Aprender con otrxs, sin educación

CAMINOS DE LA AUTONOMÍA BAJO LA TORMENTA – 20 de mayo de 2021

¿Qué es lo que queremos desaparecer, la educación o la escuela? ¿o queremos desaparecer ambas? ¿Y hacia qué queremos transitar? En esta conversa retomamos la discusión sobre el aprendizaje, la educación y la escuela.

Nuestro rechazo no es solamente al sistema educativo sino a todo tipo de educación. Sin embargo, habremos de precisar a qué nos referimos. La educación puede ser vista como un sistema que surge con la intención de moldear a la gente de una determinada manera. La sociedad capitalista se plantea que todxs deben tener comportamientos similares. Busca crear una población individualizada y obediente. El profesor en el salón de clases usa su poder de manera despótica, y arruina la infancia, limitando lo que los niños pueden hacer y ser. Esto se mantiene hasta hoy en casi todos los sistemas escolares. Pensamos que podemos adaptar estos sistemas, para que sean más amables, respetuosos o democráticos. Incluso, algunos de nosotros creemos que pueden ser reivindicados. Sin embargo, rechazar a la educación implica rechazar la idea de que alguien tenga que decidir como lxs niñxs deben ser, y quitar ésta estructura de mando. Lo que planteamos es reivindicar la libertad de aprender a lo largo de la vida, evitando arruinar o suprimir las ganas de aprender. Esta es la alternativa anti-patriarcal del aprendizaje, que busca remover las estructuras de mando y de control. La alternativa consiste en aprender lo que cada quien quiere aprender de manera libre, acercándose a los espacios o a las personas que permitan aprender lo que uno quisiera aprender. 

La educación puede ser vista como un proceso de domesticación, que lleva a la homogeneización de las ideas. Pareciera que la dignidad de nuestras vidas depende de lo que estudiamos y como nos acomodamos dentro del marco de las profesiones. Entonces ¿cómo podemos desvincular nuestra dignidad, para que no dependa de nuestra profesión? ¿Cómo podemos sobrevivir en este sistema profesionalizante sin estudiar? ¿Cómo salimos de la aplastante homogeneización de las ideas? ¿Cómo podemos disociar el aprendizaje del sistema educativo en el mundo actual? Sabemos lo que no queremos, pero es más difícil determinar con certidumbre lo que queremos y cómo lo queremos.

¿Qué pasaría si todxs estudiaran lo que quisieran? Sin embargo, no a todas las personas les es fácil ingresar al sistema educativo. Se decide estudiar o escoger una carrera por presión del contexto o como estrategia para “vivir mejor”. Y de este modo, el aprendizaje se ve como algo impuesto, y las ganas de aprender desaparecen. Por ejemplo, actividades como la poesía pierden su valor y se clasifican como actividades de poca utilidad dentro del contexto capitalista.

Debido a las consecuencias de la educación, algunas de nosotras se han dado cuenta que obediencia obligada, les ha generado llagas internas. Curiosamente, hace unas semanas, las familias desescolarizadas denunciaban que ellas están desescolarizándose en un proceso de sanación. Prácticamente todxs lxs que estamos aquí, hemos pasado por procesos escolarizados que nos han marcado, y por ello la importancia de sanarnos, y seguir avanzando ideando alternativas para romper con la coerción, la obediencia y la escolarización.

El objetivo de todo esto sería ser feliz. Sin embargo, la educación y el sistema de profesiones, en un contexto de una cultura judeo-cristiana parecieran orillarnos al sufrimiento, visto como un valor, como algo deseable. Y de este modo, desvalorizamos todo aquello en lo que no se sufre o lo que no es útil en un contexto capitalista, y así perdemos todo tipo de posibilidades, saberes y formas de hacer las cosas.

En México, el sistema de profesiones tiene una gran importancia, pues clasifica y organiza mucho de nuestro mundo, así como el valor que damos a cada persona. Actualmente hemos llegado a absurdos, en los que tener una maestría parece insuficiente y se debe acumular más y más saberes para alcanzar cierto estatus. Sin embargo, la apreciación de los saberes y la profesionalización tiene cierto grado de subjetividad. Por ejemplo, en Alemania u otros países, se remunera y valoran ciertos trabajos de manera más equitativa, por ejemplo los trabajos manuales. También, por ejemplo, en la comunidad Huave, en el Itsmo, se valora que el hombre sepa pescar, y que sea bueno en eso, mientras que para los contextos urbanos esto no tiene un gran valor.

Las creencias bizarras de la educación deberían ser superadas. Algunxs lo pensamos como una cuestión de vida o muerte para la humanidad. Nuestro gobierno machista, misógino y narcisista, continua promoviendo una educación destructiva. Esta educación debe romperse para abrir hacia algo diferente, algo que nos conecte con el Zuma y no solo con la cabeza. El sistema patriarcal, la educación y la religión han consolidado esta triple alianza, que nos ha alejado de este cuerpo y del gozo. Ya no importa si eres maestro o eres doctor, todos estamos alejados de los ciclos de la vida, y todos vamos a morir de hambre. La educación nos ha alejado de la experiencia sensorial, de experiencia real con el universo y la materia, de aquello que mantiene la vida y los ciclos. Por tanto es crucial descolonizar el tiempo y recuperar nuestros calendarios mesoamericanos los cuales nos contactan con los ciclos de la vida.

A pesar de muchas críticas sobre el tema de la educación, la cosa no es tan clara y tan sencilla.  Por ejemplo, la parte manipulativa de la educación tampoco se resuelve tan fácilmente únicamente por la rebeldía de los estudiantes. También, en la relación entre maestro y alumno, se les llega a pensar como entidades aisladas, en la que una se trata de imponer sobre la otra. Pero también puede pensarse como una relación dinámica. Cada proceso de aprendizaje se da a partir de una forma de relacionarse. El aprendizaje sin lxs otrxs, no es posible. Para el aprendizaje se necesita de otra persona, de una relación. ¿Es el maestro la persona más idónea?, no necesariamente. Sin embargo, en un contexto de desescolarización, tampoco los padres son necesariamente los más adecuados siempre. Entonces ¿cómo se determina quiénes son las personas idóneas para generar estas relaciones de aprendizaje?

Mientras exista un sistema educativo y universidades, como en nuestro contexto actual ¿qué deberían hacer los maestros? Quizá deberían transmitir conocimiento, pero sobre todo valores. Entonces, quizá deberíamos transitar a una educación que sea menos mental, y más emocional, instintiva. Y antes de poder trabajar con otras debemos sanar internamente. En Mexico Sap-Educa de Claudio Naranjo, un programa que es específicamente para maestros, promueve mucha introspección, psicológicamente y espiritualmente. Los maestros que salen de estos procesos salen con otra disponibilidad. Tenemos que repensar esto muy bien, porque la escuela es un espacio donde se dan muchísimas relaciones. Otra alternativa podría darse desde generar espacios libres donde personas ofrezcan sus saberes y otras accedan a estos saberes, bajo otro tipo de relación.

Estas relaciones de aprendizaje no se dan únicamente entre personas, sino también con la naturaleza. También aprendemos de nosotrxs mismxs. Es necesario deshacernos de todo el campo semántico alrededor de la educación, incluyendo los conceptos de alumno y estudiante. Y la apuesta es orientarla hacia el aprendizaje libre, a la autoformación como un proceso intuitivo. El contexto juega un papel muy importante, no aprende lo mismo un niño en el campo, que un niño en la ciudad, y cada contexto abre distintos horizontes y permite distintas cosmovisiones. En las comunidades, todas las personas contribuyen en los procesos de aprendizaje. La apuesta iría hacia la crianza colectiva, de modo que los cuidados se realizan entre muchxs.

En un ejemplo relacionado al contexto de aprendizaje, en un área urbana en Italia, un niño pintaba con cuatro piernas a los pollos. Luego de analizar la situación, cayeron en cuenta los padres, que pintaba así al pollo, porque cuando compraban el pollo en el mercado, el paquete venía con 4 piernas, y por tanto el niño concluía que los pollos tenían 4 piernas. Es por ello, que el contexto es de suma importancia en el aprendizaje.

Las vecindades fueron un recurso arquitectónico de emergencia cuando se dieron las migraciones masivas a las ciudades y se formaron los cinturones de miseria. Sin embargo, irónicamente, estos espacios promovieron la convivencia y una crianza colectiva. En contraste, los espacios residenciales actuales promueven lo opuesto, evitando la convivencia en el espacio público. En San Dionisio del Mar un pueblo Huave, no existen delimitaciones claras entre los predios, por tanto uno puede recorrer el pueblo a través de los patios en líneas rectas bajo las sombras. Lxs niñxs y las madres también utilizan estos espacios para cuidar la vida.

En los contextos urbanos, donde predominan las familias nucleares pequeñas, con pocas personas que pueden contribuir en la crianza de lxs niñxs, o cuando los niñxs requieren de atención especial, la escuela se vuelve un recurso muy importante para la socialización y cuidado de lxs niñxs y para el bienestar de las familias. Vale la pena, cuestionarse lo que hace unos meses pasaba en el contexto de la pandemia, cuando  en las periferias urbanas donde habitan muchas de las personas que realizaban las actividades esenciales, tuvieron que dejar en desamparo a sus hijes, pues no tuvieron la posibilidad de acceder a los espacios de cuidados, ya que cerraron dichos espacios. Nuestro sistema castiga la maternidad, pues los procesos asociados al cuidado son minimizados y vistos como secundarios.

A las mujeres se les ha excluido de la educación. Podemos recordar a Sor Juana Inés de la Cruz, quien se vestía como hombre para poder acceder a los conocimientos prohibidos para las mujeres. El patriarcado sigue marginando a las mujeres de ciertos conocimientos y prácticas, y así sigue perpetuando su dominación. Los procesos de crianza, de acompañamiento, de transmisión de saberes se siguen dado en buena medida por las madres. Sin embargo, a su vez es posible observar una clasificación de sexos en la educación, que continúa marginando y subyugando a las mujeres.

En el contexto de los Estados-Nación, el desarrollo es posible a través de la educación. Ha sido inequívocamente la solución a todos nuestros problemas, y pareciera que la apuesta siempre va en esa dirección. Los sindicatos de maestros quienes influyen determinantemente en la política y las elecciones (como las sección 22), incluso hablan de una educación “crítica, científica y popular”. Casi todas las alternativas políticas promueven a un gobierno que invierte más enérgicamente en educación. ¿Cómo nos deshacemos del discurso de la educación y del desarrollo en la política? ¿Cómo podemos transitar a otras formas de hacer política que nos orienten hacia la autonomía?

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