Reforcemos la Declaración por la vida

CAMINOS DE LA AUTONOMÍA BAJO LA TORMENTA – 10 de febrero de 2020

Entre las olas de ataques y agresiones, reforcemos el guiño de los Zapatistas sobre la Declaración por la vida…

El covid no es el único problema ni el mayor para las comunidades, en el Istmo sigue siendo el tren transístmico, en valles, la comunidad de 4 venados que es parte del CNI sufrió otro ataque, están latentes las amenazas hacia el territorio… Son una constante las agresiones a comunidades zapatistas, a defensores del territorio, se usan asesinatos para atemorizar a quienes están haciendo la resistencia a proyectos extractivistas y mega proyectos de “desarrollo”. El corredor interoceánico y el tren maya pretenden hacer de estos territorios que han sido protegidos durante siglos por las comunidades, territorios de sacrificio.

En octubre pasado se hizo una nueva policía minera que va proteger los intereses de las empresas mineras, todo este tema no desciende con el Peje, las 50 concesiones más grandes se mantienen también ahí para que México siga teniendo imagen positiva al exterior… La minería tiene que cuestionarse en relación a la extinción que estamos viviendo, al igual que la matriz energética, ¿cómo producimos energía en este sistema? Es una matriz energética patriarcal, capitalista e injusta, pero desde los pueblos ya se está construyendo alternativa a esta matriz energética, en algunos lugares de Centroamérica ya se están haciendo proyectos de micro hidroeléctricas construidos de forma colectiva y democrática.

Con la minería vienen otras cosas terribles, cada proyecto minero acapara miles de hectáreas de los pueblos, es una especie de reforma agraria al revés, Oaxaca está prácticamente vendido a las minerías, tiene concesiones a 100 años, todas esas tierras que son de los pueblos se inhabilitan, se contaminan las fuentes de agua, la tierra, cuando se va la minera deja un desierto, tierras inutilizables, además viene la violencia, el narcotráfico…

Hay casos en donde se sabe que la gente resiste y que va a defender sus tierras y empieza a desatarse una ola de violencia que hace que la gente tenga que irse o que ya no pueda resistir.  Además de asaltos y crímenes, ahora en Oaxaca estamos invadidos también por la guardia nacional, policía, inspectores…  ¿cómo podemos resistir y revelarnos ante esto que tenemos encima?

La violencia física se ha venido incrementando, pero de la mano de la violencia simbólica y el indigenismo va por ahí, es un tipo de violencia disfrazada, de decirles qué hacer a los pueblos rurales e indígenas. El indigenismo es un doble discurso y una ideología que legitima ciertas prácticas neoliberales y del capitalismo, en  la actualidad uno de los peligros más fuertes es que el nuevo gobierno tiene una propuesta de una violencia muy en el sentido de escuchar a los pobres, a los pueblos originarios, pero al mismo sentido permite el capital trasnacional y nacional llegue a hacer negocios en los territorios de estos pueblos, pareciera que hay ciertas políticas públicas, ciertas ayudas, pero en el fondo está impulsando estos negocios del gran capital.

El indigenismo, es una especie de buena intención desde la soberbia, como decir: “estos pobres pueblos no saben aprovechar sus recursos naturales y nosotros les vamos a enseñar”, pero, esta –aparente- buena intención no saben cómo hacerla, aunque tengan buen manejo del discurso, en realidad son personas que no han estado cercanas hacia la realidad de las comunidades. 

El proyecto sembrando vida, que dice vamos darles apoyo a los campesinos, ¿cómo? destruyendo el ejido, la comunidad, individualizando el proceso, dándole una cantidad de dinero a los individuos con una súper visión estricta. 70% de las familias mexicanas reciben apoyos directos del gobierno y muchas de ellas apenas logran sobrevivir con esos pequeños apoyos, han sido orillados a la miseria y están logrando sobrevivir porque están recibiendo apoyos del gobierno federal dados de forma individual y clientelista, ¿qué pasa si una familia que está literalmente muriéndose de hambre porque le quitaron su empleo, su tierra, recibe tres apoyos y están pudiendo comer y están muy agradecidos porque al fin un gobierno les está dando para que coman?

Hay que estar muy atentos de cómo el mismo sistema parasita nuestros discursos y nuestras alternativas, ¿cómo salir de esta situación? ¿cómo contribuir a que nos se quede la perspectiva de esta bien chido el progreso? Nos roban las ideas y nos las presentan como realización de las mismas, si nos fijamos cómo se anunció sembrando vida, era para que todos aceptáramos, pero, vas a las reglas de operación y ves el puro horror, los árboles que están sembrando, la forma de hacerlo, lo que están destruyendo…

Hay que reforzar el guiño que nos han hecho los zapatistas con la declaración por la vida, somos nosotros los que estamos proponiendo las repuestas, los que resistimos, en donde puede estar la salida, la luz al final de poder construir un mundo que sea para todos y que sea diverso.

Vale la pena también, poner sobre la mesa el tema de la renta universal, es muy atractivo, mucha gente progresista la aprueba y suena muy bien. Pero, eso que suena tan atractivo es seguir en lo mismo, es darle dinero a la gente para que siga consumiendo en el mismo sistema de producción con el capitalismo que tenemos, es una vuelta de tuerca, no un cambio tan sustantivo…

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