Título: ¿Cuál es nuestra travesía? CAMINOS DE LA AUTONOMÍA BAJO LA TORMENTA – 14 de julio de 2021

¿Podemos hacer algo frente a la guerra? Si, creemos que si podemos. Podemos cambiar nuestras vidas desde abajo, dejando de cooperar con este sistema que todo el tiempo nos bombardea desde fuera. Debemos decir no a muchas cosas. Y sobre esta marcha podemos ir creando una nueva forma de vida.Pantelhó, nos incita a algunas reflexiones. Avanza el crimen en distintas comunidades, y la violencia se nos viene encima. Desplazamientos, mujeres violadas, y destrucción. ¿Estaremos dispuestos a armarnos para defendernos? ¿Qué hacemos con esto que ya tenemos encima? En Cuatro Venados tenemos una situación que se asemeja ¿qué hacemos entonces?, ¿qué postura tomamos? ¿Cómo apoyamos a los que están allá? ¿Qué hacemos cuando los encontramos en medio de una balacera? ¿Cuáles son los límites de nuestra participación?Este contexto de múltiples violencias, representa secciones de una violencia estructural más amplia. Quizá no haya una sola respuesta a tantas violencias. Algunas veces requerimos muchas acciones simultáneas. De norte a sur nos están matando. 59 defensoras del territorio han fallecido desde el inicio del sexenio. En algunas luchas, cuando llega un amigo, ya no lo saben reconocer. Las acciones que podemos hacer pueden ir desde un comunicado, fortalecer el tejido comunitario y fortalecer los lazos hacia afuera. En algunas ocasiones, incluso se tiene que meter el cuerpo para defender la vida. Se recordó a Arundati Roy, que mencionaba que para algunos la ‘no violencia’ es una opción, sin embargo para algunas luchas, la no violencia puede significar la muerte.En la escuelita zapatista nos preguntaban ¿Y ustedes son libres? Jean Robert planteaba la dificultad de ser libre en una ciudad. Ahí se vive de los productos del mercado y del estado. Este modo de vida nuestro, el urbano, está directamente relacionado con la destrucción del territorio. ¿Qué significa la ciudad? La ciudad se construye para destruir la autonomía. Y al final del día la ciudad depende del campo. Las ciudades son la negación del campo. La manera de construir autonomía en las ciudades es regresar al campo. En las ciudades hay una dependencia grandísima al dinero. ¿Cómo se regresa en la ciudad al contacto con la vida?¿Cómo podemos crear autonomías urbanas? Esto representa un reto masivo. La primera acción es recuperar el territorio. En la ciudad de Mexico la experiencia de Cama de Nubes ha sido ejemplar. Aquí un grupo de personas hicieron su centro cultural, una cooperativa de transporte y otros esfuerzos. La reflexión del cuerpo-territorio en los Feminismos, muestra un montón de alternativas. Revisa y replantea como nos vinculamos con la tierra y con la vida y como transitamos a intentar nuevas cosas. Si pusiéramos en el centro la defensa de la vida, otro mundo sería. El sistema patriarcal es opuesto a la matrística. En palabras simples, el modo patriarcal es el que genera la guerra, mientras que el modo matrístico mantiene y defiende la vida. También podríamos pensar la ciudad al revés, como una carencia al derecho al campo. Y así tomar los espacios urbanos. Nos falta profundizar sobre la interconexión entre ciudad y campo. Yasnaya Aguilar decía, no podemos echar por la borda todo lo que se da en la ciudad. La ciudad permite una serie de relaciones específicas. La negación de la ciudad con relación al campo, es parte de una dicotomía limitante. Quizá deberíamos pensar sobre híbridos. Son importantes las relaciones que se dan entre las organizaciones que están en la ciudad y las del campo. No es posible generar las mismas relaciones asambleístas en la ciudad y el campo, sin embargo si es posible ir fortaleciendo las relaciones que hay. Un ejemplo cercano es lo que sucede con algunos colectivos de esta ciudad de Oaxaca, un colectivo de disidencia y diversidad sexual hace un trabajo diario de recolectar alimentos en la Central de abastos y a partir de ellos hace; otro ejemplo es la experiencia de la tianga (tianguis feminista) en donde se practica el trueque y se construye comunidad. Desde las pequeñas escalas, vamos hacia las más grandes. ¿cómo pasamos de lo pequeño a lo grande? ¿Cómo hacemos un tejido con distintas contribuciones? ¿Porque nos cuesta tanto trabajo unirnos entre distintas organizaciones? Parece que estamos en la infancia de la organización y no podemos ‘acordar’, es decir unir nuestro corazón. En los espacios de organización hay muchos desencuentros. Es importante lidiar con la diferencia y permitir el accionar de manera distinta. ¿Cómo ponemos en relación distintas luchas y las coordinamos? Hay importancia de la diversidad de accionares, su comprensión puede contribuir también a nuestro quehacer. Nos comparte un compañero indígena: “Nosotros los pueblos indígenas estamos entrando en enfrentamientos. Esto nos ha llevado a perder nuestros principios de la autodeterminación, de los acuerdos mutuos, de la comprensión entre nosotros mismos. ¿Cuál sería nuestra postura como pueblos originarios?, ¿cómo organización comunitaria? Yo llego a la conclusión que muchos pueblos están pensando en el dinero, y pocos están pensando en la vida comunal. Se están perdiendo los principios, dando lugar a lo de afuera. Hoy no se puede hablar en contra de López Obrador, porque está dando la beca a los ancianos, a los niños y la de sembrando vida. Y detrás de esto nos están dando en la madre. De nada sirve la pinche educación. Los intelectuales nos ponen a pelear entre nosotros, el PRD nos está separando en Chiapas. Gracias a la educación están las sectas que nos están dando en la madre. Nos vale madre el territorio, el maíz, la madre tierra que nos mantiene vida. Quien está pagando el pato son los niños y las niñas. Los viejos, los intelectuales, los universitarios, conducen en mal a las comunidades. Ya está todo maleado. ¿Qué tanto estamos como pueblos indígenas analizando, haciendo algo al respecto? Estamos retrocediendo como indígenas.”Ante lo que ya tenemos aquí ¿Cuál sería nuestra travesía? Los zapatistas cada vez tienen una aproximación más clara, aunque están las comunidades zapatistas frente a una guerra, deciden que hacer la gira zapatista es lo que toca. Los zapatistas voltearon hacia arriba y solo encontraron decepción. Frente a esta decepción, deciden organizar la travesía ¿Cuál es nuestra travesía? Algunas preguntas que podemos continuar abordando en el siguiente conversatorio es: ¿Cómo se genera la autonomía desde la ciudad? ¿Se puede ser libre en la ciudad como cuestionaba Jean Robert? ¿Qué pasa cuando los tejidos de abajo voltean hacia arriba (al gobierno)? Y finalmente volteando a Unitierra, la guerra y el tejido que tenemos frente a nosotroas, nos cuestionamos ¿Cuál es nuestra travesía?

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