Necesitemos tejer redes desde lo pequeño, desde las amistades y desde el cariño.



Caminos de la Autonomía . 11 de mayo 2022.

En esta conversa abordamos la temática de las Unitierras, el Foro Social Mundial, los conflictos, las escalas, las palabras y la naturaleza.

Hay muchas Unitierras y sabemos poco de ellas. Por esto y otras razones, la Unitierra ha logrado salvarse del ‘éxito’. Cuando comenzaba Unitierra y se trabajaba el programa de ‘regeneración cultural del Río Aronde’, el gobierno ofreció a la Unitierra fondos y la capacidad de expandirse. Sin embargo, se sentaron los miembros de aquel entonces con Gustavo y discutieron si esto valía la pena. Se ponderó si la Unitierra terminaría guiada por el espíritu burocrático, donde algunos desde arriba decidieran que deberían aprender los niños de Oaxaca. Se consideró que aceptar el apoyo de gobierno pondría en riesgo el aprendizaje libre, no escolarizado, dedicado a las comunidades, socialmente justo, y económicamente viable. Y es por ello que la Unitierra decidió por no aceptar crecer.

Se discutió en la mesa la posibilidad de que se generara una red de Unitierras, estrechando lazos y expandiendo alternativas. Recientemente algunxs compañerxs visitaron espacios en Dinamarca y Florencia que buscaban hacer sus propias Unitierra. Por ejemplo, una villa abandonda de la nobleza de 200 hectáreas en Florencia, fue ocupada por la resistencia campesina. Transformaron las prácticas de agricultura del lugar por formas ecológicas y en pequeña escala. Finalmente formaron la Unitierra Mondeyi. Ahora, el gobierno de Florencia quiere removerles del espacio a la fuerza, sin embargo se mantienen firmes en la tierra.

Hablamos sobre la crisis del Foro Social Mundial, ya que han salido muchas organizaciones, y los gobiernos han incrementado su participación en la dirección del evento. Pareciera importante tejer redes para difundir perspectivas, para idear nuevas interpretaciones, y para gestar prácticas alternativas en distintas geografías que resisten, pero quizá el Foro Social Mundial ya no es este espacio.

Durante el foro, por ejemplo, en un evento sobre la guerra en Ucrania, faltó organización. Se dio prioridad para dar posicionamientos, en lugar de dar espacio para la escucha. Es necesario disminuir los proclamamientos y aumentar la escucha. En el ejercicio de escuchar algo se puede ablandar, no hay garantía de que funciona, pero se pueden dar pasos en la sanación, es parte de un planteamiento a más a largo plazo. En una experiencia de resolución de conflictos que se dio en Nepal, el enfoque no era convencer a un grupo sobre las verdades del otro, el enfoque era escuchar a pesar de las diferencias que tienen. En este caso específico, era hablar sobre la leña y el bosque, y había quienes estaban interesados en cortarlos, otros en que haya bosque y haya agua, y había distintas grupos sociales. Se formaron distintos grupos, y esas personas fueron casa a casa para escuchar las distintas perspectivas, tanto de los que querían la leña para cocinar, como para los que la querían para comercializar o preservar. Los otros solo podían escuchar los argumentos de las personas locales. Es decir, los distintos grupos escuchaban cuando no era su postura, y hablaban cuando les tocaba hablar sobre su postura. Y esto se realizaba a nivel regional. Era un movimiento itinerante, y poco a poco se empezaban a encontrar soluciones y abrirse nuevos espacios, no todo se resolvió pero se movían las cosas. No sólo se encontraron ciertas soluciones prácticas, sino que se crearon redes más allá de los límites del propio grupo, y aprendieron a comunicarse con grupos con los que antes no podían no podían. Esto creaba un ‘caldo social’ mucho más resiliente para solucionar los problemas locales. El enfoque no era en la proclamación de mis problemas, sino en la escucha.

Podemos usar a la hamaca como analogía de las redes que necesitamos, de las interconexiones, ya en el tejido en los nudos, se empiezan a hacer figuritas, ensayando otros mundos. Lo que aprendimos de los primeros Foros Sociales es que muchos mundos son posibles, pero hay que fijarse en los tejidos finos para ir viendo cómo se están tejiendo esos mundos. Quizá las redes que necesitemos deban partir desde lo pequeño, desde las amistades, desde el cariño.

Leopold Khor en un momento cuando las grandes potencias llamaban a unión, él decía, no, es mejor la división: “ahí donde hay algo demasiado grande, hay algo mal”. Los primeros Foros Sociales se articulaban en contra de la globalización, pero ahora dicha demanda no tiene la misma fuerza. La cuestión de las escalas de las acciones de resistencia sigue teniendo una gran importancia. Si partimos del supuesto de que existen problemas globales que a todxs nos acontecen, y a su vez, ningún grupo o sistema de pensamiento debería tener tanto poder como para poder definir unilateralmente dichos asuntos, entonces ¿qué hacemos con los problemas globales?¿Quién puede solucionarlos? ¿Quién debe solucionarlos? ¿Realmente existen los problemas globales? Es un riesgo que algunos en los países del norte crean que hay problemas globales, y que pueden hacer algo al respecto, pues imprimen su racionalidad en sus soluciones y movilizan sus aparatos económicos y tecnológicos sobre el resto de los pueblos. Todo con la tradicional ceguera de quienes creen que en este mundo solo hay un mundo.

En el planteamiento de construir otros mundos posibles hay que comenzar de lo más simple, desde nuestro lugar. Los ejemplos están la propia naturaleza, nos da el ejemplo de hacer algo práctico, a través de los cuidados, a través de la comida. Mejor empecemos con lo simple, lo simple empieza en la vida cotidiana. Desde un principio todo depende del maternaje, de esta manera para construir otros mundos podemos maternar alternativas, volteando a ver a la naturaleza como inspiración.

La palabras logran ser canales ¿qué significa hacer nacer una palabra florida?, es necesaria limpiarla, para poder hacerla renacer en otros contextos, no mantenerla alejada la tierra. Da la impresión de que primero hay que hacer es salir del cerco de lo individual. Si nos dejamos conectar al ritmo de la naturaleza, por si solo se van a construir y destruir otras cosas que no son necesarias.

Para la siguiente conversa podríamos comenzando hablando sobre la naturaleza y la vida, y su importancia para imaginar y hacer otros mundos.

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