QUEREMOS OTRA SOCIEDAD, EN ESTA NO PODEMOS SEGUIR VIVIENDO

Relatoría “Caminos de la autonomía bajo la tormenta” – 17 de febrero de 2021, UNITIERRA OAXACA

*Nuestro conversatorio incluye la visita de lxs compañeros de San Pablo 4 Venados denunciando violencia y atentados contra sus vidas en el contexto de la instalación de un proyecto minero.

¿Cómo podemos resistir y responder frente a las incertidumbres? Distintos grupos organizados de las comunidades, como los zapatistas, nos han enseñado cómo hacerlo de forma creativa, más allá de las formas impuestas. Ellxs nos han mostrado alternativas de alimentación, autonomía y organización. Mostrándonos una nueva manera de vivir. 

El 16 de febrero pasado se conmemoraron 25 años de la firma de los acuerdos de San Andrés. ¿Cómo sucedió aquello? ¿Qué sucedió aquel día?  Vale la pena distinguir entre el levantamiento zapatista y los acuerdos de San Andrés. El levantamiento del 1ro de enero de 1994 significó un despertar mundial, un rompimiento frente a las alternativas que existían hasta ese momento. Fue un grito de ¡Básta! Sin embargo, los acuerdos de San Andrés surgen de una demanda de la sociedad civil y un contexto distinto. En el primer diálogo el Sub-Marcos no sabía bien que iba a hacer a ese espacio. Camacho estaba dispuesto a ofrecerles todo lo que no querían. Se interrumpió y fracasó ese diálogo tras el asesinato de Colosio. Posteriormente en octubre de 1995 se comienzan las negociaciones y continúan en 1996.

Durante las negociaciones de los acuerdos de San Andrés suceden varios eventos memorables. Entre otros, los representantes del gobierno pidieron explícitamente que se les explicara que era la ‘Dignidad’. Ellos escuchaban constantemente a los zapatistas y a sus representaban mencionando que se les “había quitado todo menos la dignidad” y frases en este sentido. Esto provocó un comunicado de Marcos, que habla de ‘la más grande carcajada que se ha oído en la selva Lacandona’.

Otro evento memorable fue en el que las compañeras feministas indígenas se deslindaron de las compañeras feministas urbanas. Las feministas urbanas al inicio de una asamblea se reunieron, ocuparon los espacios y pronto generaron un manifiesto. Las compañeras indígenas, se levantan, y les comentan: ‘al parecer tienen muchos asuntos que atender, pero esos no son los problemas de nosotras, por eso nos vamos a atender nuestros problemas a otro espacio’. Hubo un claro mandato indígena en los procesos de organización.

La autonomía fue la principal temática en las mesas de discusión. El mensaje central fue: ‘No queremos seguir viviendo en esta sociedad, no podemos vivir aquí’. Una cosa que define esta sociedad en la que no queremos vivir es que, al igual que en todos los estados nación, se tiene un pacto social entre individuos. Nosotros no nos pensamos como individuos, nosotros somos “nosotros”. Debemos ser los “pueblos” los que formamos este país. Finalmente se reconoció a través del acuerdo de San Andrés, que los pueblos son sujetos de derecho público.

Continuamos la sesión hablando del Estado-Nación. A Yásnaya Aguilar recientemente le volvieron a cerrar su twitter a causa de que compartió la siguiente frase (#YásnayaDeVuelta): “Le llaman servidores de la nación a lo que en otros lados llaman agentes del estado. Que obsesión del estado de querer ser una nación. Se ha intentado negar y borrara a las naciones de México y a los pueblos. En la creación del Concejo Nacional Indígena, en las preocupaciones de hace 25 años, se mencionaba “Nunca más un México sin nosotrxs”, hoy dice Yásnaya, ha cambiado y nuestro interés es pensar “Un nosotrxs sin México”. Los zapatistas tienen ya algún tiempo trabajando en tratar de pensarse sin este Estado-Nación y como este nuevo caminar. Ellxs han hablado de “Otros mundos posibles”, enfatizando el plural.

El Estado es una fantasía peligrosa; organiza y jerarquiza de manera patriarcal y desintegra a la comunidad. Los pueblos indígenas proveen opciones. Sin embargo, permanecen cuestiones sin resolver. No se trata de crear algo nuevo o una utopía, sino de recuperar aquello que se quiso invisibilizar. Los pueblos en Abya Yala siguen resistiendo, como también otros pueblos en Europa -en el contexto de la gira zapatista- donde también hay grupos y pueblos subyugados: ‘los dolores nos hermanan’.

Muchos pensadores (como González Casanova), antes trataban de reparar o re-integrar el Estado-Nación, sin embargo, hoy esto ya no es el caso. ¿Qué hay del estado plurinacional? Se intentó reconocer a los pueblos, sin embargo, esas experiencias también fracasaron, incluso Evo Morales traicionó a los pueblos de Bolivia, esta idea tampoco se visualiza actualmente como una solución. ¿Se deberá ir más allá del Estado? Estamos en un momento de repensar también la Política. También nos podemos pensar como un archipiélago, como diferentes islas (pueblos, formas de vida) que habitan un mismo ecosistema.

Cherán se sugirió como un ejemplo con algunas contradicciones, ya que sigue utilizando el presupuesto federal. Sin embargo, Cherán sigue pagando impuestos. ¿La respuesta estará en que deje de pagar impuestos o alguna otra forma de gobernarse?

La mayoría de los pueblos de la Sierra de Juárez dependen de programas de gobierno y negociar con el gobierno. Como comunidad se cae a veces en este error. Este no es el caso de los hermanos zapatistas que tienen su propia educación, organización y economía. Acá solo nos unificamos cuando hay problemas. El Estado nos está dando migajas para tenernos bajo su yugo, debemos aprender a no depender del Estado como los zapatistas.

En algunas regiones, como en algunas partes del Istmo, han sido despojadas las comunidades de su lengua. Incluso a algunxs personas se les ha castigado por hablar su lengua. Sin embargo, permanecen las formas que resisten con sus particularidades. Cada una de estas puede identificarse como una nación.

Antes del Estado-Nación existían muchos pueblos que convivían de manera harmónica, existían formas pacíficas que han sido olvidadas. Quizá es más difícil inventar nuevas formas, pero podemos volver al pasado para recuperar dichas formas. Volver a las formas matriarcales.   

También hablamos sobre la obediencia que se instala en nuestra sociedad. Todxs incluso los desobedientes, obedecen a las instrucciones que se hacen en el contexto de la pandemia. Al mismo tiempo que despojan todo a todxs. Cada vez estamos más en una sociedad de control. En China está más avanzado este proceso, hay un sistema de puntos y un control profundo de la vida. En esta pandemia, en el contexto capitalista, estamos protegiendo sumisamente nuestros cuerpos individuales.

Otra temática que discutimos fue la minería y la resolución de la Suprema Corte a favor de los empresarios sobre una concesión la Sierra Negra de Puebla. Pareciera que vivimos en un ‘Estado de Excepción’ en el que la ley, que supone proteger a todxs, se tiene que suprimir, generar excepciones de aplicación en contra de los pueblos. Sin embargo, ¿se puede vivir en un vacío de ley? ¿Es deseable renunciar al derecho? Quizás tenemos que hacer nuestras propias normas. En nuestra circunstancia actual, quizá deberíamos hacer nuestros ‘estados de excepción’ pero desde abajo para proteger la vida.

DENUNCIA: Minera atenta contra las vidas de compañerxs Rebollero San Pablo 4 Venados

Lxs compañerxs de 4 Venados nos acompañaron al final de la sesión para platicarnos sobre la grave situación en la que se encuentran actualmente. Denuncian que sus vidas y las de sus familias corren gran peligro. En este municipio existen tres concesiones mineras que tienen el objetivo de explotar principalmente oro y plata.

En distintas ocasiones lxs compañeros de 4 Venados han sido atacados por grupos armados. Se les han quemado sus campos, derribado sus hogares y les han robado su ganado. En abril de 2018 sucedió el primer ataque, y 31 de mayo de 2019 uno de los peores ataques sucedió, cuando 500 personas se ingresaron en su territorio: “nos dejaron en la calle”. Los compañeros escaparon subiendo a la montaña.

Estos ataques se dan con el argumento de que lxs compañerxs son paracaidistas sobre estos terrenos que quieren ser utilizados por las mineras o algún otro fin, en colusión con otros sectores. Sin embargo, los compañeros insisten que han vivido en estas tierras, mismas en las que vivieron sus padres y sus abuelos. Según el comunicado de la Congreso Nacional Indígena, estos compañeros cuentan un decreto presidencial que data de 1951 donde se delimita su territorio.

Los compañeros compartieron que el gobierno ha convencido o ‘engañado’ a algunos compañeros al interior de la comunidad buscando el aval de la mina a cambio de un centro de salud. Los compañeros que nos acompañaron no están dispuestos a dejar sus tierras y esto les ha acarreado grandes problemas y es por ello que hoy vienen a Unitierra a denunciar, buscando proteger sus vidas.

Lxs compañeros de Unitierra se solidarizan con su dolor y su despojo: ‘no deben sentirse solos’. Se les insiste en seguir compartiendo su historia para que encuentren más apoyo, y pueda tener esto un fin favorable y a favor de la vida.

Otros temas para discutir en siguientes ocasiones: El individualismo está en crisis: No podemos ser individuos mientras sigamos siendo humanos.

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