Repensando las escalas: La ilusión de las ciudades y los países.

Círculo de estudio “Transitar la realidad”

31 de mayo de 2021

­­­­­­­­­­­­­­­­­­Relatoría

 “Qué difícil para la gente que vota tener que elegir entre el neoliberalismo radical y el neoliberalismo nacionalista, el segundo lleno de contradicciones y el primero vacío de humanidad” es como estar dando vueltas en el mismo círculo.

En Unitierra decimos mucho cómo la pluralidad de mundos toma forma en este “no” común que muchos tenemos ante lo que está en frente, en esto de las elecciones quienes se ven solamente entre la disyuntiva del neoliberalismo radical o neoliberalismo nacionalista y cómo muchos nos organizamos desde ese “no” a eso, pero en la pluralidad de “síes” no hay receta. ¿Cómo nos organizamos para vincularnos con más redes que están en estos procesos?

Repensando las escalas:

La ilusión de las ciudades y los países.

Lo que más impresiona en estos días es cuanta gente cree seriamente con real convicción que yendo a votar se produce una voluntad colectiva y que eso lleva al pueblo a gobernar el país, esta idea es una locura, realmente es muy difícil presentarlo en serio. En México, que alguien pueda sostener seriamente que nosotros estamos gobernando el país y que lo hacemos a través de un voto es algo ridículo, lo que nos pasa también es que provoca risa, sorpresa o nos ven como locos si cuestionamos un poco más que eso, no solamente poner en cuestión la idea de gobierno, de representación que hay ciertas gentes que nos representan y gobiernan en nuestro nombre sino si empezamos a cuestionar cuál es la calidad de realidad que tiene algo así como el país, el gobierno nacional, si uno dice que México o Colombia no existen lo ven a uno como loco, que son una ilusión o un prejuicio y que es una cosa que se formó a fuerzas y que con eso nos manipulan pero que no tiene ninguna existencia real, tendríamos que pensarlo seriamente.

Si queremos decir que México tiene existencia real ¿a qué nos referimos?, cuál es la existencia real de algo así como México en el que todo mundo parece creer y que todo mundo está de alguna manera orientando comportamientos cotidianos con ese horizonte de referencia que el país es real, que existe un gobierno nacional, y que ese gobierno nacional realmente nos está gobernando, cómo vivir de esos prejuicios, ilusiones y fantasmas y seguir instalados en ese conjunto de prejuicios, ilusiones y fantasmas.

Sobre la idea de que en los pueblos originarios hay inspiración, parece que en parte esto se debe a que los pueblos originarios en general no se dejaron llevar por esos prejuicios e ilusiones, siguieron creyendo en su propia realidad, en la realidad concreta de su cultura, esa era su referente, y lo que llamamos estado, México, o esto, era una fuerza externa con la que tenían que tratar, pero una fuerza externa no abstracta sino que eran los funcionarios concretos o el proyecto concreto que los invadía, las cosas concretas que interferían con su vida, no luchaban contra la abstracción, sino resistían concretamente fuerzas que encarnadamente los atacaban y es en ese contexto donde podemos quizás analizar el significado profundo de la montaña, el barco que sigue navegando y que lleva otras ideas de por medio a Europa, cuando hoy se trata de conectarnos entre los entramados reales, entre las gentes reales, entre las organizaciones que nos estamos construyendo aquí, que estamos enfrentándonos con realidades de verdad.

Hay un encontronazo entre los modos de la comunidad y las instituciones democráticas, que de alguna forma más allá de ser democráticas presionan, ejercen un poder para que las comunidades se adapten a las necesidades del mismo sistema electoral. ¿cómo empezamos a construir?, Capulalpam es un ejemplo muy claro de que hay otras formas de hacer política y de participar y que esas son las que podríamos estar fortaleciendo y hacia las que tendríamos que ir transitando, aunque eso implique un esfuerzo muy grande sobre todo para quienes no hemos vivido eso, como tener cargos desde los 14 años y que los cargos no sean precisamente un modo de enriquecerse.

La política se ha profesionalizado, estudian ciencias políticas y luego van armando una carrera política y se va haciendo una clase profesional política y eso además justifica que exista un gobierno y que haya un estado. Hay una gran heterogeneidad entre los contextos, entonces, el contexto más rural de los pueblos parece no más fácil pero más cercano a una vida comunal, a un avance de una vida comunitaria, pero, ¿cómo ver la complejidad sin romantizar? porque además son tantos pueblos, tantas realidades, los pueblos del norte, del centro, del sur, de cada región, puede ser que estén más cerca de esas formas de gobierno comunal.

No hay dentro de los discursos políticos a nivel urbano nada, al interior de los municipios de los estados y a nivel federal que no sea diferente a este esfuerzo de racionalizar la ciudad de hacerla de tal modo, el desarrollo urbano, es laberintico pensar las realidades urbanas. Cada vez somos más estadísticas que otra cosa, incluso los propios cuerpos, la medicalización de los cuerpos ahora con la pandemia, aparentemente es como una lógica obvia la vacunación escalonada pero no escomo que responda a algo dado, sino que es toda una estrategia.

Hay que reconocer que hay una complejidad en asumir estas funciones del Estado en grande, es algo de locura, por ejemplo, el DIF tiene una función política clara que es tener grupos de base en las colonias que se van comprometiendo para que en el momento electoral reaccionen y justo es esta organización de base la que dio mucho éxito al PRI por años y que ahora Morena la está replicando tal cual.

 Cherán, es un ejemplo que sobrepasó a los partidos políticos, que retó al instituto electoral porque no se quería meter en los márgenes de la legalidad electoral y decidieron sacar los partidos políticos de su municipio y regirse por usos y costumbres, una parte importante del éxito de Cherán era que son un municipio sin localidades, es solo la cabecera municipal y es una población relativamente pequeña de unos cuantos miles de personas que no es demasiado para poder organizarse y contribuir todos. La polis griega no era una cosa gigantesca sino unas cuantas miles de personas que podían organizarse realmente con una participación, la democracia no es ir a votar, es participar, es involucrarse en las cosas de la polis, del pueblo, de lo común, y eso si es posible cuando hay una población que no es excesiva y ahí está justo el tema de las ciudades, por eso son tan difíciles de gobernar, de que la población se involucre, porque la ciudad es inmensa, y se van convirtiendo en ingobernables. Habría que preguntarse si realmente existe eso de la ciudad y quizá es por eso ingobernable, porque no hay tal cosa…

Y ahora está no solo la critica a las ciudades sino la necesidad de convertir las ciudades en otra cosa distinta, por una parte ante esta emergencia climática en que sin duda las ciudades en algún momento se van a convertir en lugares inhabitables por toda la falta de recursos naturales desde agua pero también con problemas para alimentarse, para tener energía y la movilidad incluso, una serie de circunstancias que están haciendo las ciudades espacios inhabitables, generando un despoblamiento y un caos en ciudades más pequeñas.

Cómo vamos a ir erosionando este sistema del estado nación patriarcal y es reconociendo todas estas realidades que se fueron imponiendo y que fueron creando un imaginario de que lo correcto era vivir en ciudad, que lo correcto era este sistema de partidos electoral donde la democracia es más bien un ejercicio de cada tres años, y se olvida que la democracia es un ejercicio constante. Vivimos una democracia de súbditos, la gente está esperando a recibir línea a cumplir órdenes.

En realidad, la ciudadanía es un poco fingida, somos más súbditos y esto tiene que ver con el propio proceso colonial. Cuando Marx hablaba del trabajo alienado, él se refería al trabajo alienado como este trabajo que yo no hago para mí ni para satisfacer mis necesidades, sino como un trabajo que yo hago para recibir un sueldo, que por lo tanto vulnera mi capacidad de tomar decisiones, y me somete a un conjunto de situaciones que son adversas, en el campo político también pasa lo mismo, en algún modo existe una forma de política alienada y que lo que tendríamos que hacer es buscar una forma de política para nosotros mismos, que ya no debemos permitir estas formas políticas que son para otro y que benefician a otro, que son por ejemplo todo el sistema de partidos políticos, los reyes… Habría que pensar en las formas propias para resolver lo que nosotros nos interesa y cómo los articulamos.

La ciudad al final de cuentas lo que representa es el asentamiento del poder y la manera en que el poder es capaz de convocar a los especialistas de diferentes ramas, también al ser este lugar donde se concentran los anónimos, que eso sería algo diferente con lo que llamamos comunidad, en las comunidades las relaciones son que la gente se conoce, se saluda, un nivel de parentesco, en cambio en las ciudades las relaciones son anónimas, uno puede vivir en un multifamiliar y tener vecinos a los seis puntos cardinales y no conocer a ninguno, en los pueblos el anonimato no existe, y para muchos esto es un problema, esta vigilancia permanente de que tienen todos entre todos, esto tiene su correlato político, en el anonimato es muy difícil tejer alianzas, estrategias, en cambio en la otra son un poco hasta connaturales, tienen líneas consanguíneas, tienen linaje, tiene compadrazgo, un montón de otras formas que ayudan a ir tejiendo lo comunitario y lo político. El problema de la ciudad tiene un poco que ver con este tema de los anonimatos, de cómo se construye el sujeto y cómo en la ciudad, el hecho de que sean sujetos de modo aislado también los lleva a una situación donde no tienen siempre modo de integrarse, y eso se refleja en la eterna pregunta de qué vamos a hacer los que vivimos en la ciudad.

Hay algo que no debemos de olvidar, eso que llamamos griegos era realmente un multiverso, de un montón de pueblos que no solamente no eran iguales, ni siquiera compartían la misma lengua, no hay que olvidar que la democracia Griega, era una democracia de los ciudadanos griegos, hombres, todas las mujeres estaban fuera, los esclavos y los no nacidos en esa comunidad tampoco tenían derecho, de entrada ya hay una bronca, y esta fantasía que nos venden como la idea de la democracia, que efectivamente no hay que confundir con el proceso electoral, nada tiene que ver el elegir autoridad con tener una sociedad democrática, habría que distinguir que a ustedes los llamen a elegir al bandido que quieran o que nosotros construyamos relaciones donde podamos tener injerencia y participación directa del destino de lo que sucede, y lo que hacemos y lo que no hacemos, lo común. La democracia griega no es más que una referencia mítica, y eso no hay que perderlo de vista porque nos hablan de la democracia como un fantasma que soluciona todo, cuando en realidad es una práctica política muy concreta.

La movilización colombiana

En Bogotá, hay un gobierno narcoparamilitar, las masacres y desapariciones a propósito de las manifestaciones vuelven a donde están concentradas las movilizaciones, entonces eso era común de los paramilitares y la práctica de crear fosas comunes que también fue muy del paramilitarismo y las casas de Pique, en Colombia pasaron cosas complicadísimas hace un par de décadas porque los paramilitares fueron capaces de crear órdenes para desaparecer personas, hornos crematorios en los campos y ahí desaparecen las personas, entonces eso otra vez volvió, existen unas instituciones defensoras de derechos humanos a nivel nacional e internacional, pero uno se pregunta realmente cuál es el papel, en Colombia las instituciones no han hecho nada, estamos hablando de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, son instituciones que se han pronunciado pero de ahí no ha pasado nada más, de las cosas complicadas pues tiene que ver también con la circulación de información falsa, porque ese ha sido el modus operandi de los últimos años de hacer política, de instaurar leyes, y de desviar la atención de lo verdaderamente importante, eso está nuevamente.

Estamos viendo que la diversidad es aún más grande, pero está unida, y se está tratando de encontrar puntos en común, puntos de encuentro y se está pensando en cambios estructurales, por ejemplo pensar en cambiar la forma de cómo se organiza políticamente este país, cambiar congresos, cambiar representantes, porque las personas estamos entendiendo que nuestro representante no nos representa, incluso están cuestionando el Comité de Paro Nacional, porque no representa a la mayoría, entonces esas lecturas son muy importantes porque lleva a que las personas, a que las comunidades, a que los colectivos hagamos cosas, otras cosas, otras alternativas, durante estas manifestaciones se ha podido echar abajo reformas y movido personas de cargos, eso ya está claro y ya se está dando cuenta el poder que se tiene desde lo popular, y que efectivamente el poder no puede a partir de su voz en una sociedad democrática hacer cosas, hacer cosas importantes como echar abajo reformas.

Hay algunas formas de vida y organizativos, sobre todo en las comunidades indígenas que cada vez son más visibles, valoradas y escuchadas, eso es interesante y una vuelta, los ojos están volviendo sobre las practicas organizativas y comunitarias de las comunidades indígenas, el paso de la minga es un motivo de mucha fiesta, la gente está reconociendo estas personas y sus prácticas como algo muy importante y fundamental en estos momentos, entonces la manera, por ejemplo la guardia indígena el año pasado tuvo un premio a nivel mundial el que lo destacaron por la manera de hacer justicia, eso fue muy interesante y eso también se está tratando de entender y se está tratando de llevar a cabo en algunos lugares del país, eso con respecto a las comunidades indígenas, ellos mismos nos han enseñado un poco, nos están tratando de cuestionar la historia y nos están llevando también a replantear, entonces cada vez se cuestiona más a los padres de la patria y a nuestros libertadores.

Algunos lugares y espacios han sido tomados y a partir de esas tomas, surge una reflexiones profundas, muchísimas practicas comunitarias que seguramente debemos valorar, mercados comunitarios porque pues hay hegemonía también en lo que tiene que ver con la alimentación, entonces comenzaron a aparecer mercados campesinos, ollas comunitarias y Asambleas Comunitarias, antes la política y los políticos, habían logrado, eran tan exitosos que ni siquiera las casas o la junta de acción comunal existían e incluso esos lugares estaban, aquí la Junta de Acción Comunal es una organización pequeña, hay como un líder en los barrios que es como el vocero, el que vela por lo comunitario pero eso están filtrados por la corrupción, casino son buen ejemplo esas personas entonces comenzaron asambleas barriales, las personas en los barrios se están encontrando, asambleas municipales, de colectivos, por ejemplo los feminismos ya se están encontrando para hacer asambleas para tratar de entender quiénes somos, qué es lo que soñamos porque existen puntos en común, hay unas asambleas étnicas, y hay una iniciativa importante actualmente y es la asamblea nacional popular, lo que busca es tratar de incluir a toda la diversidad del país, sus propuestas, historia, iniciativas, para desde ahí comenzar a construir el país.

Otra cuestión es el empoderamiento de la comunicación popular, realmente la información ha estado en manos de la comunicación popular, de las radios populares y de la tv popular, contrario cada vez más vergüenza y deslegitimados los medios de comunicación hegemónica, los canales que históricamente han presentado las noticias atroces y el partido de futbol al momento. En un pueblo de esclavos cada vez dejamos de prestarle tanta atención al esclavizador, cada vez en nuestra cotidianidad es más cuestionado al gobernante, cada vez las personas estamos entendiendo que los empleadores o los jefes, o empresarios no nos están haciendo ningún favor, ellos pagan por unos servicios que estamos prestando, la iglesia está cuestionada hace mucho rato, estas figuras que en algún momento tocaba rendirles muchos homenajes, todo eso se está yendo abajo, es un procesos y hay que seguir en el ejercicio pedagógico de cada vez ser más conscientes del mundo en que vivimos y de la manera en como lo estamos viendo. Estas transformaciones sociales no tendrán resultado el próximo año, se comienzan a gestar, van a tardar, pero hay esperanza.

En la movilización colombiana están seriamente preocupados para poder mantenerse en alternativas al estado, a que todo desemboque en un acuerdo con el estado, pensando claramente en lo que pasó en chile, movilizaciones que admiramos muchísimo en 2019, que estaban cambiando realmente las cosas a ras de tierra, que estaban organizándose para vivir de otra manera, de pronto como si todo eso desembarcara en la idea de un congreso constituyente que va a producir finalmente un papel que todos sabemos de alguna manera que tiene poco significado en la realidad, uno entiende muy bien la necesidad de deshacerse de la herencia de Pinochet, pero no se entiende que la movilización se convierta en eso.

¿Qué es lo que hace que este discurso hegemónico sea tan fácil de llegar a todos y romper con otras formas de organización?, cómo es que el discurso hegemónico se generaliza y se impone por la medida en que ese discurso hegemónico es asumido desde abajo y lo que se hace desde abajo es reproducir esa estructura opresora, y que la esperanza se convierte simplemente en cómo sustituir a quienes están por otros que representen mejor y de manera más adecuada lo que la gente quiere, y que se haga a un lado lo que está bullendo desde abajo como una alternativa de vida diferente.

Es 1988 en la ciudad de México en la grande ciudad de México que en ese momento tiene 15 millones de habitantes se ha vencido a la dominación, el candidato salinas que fue finalmente presidente, hay una organización muy poderosa que puede poner 7 millones de personas en la calle, una organización muy articulada de los barrios y entonces creamos un gobierno alternativo, un gobierno en que decíamos nosotros vamos a gobernar porque tenemos la ciudad en las manos y el primer día de nuestras reuniones, donde eran miles y miles de personas representando a millones que activamente un líder barrial se levanta y dice –bueno, hemos estado siempre concentrados en el barrio y ahí manejamos las cosas, hay barrios en que no puede entrar la policía, en que nosotros tenemos el control, que nosotros manejamos la vida en los barrios, pero hemos sido muy irresponsables porque nunca pensamos en la ciudad, ahora que la ciudad es nuestra vamos a pensar en la ciudad-, y empezaron a discutir por tres meses, a los tres meses la conclusión colectiva de millones de personas fue la ciudad no existe, no tiene ninguna existencia real, quienes estamos aquí estos 15 millones, formamos los barrios reales, las cosas reales, las actividades reales, la ciudad no tiene ninguna existencia real, no puede ser nada con esta diversidad de lo que somos, se levantaron unos arquitectos amigos dijeron ustedes están locos, claro que existe y existe y la tenemos que ver como conjunto para poder definir cuáles son los ejes viales y cuál es la forma de organizar el tránsito en la ciudad y demás, y había otros amigos arquitectos entre ellos Jan Robert y que dijo los locos son ustedes, son ustedes los arquitectos los que están creando siempre todos los problemas y son sus vialidades y son sus organizaciones de planificación de las ciudades los que arruinan la vida de todos, la arquitectura moderna está viendo como abandona esa obsesión enloquecida y está haciendo una reconstrucción de las cosas desde los barrios, se está hablando de nuevo del barrio multifuncional en que la gente puede pasar la mayor parte de su vida dentro del barrio a pie o en bicicleta.

Esta es una visión en que desde abajo la gente sabe qué cosa es lo real y no se deja manipular pensando que es real lo que no existe la ciudad o el país y preocupa, la gente se lo está preguntando en Colombia, ¿el camino es sustituir a los representantes y que en lugar de Duque haya alguien que represente mejor a los colombianos? ¿Se trata de que la asamblea nacional popular sea una mejor representación de toda la gente para gobernar ese país que no existe y que llaman Colombia? ¿de eso se trata? ¿eso es el fin de la movilización?

No podemos pensar seriamente en alternativas, pensar de otra manera y entonces se dio la pregunta varias veces esta mañana entre nosotros que mucha gente dice, bueno pero no podemos vivir sin gobierno, no podemos estar pensándonos sin un gobierno, si, este gobierno es fatal, no está gobernando bien, tenemos que quitarlo, todo mundo ya reconoce ahora que esos gobiernos son una porquería pero no podemos quedarnos sin un gobierno y tenemos que hacernos la pregunta ¿Cómo es que una persona puede pensar así?, ¿Cómo es que llegan las gentes a vivir en la obediencia? la gente está esperando que sea una orden, y entonces tenemos que ver cómo fue que esto pasó, nos convirtieron con mucha dificultad, con mucha violencia incluso en individuos y a estos individuos en ciudadanos y si uno se considera que es un individuo y ciudadano, pues tiene que pensar así en la obediencia, tenemos que obedecer a alguien que gobierne a todos los ciudadanos y tenemos que empezar a cuestionar nuestra existencia como individuos y como ciudadanos. Lo que han hecho los pueblos originarios, que no se han dejado convertir en individuos ni en ciudadanos y que han estado construyendo otro tipo de cosas, se trata de rechazar desde ahí el problema, no puede haber una realidad sin gobierno, pero efectivamente nos gobernamos nosotros cuando nos gobernamos a la escala apropiada, cuando nos gobernamos en el barrio, en la comunidad, cuando nos gobernamos cinco personas que nos reunimos para hacer algo juntos, allí existe el gobierno, no podemos vivir sin un gobierno, sin el gobierno que nos permite vivir junto con otros, pero tenemos que pensar en nuestro gobierno y que es efectivamente nuestro y no el que se construye a través de cadenas de representación hasta los niveles hasta una escala en que ya la gente real deja de contar.

La política es ocuparse de los asuntos comunes y se pueden ocupar las gentes de los asuntos comunes cuando los conocen, los viven y los experimentan cotidianamente, en un barrio, en una calle, una casa, en una escala apropiada donde se sabe qué cosa es lo común, se ha construye lo común, se vive lo común, se experimenta lo común, y entonces se puede hacer política, ocupándose de esos asuntos comunes, si pensamos a otra escala, si pensamos a la escala de una ciudad, de un país, eso se desvanece y se convierte en una abstracción absolutamente vacía, una cosa que no tiene ningún sentido, ya no están asuntos comunes, efectivamente los políticos, los que se dedican a eso ya no se ocupan de los asuntos comunes, se ocupan de ver cómo ganan dinero, cómo defienden a los suyos, cómo defienden ciertos intereses, pero no puede haber nadie que se ocupe de los asuntos comunes porque no los hay, no hay un asunto común a todas las gentes, no hay un asunto que realmente interese a toda la gente que vive en Colombia o en México, no podemos ni siquiera imaginarlo, ni siquiera pensarlo, ni siquiera podemos pensar quiénes somos todos, qué cosa es esto de la agregación de todas las gentes, de los 120 millones de mexicanos y mexicanas que estamos aquí, ¿Qué es eso?, ¿de qué se trata?, ¿qué es esa agregación?, ¿por qué tenemos que pensar en esa escala?, y esto nos podría hacer a desaparecer muchos otros elementos de nuestra absoluta y radical insensatez, se ha estado hablando en estos días de cómo recuperar el sentido común, el sentido común quiere decir dos cosas, primero es recuperar sensatez, porque estamos actuando de una manera muy loca, muy fuera de realidad, muy fuera de toda realidad que pueda estar a nuestro alcance, y segundo el sentido común, esa sensatez es algo que se tiene en comunidad, y no puede haber comunidad en los millones abstractos, ahí no hay comunidad, no puede haber sentido común en esa asamblea nacional en esas escalas mayoritarias, en esos congresos, en todas esas escalas en donde es realmente loco y sensato plantearse que vamos a actuar, y que todo nuestro esfuerzo y que toda nuestra lucha y toda nuestra movilización va a ser para desembocar en una construcción abstracta que nadie puede manejar y controlar, que de eso se trata, eso es lo que se discutió con chile y entendemos que se está discutiendo también en Colombia, ¿no nos están diciendo esos pueblos cómo construir las cosas de otra manera? Que cuando están desafiando la historia y tirando las estatuas de los héroes, nos están diciendo que con esos héroes nos construyeron en esa abstracción, nos construyeron la absurda, la loca idea de la patria, entonces hay que quitar esos símbolos de lo que no ha servido más que para hacernos obedientes, para humillarnos, y para controlarnos, y quitar los símbolos, se está quitando toda una historia de dominación, toda una historia en que se nos sujetó a partir de la invención de los héroes que supuestamente nos dieron patria y que no nos dieron nada, nos enchufaron a un sistema para dominarnos y para controlarnos, pero si esto sin duda suena bárbaro, decir no existe México, no existe Colombia, no existe la ciudad, no existe la ciudad de México, tenemos que pensar a otra escala, provoca reacciones a veces hasta enojadas y violentas.

Es claro que este sistema no da más y de ahí se ve las diferentes manifestaciones que se van dando, y desde los estados vemos que se insiste en resolver desde la formalidad entonces tienen las elecciones, tienen las instituciones, sin embargo ya con los acontecimientos de Colombia por ejemplo, nos están diciendo que no va más, y lo preocupante es que no tendríamos alternativa, recordemos que en Ecuador en octubre del 2019 pasamos por una situación similar, de igual manera se llevó a un diálogo, pero vino la pandemia y ese acuerdo quedó en la basura, es decir, desde los estados o desde la institucionalidad no tenemos respuesta, ¿cuál es la salida?, igual en México, en Ecuador y seguramente en otros lados hay iniciativas muy locales, de territorio que se articulan por ejemplo entre productores consumidores, pensando en lo que podría llamarse algo así como la economía local, y articulándose a gobiernos de cercanía, por ahí puede ser una posible alternativa, iniciativas distintas más cercanas, más sentidas, mas vividas desde los territorios. Si tenemos propuestas posibles y si hay cosas que se están construyendo desde distintos espacios y contextos, en las experiencias de autogobierno no es fácil porque es tomar en nuestras manos esa responsabilidades y obligaciones y a veces nos gusta mucho gozar de los beneficios, pero no nos gusta mucho cumplir con las obligaciones, y eso suele ser complicado, pero es posible generar esas otras formas

 “El mundo occidental de siglo XXI no es reparable, por tanto, la intención de cambiarlo conlleva un componente de ansia, de intolerancia, de agresividad hacia l@s otr@s y hacia sí mism@. Hoy, según yo, es necesario cerrar las cuentas con este mundo y pensar uno nuevo” Igor Sibaldi 2016, entrevista “El arte de la desobediencia” para la revista “Terra Nova”

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