. Bolsonaro, Amlo y Trump, caminan en la misma dirección de poder y control. Es un fenómeno global, muchos países están implementando la tele-educación, con cubrebocas y caretas, es un experimento atroz. La escuela y toda forma pedagógica son el problema, por que giran en torno a la obsesión del control. Se habla de una privatización de la educación, el edificio como escuela no se vende, pero si la educación como un servicio, a donde irán maestrxs a vender su servicio de educar.

La educación en línea y a distancia seguirá, aunque desaparezca la pandemia, es acabar con la cercanía y la interaccion humana. Nunca la humanidad había obedecido pasivamente órdenes de esta manera, sin resistir, estamos obedeciendo para vivir de una manera que deja de ser humana, estamos aisladxs y conenadxs a la distancia, distanciadxs de los demás, pensando que los otrxs son enemigos mortales por que nos pueden infectar. En Alemania los niños pueden jugar en la escuela, pero sin tocarse. Nos comparten sobre la situación en Brasil, que hay militarización de las escuelas, no se esconde, es una apuesta a la disciplina y a la jerarquía, también se hacen consultas con apariencia democrática. La educación en línea, es otra forma de control, se denuncia a los maestros que critican al gobierno, está en juego el derecho de expresarse, hay un control directo con la militarización e indirecta con la educación en línea

Es inaceptable la nueva normalidad, no debemos aceptarla como nueva forma de vida.

Los papás y mamás están desbordados y no saben qué hacer, no sabemos que es más catastrófico, si ir a la escuela y enfrentarse a eso de jugar y no tocarse, o ver la tele y simular que se enseña y se aprende. La experiencia de educar en casa es difícil y hasta se puede poner violento. Hay enorme interés de los padres de ver alternativas para aprender. No nos gusta la televisión o la educación en línea, hay miles de formas de aprender la curricula. Se van a multiplicar las personas que van a escapar de la televisión y las clases on-line. Por qué debemos seguir esa curricula que no lleva a ningún lado, que nos lleva a la esclavitud, que enchufa a la gente al sistema de explotación.

Las clases con tablets son un riesgo, los maestrxs son excluidos y apartados, se les desconecta físicamente, aunque estén presentes en las aulas, es traumático. Lxs niñxs, están metidos y atrapadxs en las computadoras, están siempre enchufados y jugando, no hay espacio para el desarrollo mental y físico, se fomenta la competencia. Es una manera de control y dependencia. Se han presentado casos de suicidio entre los niñxs. Recordamos el libro Las penas del joven Werther de Goethe, provocó muchos suicidios entre quienes lo leyeron, no se trata de cancelar la lectura, el libro o el autor, en el caso de los videojuegos que han llevado a los suicidios, se trata de la mentalidad textual y la mentalidad binaria que está presente en los videojuegos. Recordamos otro libro, La Isla del Doctor Moreau de H. G. Wells, ahí se encuentran distopías como la de matrix.

¿Que nos interesa aprender? Vamos a aprender lo que, si sirve para vivir, para vivir bien, para trabajar y disfrutar la vida, tenemos la oportunidad de repensar que aprender. En vez de pensar cómo ayudar a los abuelxs, sería mejor pensar como nos dejamos ayudar por los abuelxs, porque son ellxs quienes saben, quienes pueden transmitirnos conocimientos y cultura. Es buena alternativa la de quedarse con los abuelxs, ir a trabajar con ellxs,  y así rescatar a nuestrxs niñxs, jóvenes y adolescentes, Estamos de acuerdo en la desescolarización de lxs hijxs, decirlo es fácil, pero cuesta mucho trabajo. Nos preguntamos sobre la obediencia a que y la desobediencia a que, que es eso de la desobediencia radical, y en qué consistiría nuestra desobediencia. ¿Cómo serán nuestras nuevas formas de la rebelión?

También es buen tiempo del florecimiento de otras alternativas, otras veredas al camino, es indispensable abrir otros espacios de convivencia, fomentar una educación muy otra, y también las alternativas al dinero como el tumin o el trueque, es buen momento para darle la vuelta al dinero. Desde las familias que se organizan hasta grupos que históricamente han resistido el sistema como los maestrxs, indígenas y campesinxs. Gracias al cariño, podemos romper la camisa de fuerza del dinero, podemos intercambiar un gatito por chayotes, es un ejemplo de otra dimensión del valor de las cosas, es otra realidad.

Se figura que estamos en una prisión enorme, estamos en una ciudad donde nadie ha salido, estamos encerrados, vemos cada vez más lejano eso de esperar a que pase la pandemia. Entre los compas estamos rompiendo ese distanciamiento, es un respiro que la Unitierra abra sus puertas, es abrir una ventana a la vida. A lo que nos están orillando no es vida, un mundo donde no vemos la sonrisa, donde no vemos a la gente sonreír.

Hay quienes están esperando que pase la pandemia y volvamos a lo que estábamos antes, pero la realidad es que el virus no va a desaparecer, y tenemos que afrontar esta situación. Los gobiernos están aprovechando esta situación para imponernos medidas de control, para precipitar todas esas medidas que les habría tomado más tiempo, se apresuraron a algo que tenían planeado, al control del nosotrxs. Las máquinas están ganando terreno, nos quieren imponer la inteligencia artificial, la pandemia representa la oportunidad de imponernos la realidad virtual. Estamos en la era de los algoritmos, donde las máquinas están a un paso de sentir, razonar y tomar sus propias desiciones. ¿Que son las maquinas? ¿Por qué nos quieren controlar? Que es eso de la inteligencia artificial, quien controla las maquinas. Las máquinas no saben jugar, tenemos esa ventaja de jugar e imaginar. Hay que tomar en serio al juego, si las maquinas no saben jugar, tenemos la posibilidad y la ventaja del error. La narrativa que hay en las películas sobre las máquinas, es algo similar a la narrativa sobre el virus, separa la humanidad de la naturaleza, la humanidad tiene que vencer a la máquina, igual que el virus que se salió de control y que hay que derrotar.

El juego es un espacio de libertad, es un impulso para generar algo nuevo, el juego es creador de culturas, es un espacio donde puede germinar la imaginación. Dentro del juego hay dos figuras arquetípicas, el aguafiestas y el tramposo, el aguafiestas es quien no quiere jugar y lo arruina, rompe todas las reglas sin proponer nada, el tramposo en cambio, es quien encuentra e inventa otras maneras de jugar dentro del mismo orden, dentro de las reglas aporta, inventa nuevas reglas que pueden llegar a cambiar el curso del juego o inaugura algo nuevo. Nos invitamos a ser tramposos, a encontrar las grietas al orden del sistema, a escabullirnos. Tenemos la posibilidad de reinventar algo. Practiquemos el juego como acto subversivo. La subversión invita a abrir el juego a la imaginación, el juego propicia gestos colectivos y esos gestos colectivos animan a la subversión, nos invitamos a jugar, a ser un poco tramposos, a seguir haciendo trampa. Actualmente nadie juega, los videojuegos no son juegos realmente, no es la libertad. Jugar es una experiencia vital, es una fuerza impresionante, es un salvavidas.

¿Que es la vida? ¿Quienes definen lo que se produce? Son criminales quienes producen coca-cola sabiendo que envenenan a medio mundo. Hoy es muy difícil conseguir semillas naturales de zanahorias y muchas hortalizas, porque están intervenidas genéticamente, los transgénicos están pervirtiendo la naturaleza, estamos en una civilización azucarada, se nace bebiendo azúcar, desde bebés les dan bebidas azucaradas y tomamos decisiones estando azucarados. La pandemia es una oportunidad de reaccionar a la programación de nuestras vidas, a la prisión que nos amenaza. Hay quienes reaccionan como máquinas programadas, personas que ya no son seres humanos, que responden a programas, que tienen programas instalados en sus cabezas y corazones.

Desde el espacio estatal del maíz, se comparte que en algunas comunidades muchas personas regresaron con sus hijxs y familias a sus pueblos en este periodo de pandemia, esto implicó el regresar a sembrar, a buscar más semillas y granos. Frente al colapso económico, el maíz y la milpa representa una respuesta civilizatoria, sembrar es luz y esperanza, regresar a la tierra es una dimensión espiritual, es germinar el alimento, es voltear a nosotrxs mismos, el maíz representa una esperanza frente a la crisis.

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